Reinel Gutiérrez
La envidia es uno de los males más propagados en todo el planeta, pues se trata de un sentimiento que acompaña al ser humano, y que ocasiona grandes destrozos.
La gente envidiosa es una plaga digna de fumigación se ha dicho en muchas situaciones, pero la envidia, como las cucarachas, las ratas y las moscas, no las acaba nada ni nadie.
La ciudad de Medellín es una de las más hermosas, y de gran progreso y desarrollo, y ahora con motivo de los Juegos Deportivos Suramericanos, queda dotada de los mejores y más elegantes escenarios para la práctica del deporte.
Desde una ciudad pequeña como Popayán podemos envidiar a Medellín por estos logros, merecidos claro está, pero que hacen sentir una cosquillita por dentro, digna de evacuarla ante el confesionario.
Si miramos los aforos de esos escenarios, son puro polvo en los ojos: otro falso positivo!!!!
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