
Por: Sebastián Barrera S.
El Jueves Santo es la fiesta de la institución del sacerdocio, y los caucanos católicos debemos compartir animadamente y felicitar a los sacerdotes de nuestra Diócesis.
Pocas veces en la historia de la Iglesia, los sacerdotes, hombres que han sido constituidos por Dios para ser "otro Cristo", trayendo la vida divina a las almas, por medio de la Eucaristía, la confesión y los demás sacramentos, se han visto sometidos a tantas agresiones, y a tentaciones que intentan separarles de la excelsa misión para la que el Señor les ha llamado.
El ataque que están sufriendo por parte de los enemigos de la Iglesia, es sistemático, y ciertamente, ellos no están exentos de las flaquezas humanas, por lo que necesitan del auxilio del Espíritu Santo para ser fieles cada día.
Por esta razón, queremos invitar a todos los caucanos para que encomienden a sus sacerdotes en sus rogativas de Semana Santa encomendándolos muy especialmente en la oración del Jueves Santo y ofreciendo sacrificios para que Jesucristo les conceda fortaleza y el don de la perseverancia en su misión redentora.
La humilde exhortación desde estas páginas de PROCLAMA es para que rodemos de afecto y cariño a nuestros sacerdotes en sus labores parroquiales y evangelizadoras.
No olvidemos que el ministerio sacerdotal tiende inseparablemente a la gloria de Dios y al bien de las almas: los presbíteros, ya se entreguen a la oración y a la adoración, ya prediquen la palabra, ya ofrezcan el sacrificio eucarístico, ya administren los demás sacramentos, ya se dediquen a otros ministerios para el bien de los hombres, contribuyen a un tiempo al incremento de la gloria de Dios y al progreso de los hombres en la vida divina.
El sacerdocio no es una “carrera” o una “profesión”, sino una “vocación” de amor a los demás que permite comprender el celibato.
El clero caucano de hoy y de cualquiera otra Arquidiócesis, tiene que estar atento a no adoptar la visión secularizada del sacerdocio como una "profesión", una "carrera" o un medio para ganarse la vida. Más bien, el clero debe ver el sacerdocio como una vocación a la entrega de sí mismo, al servicio de amor, abrazando con entusiasmo el amado don del celibato y todo lo que implica.
Por ello hay que orar incesantemente por nuestros sacerdotes para que sigan siendo ministros que luchen gozosamente por ser fieles al Señor y por servir a su rebaño. Y también por quienes estamos en el proceso para prepararnos en los seminarios a ser algún día unos sacerdotes buenos y santos.
Oremos en esta Semana Santa por los Sacerdotes que siempre están al servicio de todos los hombres, porque sus acciones no tienen por límite sus propias y pobres capacidades de obrar, sino que se inscriben en la acción de Dios que obra a través de toda la humanidad y de todos los pueblos que ha unido a la Iglesia.
sealbasa@hotmail.com
El Jueves Santo es la fiesta de la institución del sacerdocio, y los caucanos católicos debemos compartir animadamente y felicitar a los sacerdotes de nuestra Diócesis.
Pocas veces en la historia de la Iglesia, los sacerdotes, hombres que han sido constituidos por Dios para ser "otro Cristo", trayendo la vida divina a las almas, por medio de la Eucaristía, la confesión y los demás sacramentos, se han visto sometidos a tantas agresiones, y a tentaciones que intentan separarles de la excelsa misión para la que el Señor les ha llamado.
El ataque que están sufriendo por parte de los enemigos de la Iglesia, es sistemático, y ciertamente, ellos no están exentos de las flaquezas humanas, por lo que necesitan del auxilio del Espíritu Santo para ser fieles cada día.
Por esta razón, queremos invitar a todos los caucanos para que encomienden a sus sacerdotes en sus rogativas de Semana Santa encomendándolos muy especialmente en la oración del Jueves Santo y ofreciendo sacrificios para que Jesucristo les conceda fortaleza y el don de la perseverancia en su misión redentora.
La humilde exhortación desde estas páginas de PROCLAMA es para que rodemos de afecto y cariño a nuestros sacerdotes en sus labores parroquiales y evangelizadoras.
