“Quién dijo que la oscuridad no es otra luz”
Javier Huérfano, 1959-2010
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
leodequevedom@gmail.com
Murió en Bogotá en el mediodía de la vida, Javier Huérfano, hortelano de amores y en olor a poesía. Como convenía a su estilo y como le quiso dar rumbo a su Destino. Era sencillo como las hojas de cilantro y tan limpio de mirada que no soportaba el roce de la fama en su retina. Amaba, no tanto el verso pulido, ni siquiera el profundo y críptico, sino la sensibilidad de la que nace la creación de quien alguna vez fue llamado poeta. Su cuna fue Calarcá, veta de joyas envejecida sobre la montaña hoy herida, de arrieros y hombres rudos con el corazón cerca del cielo.
Ignacio Ramírez escribió de él, cuando públicamente renunció para si a la poesía escrita o a la farándula literaria, y lo alabó por su sinceridad y el ejemplo que nos dejaba. “Esa clase de poetas, en quienes la poesía vive mucho más en la carne y en los huesos que en los versos”, “anunció que abrazará la esperanza de conseguir un terreno para sembrar un bosque y montar un vivero y así contemplar la magia de la naturaleza en todo su esplendor”, -dijo-.(1)
Resisto
en el dolor la terquedad del viento,
pétalo de rosa que sin decir
por ejemplo que hubo amor entre
mis papeles y el largo silencio de un poema.
La tarde de sábado con algo de sol,
tenía ojos de alegría en el beso
puesto para el deseo.
Todo fue miedo de cuerpos vivientes
en los gritos de las bocas cerradas,
palpo en la fatiga de un pequeño incendio que
volveremos a la tierra sin desplantar el polvo.(2)
Se fue para envolverse en tierra y mirarla fijo como a madre en su mismo vientre. Javier vio el amanecer el día que sus párpados segaron la luz blanca y dieron paso a esa otra luz sombría que había presentido. Abandonó quedo el verde y florido el jardín que, como cualquier poeta, había plantado para que le sonriera a dúo con el sol cuando saliera a la puerta. Se recostó en la quilla de su tumba y desde allí sueña el mejor de los cantos. El que resuena eterno en la candidez de su antifaz sereno “en la muerta noche”.
Un día embarqué
mis sueños
donde
no han dejado de soñar.
-somos vagos eternos del vacío-
Otro día no habrá besos
estaré solo
con las horas estacionado
y
con
antifaz de bufón triste(3)
* El título es frase-retrato de Luis Vidales a Javier Huérfano
Foto:http://www.colombiaparatodos.net/noticia-colombia-el_15_de_diciembre_homenaje_a_poeta_quindiano_en_la_casa_delegada-id-9410.htm
(1) RAMÍREZ, Ignacio. En: http://www.delagracia.de/vel_www.htm
(2) HUÉRFANO, Javier. Quién dijo que la oscuridad no es otra luz. Poema I. http://defaunaliteraria.blogspot.com/2008/03/algunos-versos-del-poeta-javier-hurfano.html
(3) http://poenac.blogspot.com/2009/10/todos-los-dias-nacen-y-mueren-poetas.html

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