lunes, 19 de octubre de 2009

GRAVE EQUIVOCACIÓN CON MONTOYA

Por: FABIO ARÉVALO ROSERO MD

Determinar quién es el más grande deportista de la historia colombiana, es una aventura arriesgada. La revista CAMBIO se atrevió a hacerlo y asumió un desafío controversial. Recogió la opinión de unos periodistas y produjo un resultado: Juan Pablo Montoya (JPM). Pero, además del procedimiento empleado para la selección, ¿es realmente JPM un atleta a carta cabal? ¿Es el automovilismo un deporte genuino, nacido bajo los principios de la deportividad? ¿Sus logros son tan contundentes para merecer semejante sitial?

Lo primero es evaluar hasta dónde el sentir de un grupo de comunicadores tiene la capacidad argumental, de autoridad y de investigación para emitir un concepto de peso. Como ejercicio lúdico y para otorgar un reconocimiento estaría bien. Pero de allí a presentar el parecer de 30 individuos, varios poco doctos en temas deportivos, como hecho concluyente, es casi una herejía.

Ningún experto reconocido (no periodista) fue abordado. Ni siquiera comunicadores prestigiosos, con recorrido en investigación y literatura deportiva como Alberto Galvis y José Arteaga. Y lo más grave, el aporte de consultados como el del director de un importante medio deportivo no se contabilizó (no votó por JPM). Aprovechando la realización del Congreso de Educación Física y Deporte en Tuluá, que reúne a personalidades de la ciencia deportiva, nos dimos a la tarea de debatir el informe de CAMBIO. Un grupo de investigadores, científicos y académicos, del deporte, encabezados por el Presidente del Comité Olímpico Colombiano, Baltazar Medina, no comparten el informe de la revista. Entre ellos Alberto Calderón, Rubén Cadavid, John Suárez, Mauricio Serrato, Carlos Vargas, etc.

Nadie se atreve a comprometerse con un solo nombre, por el riesgo de cometer injusticias. En lo que sí hay acuerdo, es en cuanto al mayor logro deportivo colombiano. El título olímpico de María Isabel Urrutia, es el mayor hito seguido del campeonato del mundo de Santiago Botero, según los especialistas. Pero coinciden en mencionar un grupo de nombres como sobresalientes atletas del país, entre ellos: "Pambelé", "Cochise", Lucho Herrera, Valderrama, Willington Ortiz, etc.

Consultamos también al periodista argentino Jorge Barraza sobre el puesto de Fangio en su país. Manifiesta que el automovilista no está por encima de todos a pesar de sus cinco títulos mundiales en la fórmula uno. Argentina, según Barraza, tomó la decisión de seleccionar a sus cuatro grandes deportistas de la historia: Vilas, Monzón, Maradona y Fangio, por igual. “El automovilismo está considerado deporte, pero es una máquina la que corre, guiada por el hombre, no el hombre con algún implemento”, según Barraza.

José Arteaga, desde España, afirma que Alonso no es el mejor de ese país, a pesar de estar por encima de Montoya. “Estadísticamente lo hecho por Montoya es incuestionable, pero esto no lo hace mejor deportista que Patrocinio Jiménez, porque obran en favor del segundo una serie de factores que el primero no tiene: épica, sudor, heroísmo; conceptos que hacen referencia a los valores olímpicos”, dice Arteaga autor de varios libros y ex director de Deporte Gráfico.

Alberto Galvis afirma que “lo que hizo no le alcanza ni siquiera para ser uno de los diez mejores deportistas colombianos de la historia. Escoger a Montoya es un total irrespeto con los atletas que han labrado tantas glorias, luego de derrumbar obstáculos propios de países subdesarrollados como Colombia. Es un irrespeto con la organización mundial del deporte, establecida por quienes saben del tema y nos enseñan cuáles son las prioridades, y esto no tiene discusión. Y es un irrespeto con la profesión del periodista, que, en algunos casos parece haber retrocedido 50 años”.

El médico y estadígrafo del deporte Álvaro Villota manifiesta que “Víctor Mora no ha necesitado una bodega con llave para acumular los cientos de trofeos ganados, la mayoría doblegando a miles de atletas de todo el mundo, y no a un grupo selecto de 20 o 30 como sucede en el automovilismo. Pambelé reinó ocho años y los colombianos solo estaban pendientes por saber a quién iba a derrotar. En cambio con JPM la mayoría de veces eran actuaciones frustrantes para sus seguidores”. Para el científico y político Sergio Fajardo, es Cochise el más grande.

La conclusión del sondeo realizado a expertos y científicos del deporte, que tienen un mínimo de diez mil horas de investigación sobre este fenómeno en Colombia, evidencia que JPM no está ni cerca de ser el mejor deportista de todos los tiempos en Colombia. Que el automovilismo si bien se ha incluido como modalidad deportiva, su rendimiento es más producto de la pericia y la habilidad del piloto en la conducción, que del talento atlético puro y depende esencialmente de la calidad de la máquina. No hay relación directa con la capacidad física de trabajo del atleta y sus cualidades fisiológicas específicas. Además hay otro factor determinante, el dinero, lo cual lo convierte en una práctica seudo-deportiva para ricos, absolutamente excluyente.

Y como insiste Galvis, “si lo que se pretendía era votar con el deseo, mil disculpas a quienes escogieron a Montoya, porque están en su derecho, como lo estuvieron quienes eligieron a Barack Obama, como Premio Nobel de la Paz”.

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