martes, 23 de febrero de 2010

DELINCUENTES COMUNES


Reinel Gutiérrez

Un asunto grave, demasiado grave, que pocos le prestan atención es el desperdicio de esa gran fuerza que es la juventud.

Con una juventud vigorosa, estudiosa, alegre y trabajadora, Colombia sería un gran paraíso y hasta una potencia mundial, uniendo esto con los recursos naturales que en este país se tienen.

Muchos niños al volverse jóvenes, no tienen las posibilidades de seguir estudiando y en consecuencia intentan trabajar, pero tampoco hallan en donde ni en qué. Para no perecer de hambre toman el camino del hurto, el atraco y demás formas delictuosas.

No es mentira que en muchos barrios y poblaciones colombianas esto sucede, y personas con todas las facultades, y la aptitud física y mental caen en las garras de la droga y el delito. Luego la sociedad las condena como ovejas negras, desechables y no propias para vivir, porque se supone que las demás son las buenas y éstas las malas.

La culpa esta en mantener un sistema de administración y gobierno social, lleno de injusticias, egoísmos, y discriminaciones en donde el ser humano se desvalora y sus derechos se pisotean.

Cuántos talentos duermen debajo de los puentes, cuántas inteligencias se pierden en los vicios, y tanto desperdicio físico podría ser empleado en el deporte.

Aquí hacemos una reflexión pues no es una arenga politiquera, una bandera electoral ni cosa parecida. Es una exclamación porque el ser humano tenga una verdadera dignidad.

1 comentarios:

  1. Desde Bentham para acá, lo único que ha inventado el liberalismo para afrontar los problemas sociales es el panóptico, cuando sus mortíferos sucedáneos -las drogas, la miseria, el hambre, la exclusión- no se cargan al paciente: el liberalismo no es la solución, es el problema!!!

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