Cartas de Jamaica de los Quilichaos
Invierno 20 del año solar 2010
Por Jesús Antonio Lozada Yule
Aquí en Quilichao, vive un Chamán que mantiene cantándole mantras a las plantas de artemisa y a las ceibas; se comunica con los pitojuies y los azulejos. Le cuenta a las chicharras sobre su último paseo por la vía láctea. Pasa con facilidad del plano etérico al astral; para profundizar en la historia de la humanidad y encontrarse con los grandes arquetipos, que fundaron las corrientes religiosas que circundan el planeta: Cristo, Quetzcoatl, Mahoma, Odín, Isis, Osiris; son sus interlocutores frecuentes.
Tiene un aspecto de Buda tierno. La cabeza rapada al estilo de los Krishnas, donde insisten en sobresalir unas canitas como pelos de lechón mono. Parece un Maestro hindú: la piel quemada por el sol, la sonrisa marcada, de quien posee armonía interior y está en contacto con el infinito. Usa un collar con una bolsita de color terracota llena de ajos machos. Dice que es para que lo protejan de los vampiros, del mal de ojo, de las malas lenguas y de las almas desviadas.
Siempre me saluda con alegría:
- ¡Hola Jesusito!
- ¡Quihubo Maestro! -O, Reencarnación Vargas, le digo cuando lo veo a diario en el parque lineal; donde la CRC, sí pudo construir su mole de cemento (anti-ambiental -qué paradoja-) a pocos metros del agonizante río Quilichao, donde a los amigos de la ACIN, Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, no les permitieron edificar, aunque eran los dueños originales del predio. No sobra preguntarse ¿Por qué ningún quilichagueño, de los viejos dediparados, (concejales vecinos) se opuso igualmente a ese otro atentado contra el paisaje urbano, frente al Instituto Técnico? Parece que aquí todos comen callados, empezando por la famosa Oficina de Planeación Municipal. Pero en fin, sigamos con Silvio.
El tipo anda con una mochila indígena en la que carga una lonchera de plástico y sus inquietantes apuntes sobre la catástrofe ecológica que empezamos a vivir.
Entre otras cosas, afirma que nuestro problema no es únicamente que el río Quilichao este habitualmente muerto, ni que necesita de la buena voluntad de San Pedro, para que las aguas lluvias lo reanimen; sino que nadie ha caído en cuenta de que nuestra población al paso que va, no es sostenible ni sustentable. Y que vamos a tener que trasladar el pueblo, o lo que quede de él, a la vereda San Pedro o a Dominguillo, para poder tomar agua. Ya que tampoco ha sido posible traer el agua desde el río Mondomo, aunque se han gastado una millonada de pasta y los contratistas no quieren acabar nunca esta obra faraónica; que se parece mucho a la de la vía Panamericana: “La Ciudad de Hierro “ y el centro comercial “La Esterilla” de “Los Grandes Pasos”.
Me sorprende que el Chamán maneje esos términos, de burócrata ambiental, pero para un personaje de estos que interpreta tantas dimensiones del conocimiento y del Ser, nada puede parecer desmesurado. En su mochila color tierra, también lleva unos documentos en el que acredita que fue coronado como Chamán, en Cunday, Tolima, en 1959, por el conde Racofí.
Cuando le da por contar las plantas de anamú, que todavía quedan alrededor del Técnico, realiza una ceremonia desconcertante. Parece poseído por un picaresco duende. Arrastra un bastón con mucha firmeza entre la maraña. Riega las plantas -como no lo hacen los obreros del municipio- pronuncia frases incoherentes y conjuros desconocidos. Se ríe a carcajadas: fuetea el aire con un palo y pelea con seres de otras dimensiones, poniéndolos en su sitio.
