sábado, 11 de abril de 2009

Significado de la Resurrección


Por: Sebastián Barrera S.

La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo es la primera y principal VERDAD DE NUESTRA FE.

Los apóstoles de Jesús comenzaron su predicación anunciando este hecho indiscutible: Jesús de Nazaret, quien fue clavado en una cruz y sepultado RESUCITÓ. Todo su mensaje giró en torno de esta noticia; hoy la Iglesia también centra todo su trabajo apostólico en JESÚS RESUCITADO. A partir de esta VERDAD, se realiza la evangelización, hace dos mil años y hasta nuestros días.

La resurrección de Jesús es el hecho más importante de toda la Historia de la Salvación. Es un asunto fundante -en él esta fundada nuestra fe- y fundamental -sin Resurrección sería absurda, y no tendría razón de ser nuestra fe-.

Si Cristo no hubiera resucitado, la Iglesia no podría anunciar ninguna Buena Noticia de salvación para nadie. San Pablo lo afirma claramente: "Si Cristo no fue resucitado, nuestra predicación ya no contiene nada ni queda nada de lo que creen ustedes…. Y… ustedes no pueden esperar nada de su fe…. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos…" (1Co 15, 14; 17; 20).

La Resurrección de Jesús es una VERDAD, a la que de ninguna manera debemos renunciar si nos llamamos cristianos.

La Resurrección de Jesús es un HECHO REAL, HISTÓRICO -como todo lo que dicen los Evangelios sobre Jesús de Nazaret- y META-HISTÓRICO, -va más allá, pues anticipa nuestra propia resurrección-. Cuando pienses en esta VERDAD DE FE, toma en cuenta estas cuatro afirmaciones:

La resurrección de Jesús no es una vuelta a su vida anterior, para volver a morir de nuevo. Jesús entra en la vida definitiva de Dios; es "exaltado" por Dios; es una vida diferente a la nuestra.

Jesús resucitado no es una "alma inmortal", ni un fantasma. Es un hombre completo, con cuerpo, vivo, concreto, que ha sido liberado de la muerte, del dolor, de las limitaciones materiales, con todo lo que constituye su personalidad.

Dios interviene, no para volver a unir el cuerpo y el alma de Jesús, sino que ocurre un nuevo prodigio, una intervención creadora de Dios. El Padre actúa con su fuerza creadora y poderosa, levantando al muerto Jesús a la vida definitiva y plena.

No se trata de que Jesús resucitó "en la fe" de sus discípulos, o "en su recuerdo". Es algo que aconteció verdaderamente en el muerto Jesús y no en la mente o en la imaginación. Jesús realmente ha sido liberado de la muerte y ha alcanzado la vida definitiva de Dios.

Cada vez que veamos a alguien que vive esos valores del Reino de Dios, es porque es un Testigo del Resucitado; observémosle, preguntémosle por qué cree y por qué vive de tal manera. Con toda seguridad su testimonio nos contagiará y nosotros también seremos unos testigos más, ayudando a Jesús a transformar al mundo.

¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!

Sealbasa@hotmail.com

3 comentarios:

  1. Padre: Ulpiano Echavarría Upegui- La Ceja - Antioquia11 de abril de 2009 14:05

    ALELUYA ! !
    CRISTO RESUCITÓ ! !

    Proclamemos que "este es el día grande en que actuó el Señor: sea el día de nuestra alegría y de nuestro gozo" Salmo 117. Exultemos de gozo con toda la Iglesia, porque éste es el gran día de la actuación de las maravillas de Dios. "¿De qué nos serviría haber nacido, si no hubiéramos sido rescatados?" (Pregón Pascual).

    Y así como Cristo ha resucitado, nos resucitará a nosotros. Vivamos ya ahora como resucitados que mueren cada día al pecado. La resurrección se va haciendo momento a momento. Es como el crecimiento de un árbol, que no crece de golpe, sino imperceptiblemente. Tendremos tanta resurrección cuanta muerte. Con el auxilio de la gracia siempre actuante en nosotros. "Anunciamos tu muerte, proclamamos tu Resurrección, Señor Jesús".







    ¡Hombres y mujeres del tercer milenio!
    Dejadme que os repita:
    ¡abrid el corazón a Cristo crucificado y resucitado,
    que viene ofreciendo la paz!
    Donde entra Cristo resucitado,
    con Él entra la verdadera paz.
    Que entre ante todo en todo corazón humano,
    abismo profundo, nada fácil de sanear (cf. Jer 17, 9).
    Que impregne también las relaciones entre las clases sociales,
    entre pueblos, lenguas y mentalidades diversas,
    llevando a todo ello el fermento de la solidaridad y del amor.
    ¡Y tú, Señor resucitado,
    que has vencido la tribulación y la muerte,
    danos tu paz!.


    Juan Pablo II - Mensaje Urbi et Orbi - 31 Marzo 02

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  2. Hernán Barona S.11 de abril de 2009 16:52

    Resucitó, resucitó, resucitó, aleluya!

    ¡Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó!

    Gracias sean dadas al Padre,

    que nos pasó a su Reino,

    donde se vive de amor.

    Alegría, alegría, hermanos,

    que, si hoy nos queremos,

    es que resucitó.

    Si con Él morimos,

    con Él vivimos,

    con Él cantamos: ¡Aleluya!

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  3. lorenamu@yahoo.com12 de abril de 2009 06:13

    Jesús conquistó a la muerte y resusitó porque Él es Dios. A través de Adán todos nosotros heredamos la muerte. Mas ahora, a través de Jesús, todos podemos tener vida eterna.

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