lunes 13 de julio de 2009

Castellano correcto


A las víctimas de atraco las tratan como mercancías

Por Jairo Cala Otero / Periodista – Corrector de gramática y estilo

Muchos de los vocablos que escuchamos y leemos a diario en los medios de comunicación en Colombia suelen ser o bien “creaciones extra lingüísticas” de comunicadores, o bien aplicaciones mal hechas de palabras usadas en otros países, sin significado en el nuestro. Los casos abundan. Pero esta vez me referiré a uno de ellos: “fleteo”. Lo emplean casi todos los días quienes manejan las noticias policiales.

En nuestro país se dice que alguien fue víctima de “fleteo” cuando antisociales lo asaltan para despojarlo del dinero que ha sacado previamente de un Banco.

No cabe duda de que el uso equivocado del término se deriva de la ausencia de una consulta previa al diccionario. De haberse hecho así no se estaría empleando mal. O dicho de otro modo más coloquial: no se estaría MFT (Meando fuera de la taza).

Primero, entonces, leamos las definiciones del término:

Fleteo: 1. En Cuba, acción de fletear, esto es, buscar clientes una prostituta. Ciertamente nada de eso ocurre en los Bancos colombianos. Allí lo que buscan son víctimas para robarles su dinero. Y fíjese el lector que el diccionario no menciona a Colombia para darle una significación alguna a esa palabra. Es decir, aquí no significa ni lo que se cree ni ninguno otro asunto.

Como ella procede del verbo fletear, de donde se aviene flete, la misma obra que nos orienta el léxico dice que aquel, en Costa Rica y Nicaragua, significa “Transportar carga de un lugar a otro”. Una segunda acepción del verbo fletear señala que en Cuba significa, referido al oficio de una prostituta, “Recorrer las calles en busca de clientes”.

Ahora bien. Precisemos lo que es un flete:

1. Precio estipulado por el alquiler de una nave o de una parte de ella.
2. Carga de un buque.
3. En América: precio del alquiler de un medio de transporte.
4. En América: carga que se transporta por mar o por tierra. (Los arrieros buscan flete).
5. En Argentina y Uruguay: caballo de montar de muy buenas cualidades.
6. En Argentina y Uruguay: vehículo que, por alquiler, transporta bultos o mercancías.
7. En Argentina: transporte de mercancías.
8. En Costa Rica, Guatemala y Venezuela: valor del traslado de mercancías en un vehículo de transporte.
9. En Cuba: cliente de una fletera (prostituta).

Si nos fijamos bien, nuestra más cercana aproximación territorial para aludir al uso del vocablo “flete” es Venezuela. De allí nos vino esa imprecisión. No hay que olvidar que, como se dice popularmente, en Venezuela parecer haber más colombianos que venezolanos. Sus conexiones con su país hicieron que la palabrita se colara, pero aún así llegó distorsionada.

Luego en los medios de comunicación colombianos se insulta a las víctimas de los atracos perpetrados por antisociales que las asechan al salir de los Bancos. No es justo, ni considerado. Además de que los bandidos les quitan la plata, también algunos periodistas les quitan su dignidad de personas, pues resultan calificadas como “mercancías”. Así se les deshumaniza.

Uno cualquiera de los alegadores de siempre en estos asuntos dirá: “Es que se trata de una metáfora”.

Primero, tal figura se usa para engalanar una expresión, no para denigrar de nadie. Si el lector se fijó bien en las definiciones de “flete” la que corresponde al modo venezolano se refiere al valor del traslado de mercancías “en un vehículo de transporte”. En Colombia, los atracadores no transportan a sus víctimas (a sus “mercancías”, según aquellos periodistas) en vehículo alguno. Simplemente les siguen el rastro hasta su destino y allí las despojan del botín.

Es recomendable, entonces, hablar sencillamente de asaltos, atracos, robos o despojos a la fuerza, cuando de hacer referencia a las acciones de bandidos se trate.