A veces, es muy lúcido; dice que el parque Santander se acabó: que se volvió un tugurio, por donde ni siquiera se puede transitar con calma, porque lo atropellan a uno los carritos, las bicicletas, los saltimbanquis, los evangélicos, las puticas, Anjoviro con el mal genio de los lunes, los borrachitos, los politiqueros desesperados, los vendedores de menjurjes, de minutos, las marimondas, los malevos del paseo, los desplazados, (“yo” buscando una respuesta a esto), las camisas azules franquistas, las palomas y los fotógrafos de siempre, la noche que llega, los catre-reeleccionistas, los godos buscando un puesto público, Alfonso Luna, Monserrate que se quiere ir del pueblo, los jubilados, los vagos encargados de controlar el espacio público -pagados por la alcaldía-, las malas lenguas, las crispetas bulliciosas, los indios músicos, la mole fastidiosa del “hombre de las leyes”, Pectoral, un tinterillo, veinte abogados, los afro descendientes de cabeza amarrada, los mestizos de la mayoría olvidada (...)
Entonces le digo: No exagere Maestro Silvio, que todavía Quilichao es un lugar vivible.
Y el me contesta que no, que lo han asaltado varias veces en el parque, que sale a la calle con el terror taladrándole las tripas; que las motos lo quieren atropellar a cada instante; que nadie hace nada para eso; que hace tiempo dejó de ir al parque porque ya no es un lugar de paz, ni de descanso; y que en este pueblo ya no hay donde descansar; pero que tampoco hay donde trabajar; y que por eso el mejor diagnóstico de Quilichao, de su abandono y desgreño administrativo, es mirar ese lamentable parque Santander, y pasar de largo.
El Maestro tiene razón; le cambio el tema con la ilusión de que estas furruscas, sean pasajeras...
Me inquieta su vocación de Gnóstico, sobre todo porque le veo poco futuro. En muchas ocasiones insiste en repartir volantes fotocopiados, con las consignas de: "Prohibido eyacular. No vote el semen que es sagrado. No se masturbe". (Y otras delicias eróticas, que aún no han podido caer bajo el control del 'Gran Hermano': son gratis y sin impuestos. Sin embargo están asociadas al pecado y a la culpa, que predican sus colegas de la cofradía).
Pero, eyacular que es tan rico y uno que es tan débil para los asuntos de la carne. Además es casi imposible sustraerse a tanta belleza silvestre que le alborota a uno los instintos y lo deja en “pare”, frente a cualquier semáforo. Ni modo de apuntársele a la corriente del Chamán. De todas formas, no le podríamos hacer una huelga de semen a las mujeres porque, según versiones, tienen mucho consignado en los bancos; ¡y no es paja !
Últimamente el Maestro ha tenido mucho trabajo, porque nunca se pierde un sepelio y como la "Flaca del garabato" ha estado tan activa, pues le ha tocado asistir hasta a cuatro entierros diarios. Sin embargo, esa vida social tan movida no lo estresa para nada. Nunca le he preguntado por esa afición tan insólita, más afín de una entidad como el conde Nosferatus, que de una persona mística que conoce el pasado y el futuro de estos espíritus migrantes en tránsito.
Tiene una visión muy particular sobre la oscuridad y el horror diario de la Nueva Edad Media que vivimos. Asegura que: “Todo este caos corresponde a disputas interplanetarias de razas milenarias que están en guerra desde el principio de los tiempos. Ellos no han terminado de resolver sus Karmas de otras encarnaciones. Infortunadamente, nosotros, que estamos en la mitad del conflicto, nos toca sufrir las consecuencias, y hasta que nos utilicen como incautos para perpetuarse en el poder con la excusa de que quieren acabar la guerra y que alguno de los dos bandos (toda guerra es terrorista, decía Chan con Chan) la va a ganar; cuando lo que les interesa es seguir con el mejor negocio de todos los tiempos. Vivimos este instante cósmico, en un lugar donde confluyen unas coordenadas que están emitiendo energía oscura, desde los confines del universo, son energías del averno o de los huecos negros, que no respetan nada”, afirma.
