martes, 18 de agosto de 2009

20 años sin Galán

Por: Felipe Solarte Nates

El 18 de agosto, en Soacha, cerca de Bogotá, fueron truncadas las esperanzas de millones de colombianos que todavía creían en la dignidad y honradez en la práctica política y en el inicio, en caso de ser presidente Luis Carlos Galán, de importantes transformaciones socioeconómicas y políticas en un país con grandes desigualdades, con la concentración de la riqueza en pocas manos llevando a la progresiva extinción de la clase media y a la mayoría de la población a seguir en condiciones infrahumanas.

Con miras a sacar la práctica política y al Partido Liberal de vicios enquistados desde su fundación, tales como el clientelismo, la corrupción y la ausencia de democracia al interior de los partidos políticos, Galán, fundó en 1979 el Nuevo Liberalismo, impulsando actividades renovadoras y apuntalándose en la juventud y sectores descontentos con los vicios de los viejos directorios nacionales, departamentales y municipales que a dedo designaban los candidatos al Congreso, las Asambleas y Concejos Municipales.

El impulso a la reforma constitucional, la consulta popular, fueron banderas que promovió Galán y sólo se cristalizaron dos años después de su asesinato, con la Constitución de 1991, que hoy nos rige.

Su intransigente lucha contra el narcotráfico, al que profetizó como la peor plaga que se cernía contra Colombia y la expulsión de Pablo Escobar del Nuevo Liberalismo, signaron su destino, el del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla y el de muchos militares, jueces, magistrados y periodistas que los enfrentaron valientemente.

Galán, desde niño, se había preparado para ser presidente, según cuenta su hermano Antonio, y sus capacidades se mostraron desde muy joven, cuando ingresó como periodista al diario El Tiempo y desde donde salió al Ministerio de Educación, en el gobierno de Misael Pastrana Borrero, firmando su propio diploma como abogado de la universidad Javeriana.

Colaboró con su mentor, Carlos Lleras Restrepo, en la revista Nueva Frontera, a los 34 años fue senador y a los 39, obtuvo casi 750.000 votos, como candidato del Nuevo Liberalismo, a la presidencia, cuando fue elegido Belisario Betancur.

Imagen: www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=106805

La profunda penetración que había logrado el narcotráfico en todas las instituciones de la sociedad colombiana, llevó a que en el complot de su asesinato estuvieran asociados desde importantes dirigentes del Partido Liberal como Alberto Santofimio Botero, quien como Galán, era precandidato a la presidencia para el periodo 1990 - 1994, hasta directivos y oficiales de organismos de seguridad del Estado, como el Das, al mando del general Maza Márquez, quien misteriosamente, semanas antes del crimen cambió la escolta del candidato por una de dudoso comportamiento, especialmente el día del complot, y la Sijin a cargo del coronel Peláez Carmona, a quien se le sindica de haber desviado la investigación apresando a unos 'ganchos ciegos', encabezados por el libanés Hazbún, para proteger a los verdaderos promotores del magnicidio y mientras uno a uno iban asesinando a los sicarios, que pudieran sindicar a quienes los contrataron.

Sólo 20 años después y cuando entrará a regir la prescripción del crimen, gracias a las declaraciones de Popeye, hombre de confianza de Pablo Escobar y Virginia Vallejo, su amante, se vino a conocer la participación de Alberto Santofimio Botero, como instigador intelectual y de otros políticos en la sombra a quienes no les convenía que llegará a la presidencia Galán, a desmontar sus feudos clientelistas corruptos, en las diferentes regiones del país.

En aquella sangrienta campaña electoral, signada por la lucha del Estado contra el narcotráfico, también fueron asesinados los candidatos, Bernardo Jaramillo Ossa, de la exterminada Unión Patriotica y Carlos Pizarro León Gómez, del desmovilizado M-19.

Otra hipótesis acerca del asesinato de Galán, sugiere que fue impulsada por una jugada de ajedrez, del cártel de Cali, a quien más le convenía, pues sabia que la persecución se desataría contra el cártel de Medellín y el Das, a cargo del general Maza Márquez, estaba aliados con ellos, al igual que los paramilitares encabezados por Carlos Castaño y sus hermanos, en su lucha contra Pablo Escobar. (Recordar a los 'pepes': perseguidos por Pablo Escobar).

Al igual que el magnicidio de Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de abril de 1948, el de Galán, ante la Justicia quedará impune, pero los autores intelectuales que sobreviven, cargarán sobre sus conciencias de hienas, el señalamiento de la opinión pública.

1 comentarios:

  1. Fernando Durán Paredes19 de agosto de 2009 05:35

    Hombre, de todos es sabido que los autores intelectuales del asesinato de Galan fueron los liberales que jamás le perdonaron haberle entregado el poder a Belisario cuando dividió el partido, ni Lopez, ni Turbay o Samper perdonarían eso. Lo mismo pasó con Jorge Eliecer Gaitan cuando al dividir el partido Liberal triunfo Ospina Perez. Igual con Rafael Uribe Uribe. Es la mazonería liberal. Un clan que no perdona.

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