No olvidemos que el ministerio sacerdotal tiende inseparablemente a la gloria de Dios y al bien de las almas: los presbíteros, ya se entreguen a la oración y a la adoración, ya prediquen la palabra, ya ofrezcan el sacrificio eucarístico, ya administren los demás sacramentos, ya se dediquen a otros ministerios para el bien de los hombres, contribuyen a un tiempo al incremento de la gloria de Dios y al progreso de los hombres en la vida divina.
El sacerdocio no es una “carrera” o una “profesión”, sino una “vocación” de amor a los demás que permite comprender el celibato.
El clero caucano de hoy y de cualquiera otra Arquidiócesis, tiene que estar atento a no adoptar la visión secularizada del sacerdocio como una "profesión", una "carrera" o un medio para ganarse la vida. Más bien, el clero debe ver el sacerdocio como una vocación a la entrega de sí mismo, al servicio de amor, abrazando con entusiasmo el amado don del celibato y todo lo que implica.
Por ello hay que orar incesantemente por nuestros sacerdotes para que sigan siendo ministros que luchen gozosamente por ser fieles al Señor y por servir a su rebaño. Y también por quienes estamos en el proceso para prepararnos en los seminarios a ser algún día unos sacerdotes buenos y santos.
Oremos en esta Semana Santa por los Sacerdotes que siempre están al servicio de todos los hombres, porque sus acciones no tienen por límite sus propias y pobres capacidades de obrar, sino que se inscriben en la acción de Dios que obra a través de toda la humanidad y de todos los pueblos que ha unido a la Iglesia.
sealbasa@hotmail.com
Este día por la mañana en todas las catedrales, los obispos que son, como dice el Concilio, "los principales administradores de los misterios de Dios, que regulan, promueven y custodian toda la vida litúrgica de la Iglesia que les ha sido confiada", celebran una misa muy solemne con todos los sacerdotes ("el presbiterio" de sus diócesis) y en ella los sacerdotes con un solo corazón y una sola alma renuevan sus promesas y su obediencia al Obispo.
ResponderSuprimirEn ella, además, se consagran los óleos, es decir, los aceites que se emplean en diversos sacramentos: el bautismo, la confirmación, la ordenación sacerdotal y la unción de los enfermos.
La consagración de los óleos se celebra precisamente este día para indicar que todos los sacramentos nos relacionan con el Misterio Pascual de Jesús y que todos los sacramentos tienen su culmen y su Centro en la Eucaristía.
Pedimos fe; la incredulidad y la apostasía no deben entrar en nuestros corazones. ¡Oremos con un corazón nuevo para que esta fe transforme a nuestros Sacerdotes en Cristos nuevos!
ResponderSuprimirPadre Santo, te doy gracias por el Sacerdocio de Jesús prolongado en el don de tus sacerdotes. En el nombre de Jesús, el Hijo de tus complacencias, hoy te pido por la fe de tus sacerdotes.
Que brote de un encuentro constante con Jesús vivo y resucitado.
Que crean con el corazón palpitante que Tú los amas con un amor de predilección.
Que los mueva a agradecer diariamente su vocación.
Que estén constantemente abiertos a recibir las gracias que quieres regalarles.
Que los mueva a aceptarla y agradecerla como la exigencia para que se realice el milagro de la Salvación de los hombres.
Que mueva montañas y los llene de entusiasmo en su ministerio.
Que confíen en que Tú has escuchado la oración de Jesús por ellos para que sean uno y su gozo sea completo.
María, hija de Dios Padre, en tus manos ponemos su fe para que la ilumines.
Nos sumamos a esta petición desde Corinto y pedimos muy especialmente por nuestro Párroco Bernardo Londoño, quien está realizando una magnífica labor pastoral en esta población. Dios Bendiga a todos los sacerdotes de la Diócesis del Cauca, en cabeza de su pastor su excelencia el señor Obispo Iván Antonio marín López.
ResponderSuprimirDios permite la acción del mal para santificar su Iglesia, igual que Jesús, sufrió para salvar las almas.
ResponderSuprimirTambién por el sufrimiento Dios saca provecho, nos prueba con fuego para ver nuestra fidelidad y fortalecernos.
En una conferencia de Gloria Polo dice que los pecados del mundo, principalmente por el aborto, liberan demonios del infierno y caen con furia sobre el Papa y los sacerdotes.