“Hay muchos karmas pendientes -continua- sobre este espacio y nos tocará ver cosas peores, ya que los grandes intereses de lo alto no perdonan nunca. Aunque dicen ser muy cristianos y rezanderos, se hacen "los de las gafas", a la hora de reconocer que el cristianismo sin el Perdón y el Amor, no tiene ningún sentido”.
“Cuando desde otras latitudes y desde la misma Iglesia Católica, se los presiona para que zanjen sus disputas civilizadamente; recurren a los fantasmas del pasado para desenterrar los odios de otras décadas; cortinas de humo para ocultar los problemas del presente”, concluye.
- No le entendí ni polla, Maestro, le digo. Hábleme en quilichagueño, usted tiene una visión muy metafísica de lo que nos sucede.
Se queda callado y saca de su mochila un puñado de hojas de coca y empieza a masticarlas con placer, mientras sigue barajando las cartas de póker, con las que examina con mucha certeza nuestro diario devenir.
- ¡Cuidado, Maestro! Eso está prohibido, pueden llevarlo a la cárcel, o hasta extraditarlo pa´donde los patrones del presidente Obama, en el Norte.
- No pasa nada, me dice. A ellos les gusta más la coca procesada que a nosotros, que sólo usamos las hojitas para calmar el hambre y el dolor de estómago. Son tradiciones de nuestros antepasados que no se pueden perder.
Él vive sintonizado en otro estado de conciencia. Nada que ver con el habitual melodrama diario de la parroquia. Conversa con las plantas y las constelaciones. Navega en un Internet Espiritual, a una velocidad supralumínica. Se codea con personajes transcendidos como Hermes Trimegisto y el alquimista Fulcanelli. Tiene los favores de Pacha Mama y de algunos Dioses del Olimpo.
Cualquiera podría preguntarle ¿Cómo hace para vivir en otra dimensión?
El Chamán del río le contestaría con su peculiar sonrisa que no tiene televisor, no escucha radio, no lee periódicos, no le interesa la vida de sus vecinos, y tampoco desea poseer ninguna de las cosas banales por las cuales la gente se mata.
Por lo tanto, no es extraño que lo percibamos algo solitario, desconcertante, misterioso; como si en su gastada mochila llevara las claves de la libertad primera y última.
Chao Quilichao
E-mail: Sandungerock@yahoo.es
Ahora puede leernos en Internet:
http://jamaicadelosquilichaos.blogspot.com/
Fotos: Silvio Vargas / Jesús A. Lozada
Invierno 20 del año solar 2010
Por Jesús Antonio Lozada Yule
Aquí en Quilichao, vive un Chamán que mantiene cantándole mantras a las plantas de artemisa y a las ceibas; se comunica con los pitojuies y los azulejos. Le cuenta a las chicharras sobre su último paseo por la vía láctea. Pasa con facilidad del plano etérico al astral; para profundizar en la historia de la humanidad y encontrarse con los grandes arquetipos, que fundaron las corrientes religiosas que circundan el planeta: Cristo, Quetzcoatl, Mahoma, Odín, Isis, Osiris; son sus interlocutores frecuentes.Tiene un aspecto de Buda tierno. La cabeza rapada al estilo de los Krishnas, donde insisten en sobresalir unas canitas como pelos de lechón mono. Parece un Maestro hindú: la piel quemada por el sol, la sonrisa marcada, de quien posee armonía interior y está en contacto con el infinito. Usa un collar con una bolsita de color terracota llena de ajos machos. Dice que es para que lo protejan de los vampiros, del mal de ojo, de las malas lenguas y de las almas desviadas.
Siempre me saluda con alegría:- ¡Hola Jesusito!
