“No esperen que les traigan flores... siembren su propio jardín”En el Norte del Cauca son muchas las personas que en un momento de su vida concluyen que deberían hacer algo por el bien de la comunidad. Pero algunos abandonan la empresa antes de haber levantado siquiera un dedo, y otros desisten ante las primeras dificultades o fatigas.
¿Por qué Hermencia Herrera de Obando sí persistió? ¿De dónde sacó las fuerzas necesarias para continuar su labor como líder comunitaria y política durante todos estos casi 20 años?
De su historia de vida y como aguerrida concejal liberal se concluye que el altruismo no es algo sobrenatural, sino como ella mismo lo señala una “cualidad inyectada a un proceso en el cual se unen trabajo comunitario, sentido de la vida y de la ciudad en que vivimos”.A pesar de los avatares de la política regional y las adversidades, esta mujer, casada con Moisés Obando hace 45 años y de cuya unión nacieron 3 hijos (William, Deysi, y Yineth), con entereza ha podido interpretar que en sus luchas cívicas y democráticas, el común de los quilichagueños ha sabido poner el acento en lo que une y no en lo que separa.
Como líder comunitaria ha demostrado desde el Concejo Municipal de Santander de Quilichao que ser cabildante repitente por 5 periodos consecutivos se debe “a mi compromiso y lealtad para con la comunidad. Conozco las necesidades y problemáticas que les aquejan a todos los conciudadanos, ya sean de carácter colectivo como particular”.
Con su destacado liderazgo, como lo reconocen los campesinos de Bajo San Francisco y Cachimbal, los ha venido representando junto con los intereses de la comunidad en los sectores urbanos y la zona rural de Quilichao y de sus miembros ante las distintas instancias gubernamentales que proveen servicios de apoyo o mejoramiento de la calidad de vida. Incluso, ejerciendo representación ante terceros que por determinada razón impactan la vida cotidiana de esta progresista población.
El trabajo de esta concejala es loable, desprevenido, dedicado, sacrificado, y sobre todo voluntarioso. No hay duda de su entrega y compromiso por mejorar la calidad de vida de las gentes qulichagueñas a las que se ha entregado durante casi dos décadas y a cuyas nuevas generaciones les recomienda tajantemente: “No esperen que les traigan flores... siembren su propio jardín”.
Hermencia Herrera de Obando, ha demostrado ser cálida, espontánea, servicial, honesta, y creyente. Capaz de motivar a la gente que le rodea simplemente con una sonrisa. Comprometida cien por ciento a su rol de madre y esposa ante todo. “Mi familia y en especial mi esposo e hijos son como una fuerza maravillosa que me impulsa como ser humano a lograr las cosas por las comunidades”.
A través de su trabajo manifiesta cada día ese talento único, esa percepción y delicadeza, con la que transmite, que en cada momento de la vida se abre un nuevo horizonte.
La Concejal Liberal asegura que hay que aprender de los triunfos y los fracasos por igual, porque de todo se saca un aprendizaje. En todo momento busca dar un sentido positivo a todo obstáculo que se le presente. Ha encontrado en la enseñanza su auténtica vocación y disfruta con la realización personal y profesional de cada una de las personas que le rodean. No se limita a enseñar lo que el otro no sabe, sino que hace que surja en él lo que debe llegar ser.
“En mi opinión la fórmula para obtener el éxito en la política local es simple: Sueñe, comparta ese sueño y busque gente que se enamore de ese sueño, para que dé resultados siempre positivos”.
La sensibilidad femenina de esta veterana dirigente ha permitido que como mujer comprometida con su ciudad nortecaucana, descubra al ciudadano concreto, singular, al pobre, al necesitado, en medio de las grandes políticas de los gobiernos que se aplican a la masa poblacional en forma estadística.
La intuición, la capacidad de realizar varias tareas al mismo tiempo, la disposición permanente para colaborar, la preocupación sensible por las personas, el dotar de sentido las actividades rutinarias, la aptitud de diferenciar lo esencial de lo periférico, la capacidad de conciliación y de escucha y demás. Esta -y otras no mencionadas- no son más que características propias de la experiencia maternal que ha sabido exponer esta líder quilichagueña.
La lucha desplegada por la concejal Hermencia desde la corporación edilicia nos enseña que hacer política a la manera de las mujeres puede significar en estos confusos tiempos promover la paz y resolver los conflictos de modo diverso, escogiendo cualquier medio menos la guerra, promoviendo así valores a favor de la vida en su significado profundo. Y es por como ejemplos como los de ella, que las mujeres siguen teniendo un campo abierto en la política.
Por un mejor Norte del Cauca, es menester que desde PROCLAMA reconozcamos la labor de los forjadores políticos del bienestar social de nuestro Pueblos. Por ello auguramos que esta importantísima trayectoria popular y comunitaria de Hermencia Herrera de Obando y que su trabajo no pase desapercibido ya que el mismo debe ser fuente de ejemplo, inspiración y motivación para otros ciudadanos.
lualbamo@hotmail.com
Felicitaciones a esta gran líder cuyo trabajo comunitario le ha valido estar en el Concejo en varias oportunidades, por algo la reeligen y tiene seguidores.
ResponderSuprimirDoña Hermencia es prototipo de la mujer perserverante y luchadora en la política Quilichagueña.Ella ha demostrado querer esta población y trabajar incansablemente por las gentes campesinas y los más desprotegidos. Me sumo a este reconocimiento por sus ya largos años como concejal de Santander:
ResponderSuprimirEstamos de acuerdo con la exaltación que se hace de esta líder Quilichagueña.La he visto trabajar con tenacidad por los campesinos de Santander y ha sabido ser seria y coherente en su batallar político.
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