
Hay algo mágico en el ambiente de Cali con la puesta en marcha del MIO y cuando un gobernante como el Alcalde Iván Marino Ospina se comporta con grandeza e imagina la construcción de la Autopista del Bicentenario, la cual atravesaría de sur a norte la capital vallecaucana, está reafirmando que para visionar las ciudades cosmopolitas hay que “pensar en grande” con la seguridad que logrará lo que se propone.
Desde el principio de los tiempos siempre ha existido en la mente del ser humano, el reto de escalar montañas, o el tratar de encontrar el camino para alcanzar horizontes que en un principio parecían muy distantes.
Cali, es una ciudad que merece ser soñada atendiendo las necesidades de sus habitantes con proyectos futuristas, ambiciosos y que resuelvan sus problemas al menos en sus próximos 100 años con coherencia urbana y cohesión social.
Con frecuencia escuchamos sentencias como "eso es imposible" o "eso no se puede" o "no creo que lo logren", que normalmente son expresadas por personas que hacen que su vocabulario sea en sí, la fuente de una serie de situaciones negativas, que se concretan en problemas durante su vida diaria. Se acostumbraron a vivir con pesimismo y añorar rumiando de los pasados como estacionados en el Ayer.
En contraposición, hay personas como el mandatario de los caleños, que vislumbran, imaginan y visualizan, la manera de lograr que un reto, se convierta de un problema a resolver, en una solución palpable. Sin embargo, aunque esto ya de inicio significa un gran paso, -por lo positivo del modo de pensar-, todavía no representa garantía de éxito, ya que se requiere algo adicional: el acompañamiento de la sociedad caleña en su conjunto, los distintos estamentos y sectores, así como sus distintos dirigentes.
Mi respetuosa sugerencia al dinámico Alcalde de Cali es, que no haga caso si le critican por “pensar en grande”, que todos los grandes hombres y gobernantes sensatos, en cualquier actividad del quehacer humano y ciudad progresista, han sido duramente criticados en el proceso de concretar sus sueños.
Solo camine hacia delante, déjese llevar por sus pensamientos más magníficos y sobre todo no tarde en empezar a darle forma a esas ideas que le llegan como por inspiración divina y compromiso con la ciudad que le dio la oportunidad de servirle.
Recuerde siempre que no fue creado y preparado para ser mediocre, sino que fue elegido para alcanzar grandes alturas, de tal manera que lo único que falta es que lo crea mejor para Cali, debátalo de cara la ciudad, sin descansar.
Piense en grande, visualice en grande, actúe en grande y la maravillosa química de su mente y el sentido común y cálido de los caleños se encargará del resto.
La Capital del Valle, a pesar de sus múltiples problemas comienza a cambiar y recuperar el liderazgo y espíritu cívico de sus habitantes. La única manera de apostarle al futuro es empezar a construir una ciudad más amable, más acogedora, sin exclusiones sociales y políticas.
lualbamo@hotmail.com
Desde el principio de los tiempos siempre ha existido en la mente del ser humano, el reto de escalar montañas, o el tratar de encontrar el camino para alcanzar horizontes que en un principio parecían muy distantes.
Cali, es una ciudad que merece ser soñada atendiendo las necesidades de sus habitantes con proyectos futuristas, ambiciosos y que resuelvan sus problemas al menos en sus próximos 100 años con coherencia urbana y cohesión social.
Con frecuencia escuchamos sentencias como "eso es imposible" o "eso no se puede" o "no creo que lo logren", que normalmente son expresadas por personas que hacen que su vocabulario sea en sí, la fuente de una serie de situaciones negativas, que se concretan en problemas durante su vida diaria. Se acostumbraron a vivir con pesimismo y añorar rumiando de los pasados como estacionados en el Ayer.
En contraposición, hay personas como el mandatario de los caleños, que vislumbran, imaginan y visualizan, la manera de lograr que un reto, se convierta de un problema a resolver, en una solución palpable. Sin embargo, aunque esto ya de inicio significa un gran paso, -por lo positivo del modo de pensar-, todavía no representa garantía de éxito, ya que se requiere algo adicional: el acompañamiento de la sociedad caleña en su conjunto, los distintos estamentos y sectores, así como sus distintos dirigentes.
Mi respetuosa sugerencia al dinámico Alcalde de Cali es, que no haga caso si le critican por “pensar en grande”, que todos los grandes hombres y gobernantes sensatos, en cualquier actividad del quehacer humano y ciudad progresista, han sido duramente criticados en el proceso de concretar sus sueños.
Solo camine hacia delante, déjese llevar por sus pensamientos más magníficos y sobre todo no tarde en empezar a darle forma a esas ideas que le llegan como por inspiración divina y compromiso con la ciudad que le dio la oportunidad de servirle.
Recuerde siempre que no fue creado y preparado para ser mediocre, sino que fue elegido para alcanzar grandes alturas, de tal manera que lo único que falta es que lo crea mejor para Cali, debátalo de cara la ciudad, sin descansar.
Piense en grande, visualice en grande, actúe en grande y la maravillosa química de su mente y el sentido común y cálido de los caleños se encargará del resto.
La Capital del Valle, a pesar de sus múltiples problemas comienza a cambiar y recuperar el liderazgo y espíritu cívico de sus habitantes. La única manera de apostarle al futuro es empezar a construir una ciudad más amable, más acogedora, sin exclusiones sociales y políticas.
lualbamo@hotmail.com
Claro que sí, Cali es Cali y lo demás es loma...
ResponderSuprimirEstoy completamente de acuerdo.Creo que es momento de comenzar a pensar la ciudad en grande. Creo que la unión de lo público con lo privado es una fortaleza. También resalto que lo fundamental es poder ejecutar la obra en un tiempo breve para que no haya demoras como ha ocurrido con otras concesiones como la malla vial del Valle.
ResponderSuprimirMuy bueno por Cali, pero como van hacer con las casas que quedan en la avenida 4 Norte y los árboles que tiene esta zona.
ResponderSuprimirSeria muy bueno, siempre y cuando no se roben el dinero como ha pasado con el MIO que hasta ahora no han terminado de organizar las calles.
ResponderSuprimirEste tipo de obras ayudan a descongestionar pero... destruyen por completo los vecindarios abajo de los cuales pasan. La contaminacion y el ruido desvalorizan esos vecindarios. Asi que a pensar antes de meterse en estas superobras.
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