lunes, 15 de marzo de 2010

CARTA A LOS ELEGIDOS

Marco Antonio Valencia Calle

Apreciados Parlamentarios elegidos: Hemos apostado por ustedes con nuestro voto. Hemos respaldado sus intenciones para que vayan a representarnos ante el gobierno central y el parlamento colombiano. Confiamos en ustedes, en su sensibilidad, influencias, capacidad y elaboración de buenas leyes. Confiamos en ustedes para resolver los problemas más sentidos que como sociedad “des-organizada y cuestionada” padecemos. Felicitaciones por el logro.

Háganse ricos si pueden, el sueldo que se ganarán ahora es bueno; gocen del poder que tendrán, es un buen afrodisiaco; traten de avanzar en su carrera política, sin son correctos repetirán curul o serán presidentes; pero por favor, no se olviden del pueblo que los eligió.

No se olviden de quienes creyeron en ustedes, sus propuestas y el partido que representan. Por favor, no nos traicionen, ni dejen de saludarnos cuando anden con corbata, escoltas y carros blindados. No nos nieguen una cita cuando los busquemos en los momentos más desesperados de nuestra pobre existencia como ciudadanos de a pie.

Da rabia cuando el “anónimo candidato” que se paseaba por nuestras casas y parques “mendigando un votico por la caridad de dios”, al ser elegidos se vuelven inaccesibles y una vez ungidos de HP (Honorables Parlamentarios) ni siquiera nos pasan al teléfono, ni vuelven a saludar a los hombrecitos y mujercitas que le dieron el poder con su voto; pero que además cifran “su esperanza” en él, para tener un mañana mejor.

Ustedes una vez elegidos solucionan su inquietudes de empleo, economía; pero los ciudadanos que creímos en ustedes necesitamos que “ahora sí” nos ayuden “siquiera” a pensar cómo vamos a solucionar de manera viable las mil carencias en salud, empleo, servicios, seguridad, educación, transporte, cultura, etc, etc, que tenemos en los barrios, veredas y pueblos.

Ya sabrán ustedes que es mejor tener amigos que plata, y sonrisas que ínfulas. Los amigos ponen votos y respeto, mientras que las ínfulas solo hipocresías. Por favor, sean consecuentes con sus promesas, con sus propuestas, con el mandato de representar a una región, y no únicamente a los intereses de los contratistas que los patrocinaron.

De otra parte, a los candidatos que perdieron estas elecciones, quiero a nombre del pueblo de a pie, de los ciudadanos comunes que sí votamos, darles las gracias por atreverse a las aventuras políticas de una jornada electoral. Ahora sabemos que no tenemos crisis de liderazgo, que aquí tenemos gente valiosa que si bien hoy no son parlamentarios ni senadores, pueden ser alcaldes, concejales, gobernadores, gerentes, diputados, ministros o embajadores, cuando menos.

Gracias señores por creer en el juego de la democracia, por fomentar y consolidar liderazgos en el mapa político del departamento y la nación. Que con ustedes vuelva la dignidad a la política y la credibilidad en el Congreso. Que sean ustedes los parlamentarios serios, razonables y beligerantes que Colombia en el siglo XXI necesita.

¡Buen viento y buena mar!

1 comentarios:

  1. Tu presciencia te dice a qué atenerte ahora, amigo elector!!!

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