Debemos orar mucho por los sacerdotes, ofrecer sacrificios, principalmente por el Papa a quien el Demonio odia mucho.
No solo debemos orar por los Sacerdotes y Religiosas/os que caen en el Pecado de la Tentación y Omisión, sino por los inocentes que caen junto con ellos.
ResponderSuprimirSoy testigo del Horror que viven los Sacerdotes Inocentes, dia tras dia, por la generalizacion y por los desastres ocurridos. Los perjudica y muchisimo, y realmente siento el dolor en mi Alma. Es Horrible...
Nadie esta salvo ni libre de Pecado, pero por quienes no pueden dominar al mismo y caen en la Ofensa Atroz a Dios, tambien deben pagar quienes cumplen su Promesa con sumo Amor y Paciencia.
Debemos orar y MUCHO estan necesitando muchisimo de nuestras oraciones amigo! en serio...ademas de que las vocaciones cada vez son mas escasas, mejor dicho, las vocaciones son abundantes, pero los Jovenes y Adultos dispuestos a seguirla son verdaderamenre MUY escasos Hoy en dia...
La Oración es algo maravilloso, no lo desaprovechemos y roguemos a Dios por sus Siervos...es lo unico que puede ayudarlos y acompañarlos Hoy en dia...
Claro debemos orar siempre por ellos, porque el demonio los ataca mas duramente que a nosotros por ser los apóstoles de nuestros tiempos, es por ello que muchos ceden a la tentación del pecado y de la carne, la mejor forma de ayudarlos es orar, con nuestras oraciones lograremos alejar el espíritu del mal que los acecha, y de paso le estamos colaborando a mamita María, pues ella sufre, llora y nos suplica que nos acerquemos a su hijo, si queremos salvarnos. Amén. Dios los bendiga.
ResponderSuprimirHola Amiguito Sebas.
ResponderSuprimirGracias por traernos y recordar lo mucho
que nuestros Sacerdotes, necesitan de nuestra
oración.
Escuchamos muchas cosas de ellos, claro son hombres no, extraterrestres.
No digo que si algo anda mal no denunciarlo, sino que lo
que digo es: ¿cuanto rezamos por ellos?, quizás pueda decir, "Rezo por mi sacerdote", primero no es mio, segundo no solo
por uno, al contrario por todos.
Por que hay tan pocas vocaciones?, este es el termómetro
de la poca oración que hacemos por ellos.Deberíamos, hablar menos y rezar mas y mas.
Besitos en tu Alma y Mimitos en tu Corazón.
Estamos unidos mediante la Oracion amigo. Mil gracias.
ResponderSuprimirDios te colme de Bendiciones y Luz. Un fuerte abrazo.
hejacome@hotmail.com.co
Los sacerdotes estan pasando pruebas terribles. Muchos de ellos estan sucumbiendo a la tentacion y a las pruebas, por eso debemos de orar mucho por ellos, ya que son parte importante de nuestra esperanza como cristianos. Y no juzgarlos. Saludos.
ResponderSuprimirHola,Sebastían Alberto!!!. Ese mensaje es muy importante!.
ResponderSuprimirClaro que tenemos que orar por los Sacerdotes!.
El SACERDOCIO ES LA OBRA MAESTRA DEL DIVINO
AMOR, DE LA SABIDURIA Y DEL PODER DE JESUCRISTO.
UNA ORACION PARA LOS SACERDOTES
Guardadlos, Os pido, amado Señor.
Protegedlos, Jesús, con Divino Amor.
Cada día se ofrecen a Vos sin cesar.
Consumiendo la vida ante Vuestro altar.
Guardadlos del mundo, Señor, donde están.
Pues, aun separados, los persigue satán.
Si placeres mundanos les llegase a tentar,
Corazón de Jesús, favor de abrigar.
Confortadlos, Dios mío, en pena y dolor.
Disipad de sus almas angustia y pavor.
En el desaliento y la soledad,
acercaos, Jesús, y socorro prestad.
Guardad, proteged, defendedlos, Señor,
cuando solos y tristes se encuentren
También son humanos con ánimo frágil.
A veces se abruman, sintiéndose débiles.
Guardadlos sin mancha cual Hostia sin par,
que acarician diario en el Santo Altar.
Ahora, dignaos, Señor, bendecir
sus obras, palabras, y todo sentir.
Dios te bendiga!