- ¡Quihubo Maestro! -O, Reencarnación Vargas, le digo cuando lo veo a diario en el parque lineal; donde la CRC, sí pudo construir su mole de cemento (anti-ambiental -qué paradoja-) a pocos metros del agonizante río Quilichao, donde a los amigos de la ACIN, Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, no les permitieron edificar, aunque eran los dueños originales del predio. No sobra preguntarse ¿Por qué ningún quilichagueño, de los viejos dediparados, (concejales vecinos) se opuso igualmente a ese otro atentado contra el paisaje urbano, frente al Instituto Técnico? Parece que aquí todos comen callados, empezando por la famosa Oficina de Planeación Municipal. Pero en fin, sigamos con Silvio.
El tipo anda con una mochila indígena en la que carga una lonchera de plástico y sus inquietantes apuntes sobre la catástrofe ecológica que empezamos a vivir.
Entre otras cosas, afirma que nuestro problema no es únicamente que el río Quilichao este habitualmente muerto, ni que necesita de la buena voluntad de San Pedro, para que las aguas lluvias lo reanimen; sino que nadie ha caído en cuenta de que nuestra población al paso que va, no es sostenible ni sustentable. Y que vamos a tener que trasladar el pueblo, o lo que quede de él, a la vereda San Pedro o a Dominguillo, para poder tomar agua. Ya que tampoco ha sido posible traer el agua desde el río Mondomo, aunque se han gastado una millonada de pasta y los contratistas no quieren acabar nunca esta obra faraónica; que se parece mucho a la de la vía Panamericana: “La Ciudad de Hierro “ y el centro comercial “La Esterilla” de “Los Grandes Pasos”.
Me sorprende que el Chamán maneje esos términos, de burócrata ambiental, pero para un personaje de estos que interpreta tantas dimensiones del conocimiento y del Ser, nada puede parecer desmesurado. En su mochila color tierra, también lleva unos documentos en el que acredita que fue coronado como Chamán, en Cunday, Tolima, en 1959, por el conde Racofí.
Cuando le da por contar las plantas de anamú, que todavía quedan alrededor del Técnico, realiza una ceremonia desconcertante. Parece poseído por un picaresco duende. Arrastra un bastón con mucha firmeza entre la maraña. Riega las plantas -como no lo hacen los obreros del municipio- pronuncia frases incoherentes y conjuros desconocidos. Se ríe a carcajadas: fuetea el aire con un palo y pelea con seres de otras dimensiones, poniéndolos en su sitio.
A veces, es muy lúcido; dice que el parque Santander se acabó: que se volvió un tugurio, por donde ni siquiera se puede transitar con calma, porque lo atropellan a uno los carritos, las bicicletas, los saltimbanquis, los evangélicos, las puticas, Anjoviro con el mal genio de los lunes, los borrachitos, los politiqueros desesperados, los vendedores de menjurjes, de minutos, las marimondas, los malevos del paseo, los desplazados, (“yo” buscando una respuesta a esto), las camisas azules franquistas, las palomas y los fotógrafos de siempre, la noche que llega, los catre-reeleccionistas, los godos buscando un puesto público, Alfonso Luna, Monserrate que se quiere ir del pueblo, los jubilados, los vagos encargados de controlar el espacio público -pagados por la alcaldía-, las malas lenguas, las crispetas bulliciosas, los indios músicos, la mole fastidiosa del “hombre de las leyes”, Pectoral, un tinterillo, veinte abogados, los afro descendientes de cabeza amarrada, los mestizos de la mayoría olvidada (...)
Entonces le digo: No exagere Maestro Silvio, que todavía Quilichao es un lugar vivible.
Y el me contesta que no, que lo han asaltado varias veces en el parque, que sale a la calle con el terror taladrándole las tripas; que las motos lo quieren atropellar a cada instante; que nadie hace nada para eso; que hace tiempo dejó de ir al parque porque ya no es un lugar de paz, ni de descanso; y que en este pueblo ya no hay donde descansar; pero que tampoco hay donde trabajar; y que por eso el mejor diagnóstico de Quilichao, de su abandono y desgreño administrativo, es mirar ese lamentable parque Santander, y pasar de largo.
