Todo plazo se cumple. Y la cita con la democracia, imposible de aplazar, y urgente de cumplir, ha llegado. Los caucanos y colombianos seguimos navegando en un mar de dificultades, sometidos a todas clases de incertidumbres en el futuro aunque sorprenda la vitalidad y confianza que aún se preserva en colectividades como el Liberalismo.
La forma como votemos los colombianos, y en especial los liberales firmes, es la clave de acciones futuras, de la suerte del Congreso de la República, institución visiblemente desprestigiada y vilipendiada, pero que seguirá siendo el máximo escenario de la democracia y fiel reflejo de lo que en el fondo es nuestra nacionalidad y representatividad de las regiones.
Desde todos rincones, observadores y analistas políticos para recuperar la dignidad del Congreso y la nación misma, han pedido votar bien y escoger a los más honestos, trabajadores, los más entendidos en la materia legislativa, o sea los mejores.
Para bien del Congreso, del Liberalismo y los caucanos, hoy contamos con la aspiración del Senador Jesús Ignacio García Valencia, quien en su trayectoria política y legislativa ha demostrado coherencia y seriedad.
El ex Gobernador del Cauca, especialista en Derecho Penal y de reconocido manejo en los asuntos constitucionales, es la mejor carta que podemos jugar en los próximos comicios electorales quienes aún creemos en las salidas democráticas y el Estado Social Derecho.
El Senador García Valencia, merece ser reelegido por cuanto continúa teniendo el perfil idóneo de un congresista ya que reúne una serie de características personales, profesionales y políticas, pues en su accionar legislativo y como vocero de las mayorías liberales y democráticas del Cauca, ha sabido exponer al votante, unido a una formación adecuada ideas, propuestas e iniciativas creíbles que mejoran sus dotes de líder.
Esta campaña para continuar con la curul del Senado ha tenido un sello ciudadano, en el sentido que ha promovido la participación e integración democrática en cuyas correrías por el territorio caucano y otras regiones del país, las gentes le han podido plantear sus inquietudes y aspiraciones.
Entre muchas de las razones que podemos justificar para que apoyemos decididamente con nuestro voto al Senador Jesús Ignacio García Valencia y le demos esta nueva oportunidad, está su serio trabajo legislativo en asuntos cruciales para el país en cuyos debates ha dejado una impronta de responsabilidad frente a sus electores y su amado partido liberal, a quienes defiende por su compromiso de dirigente probo.
Por ello no podemos seguir permitiendo que Colombia siga siendo un país alucinantemente democrático. Los problemas más grandes y difíciles de resolver tienden a encontrar solución en la expresión del voto si elegimos un buen Congreso con parlamentarios de la talla de Jesús Ignacio García.
Votar en las elecciones constituye un derecho y una obligación, un deber no un venganza que se ejerce para integrar estas instituciones de elección popular. También es derecho de los ciudadanos y obligación para los partidos políticos la igualdad de oportunidades y la equidad entre hombres y mujeres para tener acceso a cargos de elección popular. Necesitamos una mayoría verdadera con legisladores responsables y respetables como “Chucho” García para cambiar este país.
lualbamo@hotmail.com


En este sentido el Senador Jesús I. García hay que reconocerlo, es un líder que conoce del trabajo legislativo. Ha sido ponente de interesantes proyectos y defensor de la región. Este si sabe de leyes y para qué se vá al Congreso. Vale la pena reelegirlo.
ResponderSuprimirAcá en el Ortigal - Miranda estamos acompañando las propuestas del Doctor García,porque creemos que ha sido como lo señala el titular coherente en su accionar político y serio en su trabajo legislativo.
ResponderSuprimirDe loa dirigentes buenos que quedaron en el Liberalismo,está el Senador García,me complace que haga dueto con el amigo Bonilla para la Cámara,ese líder del Norte que muy seguramente recuperará el espacio de la gentes de tan importante región.
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