domingo, 5 de abril de 2009

Vivir la Semana Santa


Por: Sebastián Alberto Barrera S.

Nuestra vida es un caminar continuo. Estamos inmersos en el tiempo y vamos ascendiendo hacia la “Jerusalén del cielo”. Dentro de la existencia humana los padecimientos de Jesús son inevitables; pero en el seguimiento de Jesús son también superables, pues nos invitan a una profundidad y plenitud de vida a la que el hombre íntimamente aspira.

Todos aspiramos a una vida plena, pero el paso del tiempo parece arrebatarnos esa plenitud. Abramos los ojos y veamos que con Cristo y en Cristo, ese avanzar por la vida se convierte en un camino de plenitud, de íntima y alegre realización.

Por ello sería bueno que viviéramos la Semana Santa con un nuevo ardor y dispongámonos a ponernos al servicio de Jesús. Tratemos de mantenernos con coherencia entre la fe y la vida.

Que nuestro grito de júbilo del Domingo de Ramos, no se convierta en el ¨crucifíquenlo¨ del Viernes.

Que nuestros ramos, que son brotes nuevos de propósitos santos, no se marchiten en la manos y se conviertan en ramas secas... Caminemos hacia la Pascua con Amor. Por eso esta semana, vivamos la Semana Santa de verdad, postrados a los pies del Señor y participando de los solemnes actos litúrgicos de las distintas parroquias caucanas.

Vivir la semana Santa es acompañar a Jesús desde la entrada a Jerusalén hasta la resurrección.

Vivir la semana Santa es descubrir qué pecados hay en mi vida y buscar el perdón generoso de Dios en el Sacramento de la Reconciliación.

Vivir la Semana Santa es afirmar que Cristo está presente en la Eucaristía y recibirlo en la Comunión.

Vivir la Semana Santa es aceptar decididamente que Jesús está presente también en cada ser humano que convive y se cruza con nosotros.

Vivir la Semana Santa es proponerse seguir junto a Jesús todos los días del año, practicando la oración, los sacramentos, la caridad.

Semana Santa, es la gran oportunidad para detenernos un poco. Para pensar en serio. Para preguntarse en qué se está gastando nuestra vida. Para darle un rumbo nuevo al trabajo y a la vida de cada día. Para abrirle el corazón a Dios, que sigue esperando. Para abrirle el corazón a los hermanos, especialmente a los más necesitados.

Semana Santa, es la gran oportunidad para morir con Cristo y resucitar con Cristo, para morir a nuestro egoísmo y resucitar al amor.

sealbasa@hotmail.com

2 comentarios:

  1. Iván Delgado R.6 de abril de 2009 05:53

    Que bueno que la gran mayoría de Católicos vivieron la Semana Santa como usted lo sugiero, pero NO. Muchoa aún aislados del Señor prefieren irse de Parranda Santa.

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  2. Mario Upegui Montoya - Medellín6 de abril de 2009 17:38

    Semana Santa es el
    tiempo oportuno
    para que tomemos
    conciencia del
    significado salvador
    de las actitudes de
    Cristo y de la
    responsabilidad de
    nuestras actitudes.
    ˇQue no sea una Semana Santa más, sino, UNA SEMANA MÁS SANTA!

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