Reinel Gutiérrez
Dentro de la condición humana el engaño ha existido como arma esencial de poder.
Cuenta la sagrada historia que una serpiente fue la que engañó a Adán y Eva para que comieran la fruta prohibida. (Cabe preguntarse qué cosas malas contiene la manzana para que sea prohibido su consumo).
El lobo también tentó a Caperucita y a la abuelita con las consecuencias que todos ya saben. En la vida real el novio le miente a la novia, el marido a la esposa, el vendedor al comprador, el cura al sacristán, el niño al papá y así sucesivamente.
Todo está en ebullición en el ambiente electoral y los candidatos se atraviesan por todas partes ya sea en los semáforos, en las plazas publicas, en los atrios, en los prostíbulos, si no personalmente entonces en forma de valla, de afiche o volante. Se entran por debajo de la puerta y tienen figuras alegres sonrientes y de buena vida, anunciando cosas positivas y exitosas para el futuro.
¿No serán acaso lobos feroces que quieren tomar el atajo para salir adelante y luego quedarse con lo suyo dejando engañadas a tantas y caperucitas que caen en el engaño de una promesería inatajable?
El malabarismo y la demagogia son formas de cazar incautos, pero… ¿cómo se hace para elegir a los mejores, si sólo se les puede medir su grado de honradez cuando están allá en el poder?.
Dentro de la condición humana el engaño ha existido como arma esencial de poder.
Cuenta la sagrada historia que una serpiente fue la que engañó a Adán y Eva para que comieran la fruta prohibida. (Cabe preguntarse qué cosas malas contiene la manzana para que sea prohibido su consumo).
El lobo también tentó a Caperucita y a la abuelita con las consecuencias que todos ya saben. En la vida real el novio le miente a la novia, el marido a la esposa, el vendedor al comprador, el cura al sacristán, el niño al papá y así sucesivamente.
Todo está en ebullición en el ambiente electoral y los candidatos se atraviesan por todas partes ya sea en los semáforos, en las plazas publicas, en los atrios, en los prostíbulos, si no personalmente entonces en forma de valla, de afiche o volante. Se entran por debajo de la puerta y tienen figuras alegres sonrientes y de buena vida, anunciando cosas positivas y exitosas para el futuro.
¿No serán acaso lobos feroces que quieren tomar el atajo para salir adelante y luego quedarse con lo suyo dejando engañadas a tantas y caperucitas que caen en el engaño de una promesería inatajable?
El malabarismo y la demagogia son formas de cazar incautos, pero… ¿cómo se hace para elegir a los mejores, si sólo se les puede medir su grado de honradez cuando están allá en el poder?.
Precedentes es lo que sobran en este país, sólo que nuestro atavismo "votivo" nos tiene reducidos al infamante estado de vergonzantes... Es nuestra "pensée sauvage" que nos impide devenir "res cogitans", agentes del cambio con rostro de varón llano; si no, podemos seguir levantando, universidades, bancos,periódicos y nuestro villorio no trascenderá la pesebrera: es precisamente la presencia de los lobos que pone en evidencia nuestro panurguismo, mi querido amigo!!!
ResponderSuprimir