El Maestro tiene razón; le cambio el tema con la ilusión de que estas furruscas, sean pasajeras...
Me inquieta su vocación de Gnóstico, sobre todo porque le veo poco futuro. En muchas ocasiones insiste en repartir volantes fotocopiados, con las consignas de: "Prohibido eyacular. No vote el semen que es sagrado. No se masturbe". (Y otras delicias eróticas, que aún no han podido caer bajo el control del 'Gran Hermano': son gratis y sin impuestos. Sin embargo están asociadas al pecado y a la culpa, que predican sus colegas de la cofradía).
Pero, eyacular que es tan rico y uno que es tan débil para los asuntos de la carne. Además es casi imposible sustraerse a tanta belleza silvestre que le alborota a uno los instintos y lo deja en “pare”, frente a cualquier semáforo. Ni modo de apuntársele a la corriente del Chamán. De todas formas, no le podríamos hacer una huelga de semen a las mujeres porque, según versiones, tienen mucho consignado en los bancos; ¡y no es paja !
Últimamente el Maestro ha tenido mucho trabajo, porque nunca se pierde un sepelio y como la "Flaca del garabato" ha estado tan activa, pues le ha tocado asistir hasta a cuatro entierros diarios. Sin embargo, esa vida social tan movida no lo estresa para nada. Nunca le he preguntado por esa afición tan insólita, más afín de una entidad como el conde Nosferatus, que de una persona mística que conoce el pasado y el futuro de estos espíritus migrantes en tránsito.
Tiene una visión muy particular sobre la oscuridad y el horror diario de la Nueva Edad Media que vivimos. Asegura que: “Todo este caos corresponde a disputas interplanetarias de razas milenarias que están en guerra desde el principio de los tiempos. Ellos no han terminado de resolver sus Karmas de otras encarnaciones. Infortunadamente, nosotros, que estamos en la mitad del conflicto, nos toca sufrir las consecuencias, y hasta que nos utilicen como incautos para perpetuarse en el poder con la excusa de que quieren acabar la guerra y que alguno de los dos bandos (toda guerra es terrorista, decía Chan con Chan) la va a ganar; cuando lo que les interesa es seguir con el mejor negocio de todos los tiempos. Vivimos este instante cósmico, en un lugar donde confluyen unas coordenadas que están emitiendo energía oscura, desde los confines del universo, son energías del averno o de los huecos negros, que no respetan nada”, afirma.
“Hay muchos karmas pendientes -continua- sobre este espacio y nos tocará ver cosas peores, ya que los grandes intereses de lo alto no perdonan nunca. Aunque dicen ser muy cristianos y rezanderos, se hacen "los de las gafas", a la hora de reconocer que el cristianismo sin el Perdón y el Amor, no tiene ningún sentido”.
“Cuando desde otras latitudes y desde la misma Iglesia Católica, se los presiona para que zanjen sus disputas civilizadamente; recurren a los fantasmas del pasado para desenterrar los odios de otras décadas; cortinas de humo para ocultar los problemas del presente”, concluye.
- No le entendí ni polla, Maestro, le digo. Hábleme en quilichagueño, usted tiene una visión muy metafísica de lo que nos sucede.
Se queda callado y saca de su mochila un puñado de hojas de coca y empieza a masticarlas con placer, mientras sigue barajando las cartas de póker, con las que examina con mucha certeza nuestro diario devenir.
- ¡Cuidado, Maestro! Eso está prohibido, pueden llevarlo a la cárcel, o hasta extraditarlo pa´donde los patrones del presidente Obama, en el Norte.
- No pasa nada, me dice. A ellos les gusta más la coca procesada que a nosotros, que sólo usamos las hojitas para calmar el hambre y el dolor de estómago. Son tradiciones de nuestros antepasados que no se pueden perder.
