José López Hurtado*
El Presidente Uribe y su patético Ministro del Interior, a raíz del despelote en la entrega de datos de las elecciones del 14 de marzo, quisieron venderle al país la idea de que los whiskys que supuestamente ingirió el Registrador Nacional del Estado Civil, eran los causantes de la demora en la entrega de los resultados. Valencia Cossío alcanzó a decir que era la hecatombe anunciada. Cuando lo que ocurrió es la fase final de un tortuoso proceso de desorganización y negligencia que de muchos años atrás ha acusado ese organismo, apuntalado, por citar una sola de sus falencias, en un Código Electoral añoso, que se quedó atrás en la nueva estructura que se quiso dar al Estado a partir de la Constitución Política de 1991. Cada cuatro años el organismo acumula más y más despropósitos, que atentan seriamente contra la pureza de los sufragios y por ende, contra la misma democracia, a manera de una invisible mano siniestra que parece manipulada por los políticos tradicionales interesados en que la anarquía se mantenga.
No. La hecatombe no es la irresponsabilidad de la Registraduría, ni menos las debilidades espirituosas en las que pudo incurrir el jefe del organismo. Contribuye a ella claro, lo de los ríos de dinero que se vieron en las pasadas elecciones, que escandalizó a los veedores de la OEA, y la descarada participación de algunos gobernadores a favor de sombríos candidatos a la Cámara y Senado de la República, lo que Alfredo Molano describió acertadamente con la expresión: “Hemos llegado a la fase superior de la barbarie, el estado de derecho de las chequeras”, sólo por citar algunas perlas.
La verdadera hecatombe, sin duda, es el estado de cosas que el señor Uribe nos va a dejar a los colombianos, cuando abandone la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto. Comenzando por su candidato “in-pectore”, el señor Santos, responsable políticamente –su misma fórmula vicepresidencial se lo enrostró hace meses-, del escándalo mundial que representó lo de los “falsos positivos” y sobre cuyo negro episodio las Cortes internacionales pasarán lista algún día .Es lo del fracaso en la política oficial de reparación a las víctimas de la violencia y los pésimos resultados del desmantelamiento del aparato paramilitar. Porque para qué hablar del aniquilamiento de la guerrilla, columna vertebral de la política de seguridad democrática, ya que los constantes ataques a la población civil y a poblaciones indefensas (Jambaló, Mondomo, en el Cauca, al sur del país y el de hace algunas horas en Buenaventura, Costa Pacífica colombiana), hablan por sí solos.
También lo es la epidemia de corrupción que invadió todas las arterias del organismo social colombiano, pero que se impulsó desde las más encumbradas oficinas de la Casa de Nariño, pasando por la Secretaría General en manos del siniestro personaje Bernardo Moreno y dependencia que durante los ocho años de gobierno, se convirtió en la bolsa de empleo para los parlamentarios obsecuentes al régimen. Moreno, hoy enredado en las investigaciones por las “chuzadas” e interferencias telefónicas ilegales a Magistrados de las Altas Cortes y otros escándalos, es sin duda, el símbolo más preclaro de la descomposición oficial que nos lega el presente gobierno.
Pero la hecatombe que vamos a heredar también tiene que ver con el engendro de Agro-Ingreso Seguro, muestra proverbial de lo que puede llegar a ser la soberbia del poder y de la burla que para encopetados funcionarios como el señor Arias les produce las necesidades y pobreza de los más desvalidos.
Y también tiene que ver con lo de los negocios de las Notarías y con tantos otros episodios, para los que el espacio de una columna de opinión, siempre será corto.
Lo más grave de este asunto es que la hecatombe que nos deja el señor Uribe, tendremos que recibirla sin beneficio de inventario… por lo menos por ahora.
*Analista Internacional.

Creo que estamos hastiados de levantamientos antropológicos del fracaso: entonemos más bien la Marsellesa, en lugar de los Requiem aeternam dona ei!!!!
ResponderSuprimirENTONCES MIJITO, EN LUGAR DE ESCONDERSE TRAS UN ANONIMO,ASI COMO EL PRESTIGIOSO COLUMNISTA TIENE EL VALOR DE DENUNCIAR, ASI TAMBIEN USTED, PROPONGA DE FRENTE, EN LUGAR DE LIMITARSE A INVITACIONES DE EPOPEYAS LEJANAS.
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