
En la democracia regional nortecaucana empieza a despejarse el panorama de las aspiraciones políticas tras los resultados de las pasadas consultas internas de los partidos. Fue evidente el apoyo popular recibido en las urnas la lista del Partido Liberal que respaldaba los nombres de Jesús Ignacio García Valencia y Carlos Julio Bonilla Soto.
Bonilla Soto viene adelantando una vigorosa campaña por todo el territorio caucano logrando contactar dirigentes y líderes que ven en sus propuestas una verdadera renovación en el liderazgo regional y la forma de hacer la política. Este dirigente ha entendido que el nuevo auténtico líder del Cauca tiene que arriesgar, tiene que comprometerse, debe estar dispuesto incluso a la renunciar a las gabelas del poder burocrático para ejercer su liderazgo político.
Compromiso y asunción del riesgo es la primera condición del líder regional que pretenda interpretar los anhelos e inquietudes de las diferentes comunidades y culturas caucanas. Pero con eso sólo no vale. Pues por fortuna él ha comprendido que para liderar un aguerrido proyecto político en el Norte del Cauca, hay que tener en primer lugar un proyecto nítido, visionario e incluyente.
Escuchando sus propuestas e iniciativas sabemos de antemano que su experiencia profesional y política, lo ha llevado ganarse el respaldo de diferentes sectores, pues sus ideas de nuevo liderazgo implican tener una visión sobre el futuro de la región, y ser capaz de pintar un cuadro ennoblecedor del futuro de sus coterráneos.
Hoy por hoy, dadas las circunstancias de la realidad política nortecaucana, la gente necesita comprar sueños. Sin sueño, no hay progreso ni desarrollo en los pueblos. La gestión parlamentaria en el espacio público debe trascender y superar esa defensa particular de los intereses sociales, y generar una visión común.
El próximo congresista que represente a la región en el máximo escenario de la democracia colombiana, exige cabeza en las nubes, pero los pies en el suelo… Ese nuevo compromiso ante la voluntad popular consiste también en adoptar decisiones sabiendo que no van a ser entendidas por la sociedad en su conjunto, consciente de que la mayoría de los ciudadanos están en contra de esa decisión, y por supuesto sin preguntárselo… Como dijo Kohl: “Hay dos tipos de políticos. Algunos se levantan a la mañana, leen las encuestas, y toman con ellas las decisiones en función de lo que piensa la sociedad. Otros tenemos un proyecto, una visión, un sueño”…
Un liderazgo que no es capaz de modular las posiciones internas de un partido en reconstrucción como el Liberal, moderarlas, y acomodarlas al necesario consenso social, corre el severo riesgo de radicalizar las posiciones de un partido político y llevarlo a la continua oposición, o mantenerlo ahí por mucho tiempo… Nuestros tiempos no requieren solamente gestión. Necesitamos metas… Además, el trabajo legislativo exige… amar a las leyes y los pueblos.
Los liderazgos como el que representa Carlos Julio Bonilla Soto, hoy en día son desde mi punto de vista multifacéticos: regional, social, político y empresarial. Recuperar el liderazgo actual exige personas con experiencias amplias, capaces de adaptarse a entornos complejos… A veces vienen los resultados y los reconocimientos. Otras veces no llegan… A veces el líder no sobrevive al liderazgo... Por ello démonos la oportunidad los nortecaucanos con este buen dirigente que ha demostrado trabajo, capacidad y entrega.
lualbamo@hotmail.com
Bonilla Soto viene adelantando una vigorosa campaña por todo el territorio caucano logrando contactar dirigentes y líderes que ven en sus propuestas una verdadera renovación en el liderazgo regional y la forma de hacer la política. Este dirigente ha entendido que el nuevo auténtico líder del Cauca tiene que arriesgar, tiene que comprometerse, debe estar dispuesto incluso a la renunciar a las gabelas del poder burocrático para ejercer su liderazgo político.
Compromiso y asunción del riesgo es la primera condición del líder regional que pretenda interpretar los anhelos e inquietudes de las diferentes comunidades y culturas caucanas. Pero con eso sólo no vale. Pues por fortuna él ha comprendido que para liderar un aguerrido proyecto político en el Norte del Cauca, hay que tener en primer lugar un proyecto nítido, visionario e incluyente.
Escuchando sus propuestas e iniciativas sabemos de antemano que su experiencia profesional y política, lo ha llevado ganarse el respaldo de diferentes sectores, pues sus ideas de nuevo liderazgo implican tener una visión sobre el futuro de la región, y ser capaz de pintar un cuadro ennoblecedor del futuro de sus coterráneos.
Hoy por hoy, dadas las circunstancias de la realidad política nortecaucana, la gente necesita comprar sueños. Sin sueño, no hay progreso ni desarrollo en los pueblos. La gestión parlamentaria en el espacio público debe trascender y superar esa defensa particular de los intereses sociales, y generar una visión común.