Él vive sintonizado en otro estado de conciencia. Nada que ver con el habitual melodrama diario de la parroquia. Conversa con las plantas y las constelaciones. Navega en un Internet Espiritual, a una velocidad supralumínica. Se codea con personajes transcendidos como Hermes Trimegisto y el alquimista Fulcanelli. Tiene los favores de Pacha Mama y de algunos Dioses del Olimpo.
Cualquiera podría preguntarle ¿Cómo hace para vivir en otra dimensión?
El Chamán del río le contestaría con su peculiar sonrisa que no tiene televisor, no escucha radio, no lee periódicos, no le interesa la vida de sus vecinos, y tampoco desea poseer ninguna de las cosas banales por las cuales la gente se mata.
Por lo tanto, no es extraño que lo percibamos algo solitario, desconcertante, misterioso; como si en su gastada mochila llevara las claves de la libertad primera y última.
Chao Quilichao
E-mail: Sandungerock@yahoo.es
Ahora puede leernos en Internet:
http://jamaicadelosquilichaos.blogspot.com/
Fotos: Silvio Vargas / Jesús A. Lozada

Y pese a las deletéreas correspondencias que te baraja el Maestro, no has percibido el espectro de Zoroastro regodeándose con nuestra efímera condición de impenitentes eyaculadores? Polvo somos y al polvo regresaremos, amigo Yule!!!
ResponderSuprimirPara mi, el Maestro Vargas nos invita más bien a fomentar una ética que aumente nuestra potencia vital, en lugar de estar yendo y viniendo del río, sin tronar ni sonar, con los humores petrificados y la vitalidad a media asta; rodando al son de lo transitorio, lo fugaz y lo contigente, pues el volverle conformistas espaldas al presente es entre nosotros una mística... Vargas es, más que un profeta de catástrofes, un Diógenes que anda todavía en pos de esas existencias radicales que siguen brillando por su ausencia en este solar... El último que se vaya que apague la luz!!!
ResponderSuprimirY cmo el río se seco, sus defensores se reciclaron en la carrera administrativa: fuerte donde loa apaches ahora no dicen ni pío...
ResponderSuprimir¿Recuerdan el charco de los Giles? ...buena suerte, viaje largo, entonces...
ResponderSuprimirMATEO EL ATEO YA TE VEO CHUCHO-GUAZA
ResponderSuprimirEl maestro de maestros Silvio Vargas se comunica con el espectro de Masanobu Fukuoka, gran lider espiritual que lucho por la agricultura natural. Y bien sabe Silvio, que para tener mas aguita en Quilicho agua arriba debemos jalarle al NENDO DANGO (seed ball o bolitas de arcilla con semilla)y poner a todos esos sinveguenzas de la Umata y de la alcaldia y de Emquilichao a repoblar la microcuenca del Quilicho con las enseñazas de Fukuoka, de Bill Mollison, de Panus Manikis y David Holmgran entre otros.
Si todos sabemos que los del grupo GES, Grupo Ecologico de Santander, chupan de la teta de la alcaldia y son unos burocratas mas, se olvidaron lo que predicaban otrora. vaya, vaya vaya....
EL BACAM DE BELEM
ResponderSuprimirAQUÍ YO, ALLÁ QUIEN?
Uhy!!!! ese mancito de mateo el ateo si esta bien enterado de como producir H2O, mojar la matica pa que no se marchite viejo tal. Perooo yooo le tenngo una bacana soluciooon, que siembren siguaraya en todas las lomas de Munchique y el caudal de agua no fallara. Siii lo veo claro cuando consulto los dioses en la ionosfera, pero es donde llego con el volador sin palo. Alla hablo con otro iluminado que es Saint Germain, siiiii el ascendido maestro que la fuma vede, que es mas bacanongo mongo. Dejemoos poor hoy la cosaa vieho tallco. Chao pescao