domingo, 28 de febrero de 2010

“Tierna” lección de política

FABIO ARÉVALO ROSERO MD*
En la política hay que diferenciar entre los pecados de los hombres y la limpieza de las ideas. Junto con la periodista Claudia López (columnista despedida de El Tiempo) fuimos invitados a hacer parte de una importante lista a Senado para las próximas elecciones. Un gratísimo honor y gran reconocimiento, pero por las mismas razones, por ahora, no aceptamos. En lo personal el mejor consejo me lo dio Gardeazábal (de La Luciérnaga), sin tradición electoral no podía competir con los mares de dinero que habría en este proceso.
El debate político actual nos pone alerta sobre muchos tópicos. He tenido la fortuna de vivir en carne propia procesos de varias de las mejores alcaldías del mundo y compartir las experiencias de excelentes administraciones. Particularmente recuerdo cuando vivía en Madrid haciendo mi primera especialización, nuestro rector el profesor Enrique Tierno Galván se postuló como candidato a la alcaldía por el PSOE. Fue elegido y reelegido hasta su muerte en 1986. Como primer alcalde democrático de Madrid durante sus casi siete años de mandato, llevó a cabo importantes reformas, alcanzando una gran popularidad.
Se ganó el afecto de los madrileños con sus humorísticos y bien escritos Bandos municipales y con iniciativas que cuidaban los pequeños detalles como devolver los patos al Manzanares y las flores a los jardines públicos, incluso entre los jóvenes, al apoyar la “Movida madrileña”. Su entierro se convirtió en una de las concentraciones más numerosas de las ocurridas en la capital española. Fue un estilo de gobierno artístico, apasionado y creativo que caló en la ciudad y la transformó. Un éxito político rotundo que inspiró otros modelos en el mundo.
El profesor Tierno Galván nos dejó huella, un verdadero maestro. En momentos de coyuntura electoral es valioso recordar algunas enseñanzas: “En política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal”. “La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas”. “Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad”. “El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla”. “Todos tenemos nuestra casa, que es el hogar privado; y la ciudad, que es el hogar público”.
Es momento para aprender de las mejores experiencias, para cambiar las costumbres políticas. Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca. Si hacemos revisión de lo que viene pasando en el país, vemos que la democracia da rienda suelta a las energías de todo ser humano. Pero hoy democracia significa gobierno por los que no tienen educación, y aristocracia significa gobierno por los mal educados.
Por ello será que dicen que el que no se atreve a ser inteligente, se hace político. Es mejor instruirse de las lecciones del maestro Tierno ya que en política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela. El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones. ¿Será que aprendemos?

Apostilla 1: Con la caída del referendo hay realineamiento de partidos, todos están en cero. Recordemos que el Polo sacó más de 2.600.000 votos en las pasadas elecciones presidenciales (por encima del liberalismo con 1.400.000 votos). Lo más probable es que en segunda vuelta se enfrenten uribismo y oposición. Sin Uribe candidato la ventaja de coaliciones será para los segundos.

Apostilla 2: Una de las causas de inexequibilidad de la ley referendo fue la sanción del partido Cambio Radical a cinco parlamentarios tránsfugas: Ángel Custodio Cabrera, Violeta Niño, José I. Bermúdez, Luis F. Barrios y Felipe Fabián Orozco. ¿Les cobrarán su responsabilidad? Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse.

*Consultor World Streets

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