El próximo congresista que represente a la región en el máximo escenario de la democracia colombiana, exige cabeza en las nubes, pero los pies en el suelo… Ese nuevo compromiso ante la voluntad popular consiste también en adoptar decisiones sabiendo que no van a ser entendidas por la sociedad en su conjunto, consciente de que la mayoría de los ciudadanos están en contra de esa decisión, y por supuesto sin preguntárselo… Como dijo Kohl: “Hay dos tipos de políticos. Algunos se levantan a la mañana, leen las encuestas, y toman con ellas las decisiones en función de lo que piensa la sociedad. Otros tenemos un proyecto, una visión, un sueño”…
Un liderazgo que no es capaz de modular las posiciones internas de un partido en reconstrucción como el Liberal, moderarlas, y acomodarlas al necesario consenso social, corre el severo riesgo de radicalizar las posiciones de un partido político y llevarlo a la continua oposición, o mantenerlo ahí por mucho tiempo… Nuestros tiempos no requieren solamente gestión. Necesitamos metas… Además, el trabajo legislativo exige… amar a las leyes y los pueblos.
Los liderazgos como el que representa Carlos Julio Bonilla Soto, hoy en día son desde mi punto de vista multifacéticos: regional, social, político y empresarial. Recuperar el liderazgo actual exige personas con experiencias amplias, capaces de adaptarse a entornos complejos… A veces vienen los resultados y los reconocimientos. Otras veces no llegan… A veces el líder no sobrevive al liderazgo... Por ello démonos la oportunidad los nortecaucanos con este buen dirigente que ha demostrado trabajo, capacidad y entrega.
lualbamo@hotmail.com
No se diga más, vamos a darle la oportunidad a Carlos Bonilla, se lo merece, nos convence, tiene agallas, la gente o quiere, es preparado,lo conocen y conoce el Norte.
ResponderSuprimirEL NORTE DEL CAUCA NECESITA LÍDERES DE LA TALLA Y EWL TALANTE DE CARLOS JULIO BONILLA. LO POCO QUE LE HE ESCUCHADO ME INSPIRA CONFIANZA, TIENE MADERA PARA LLEGAR AL CONGRESO.
ResponderSuprimirAmanecera y veremos. El problema es que esta adscrito a un partido politico corrupto, y al querer hacer cosas buenas, el clientelismo lo impedira, pues ya se visualiza la cantidad de gente que esta esperando un puesto, o estan haciendo cola para ello. Al final el liderazgo en Locombia se basa en tener lideres parroquianos bien ubicados o con contratos, para que asi manejen al rebaño de votantes a su antojo. Lo que pasa actualmente en el Hospital de Quilichao, lleno de burocracia por favores politicos, como consecuencia su calidad médica hospitalaria se irá al garete por culpa de la oscura politiquería, ademas es un fuerte de Bonilla dicho Hospital, por su jefe Pelaez Humberto. Tanta belleza no es gratis, o de eso tan bueno no dan nada gratis. OJO QUILICHAGUEÑOS CON LOS CULEBREROS. AMANECERA Y VEREMOS
ResponderSuprimirDon Tulio, con todo el respeto que se merece,lejos de la vaina política, los Quilichagueños contamos con un buen Hospital, no sabía que el actual director es sobrino de Humberto Peláez,curiosamente el último gran político que ha tenido el Norte del cauca.
ResponderSuprimirHe sido usuaria del centro hospitalario y me pareció excelente, en cuanto al señor Bonilla me parece buena persona la gente habla muy bien de sus ejecutorias, no lo he tratado, pero me parec un típo carismático e inteligente a la hoar de expresar sus ideas sobre el Norte del Cauca.
Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder.
ResponderSuprimirAmigo Barrera, estoy de acuerdo con usted. Carlos Bonilla Tiene la formación intelectual y moral para ser un buen parlamentario.
ResponderSuprimirEn el Norte del Cauca,hay mucho egoísmo. A los Alcaldes y dirigentes les ha faltado grandeza. Con muy pocas excepciones los líderes son una jauría de caníbales, comecomidas,de poco carcumen y faltos de criterio a la hora de decir NO a los señoritos de Popayán, que son más falsos que un Dólar Ecuatoriano.Ojalá Bonilla se un verdadero cambio y con él se recupere espacio político.
ResponderSuprimirUn hombre estaciona su vehículo frente al Congreso de la República. Sale el portero corriendo y le dice:
ResponderSuprimir-Oiga, señor, quite inmediatamente ese carro de aquí.
-¿Por qué? Qué pasa?
-Es que están a punto de salir los Honorables Senadores del cauca.
-Ah, bueno. No se preocupe, tengo seguro antirobo.
je.je,je,je
Buenísimoooooooooo!
ResponderSuprimirEn un sitema corrupto como el colombiano no hay democracia, nunca la hubo. Los partidos tradicionales son propiedad de los lobbies corporativos, los politicos son puestos por las corporaciones y su popularidad es construida por los mentimedios amañados de incomunicación. En un sistema inherente corrupto un cambio períodico de personaje ( en este caso: Bonilla Soto) no tiene efecto. Todo esta diseñado para el enriquecimiento personal por encima del general, si no te acomodas al sistema, otro títere ocupara tu lugar.
ResponderSuprimirDoctor Bonilla, adelante en su proyecto político, no olvide qeu el Norte del cauca requiere de más empresas que generen empleo y oportunidades, promocione lo de los Parques Industriales y las zonas francas.
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