(REFLEXION)
Por Henry Aguilar – Villa Rica, Cauca
En las pasadas elecciones se observó a lo largo y ancho de nuestra variada geografía, la irreverencia, la indisciplina, y la incoherencia de los actores que participaron directa e indirectamente en esta contienda electoral, permeada, según la denuncia de muchos de sus protagonistas, de corrupción y compraventa de votos.
Contemplamos con mucha preocupación esos salpicones o sándwiches difíciles de digerir por el contenido de sus productos (Polo, Pin, Liberal, Conservador, La U, Partido Verde, etc, etc) ¡De que nos aterramos! Estamos en “LOCOMBIA” donde cualquier cosa puede suceder y es tan normal como saber que el agua moja.
Después de la elección del primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, pensé que ese efecto o síndrome cebra había desaparecido, pero aun sigue enquistado en las raíces del complejo, que no permite terminar con el pasado y cambiar la historia.
Observamos cómo muchos de estos “líderes” abanderados de lo afro no votaron por sus hermanos y en algunos casos sólo apoyaron a uno de los suyos (50% afros).
Les hago un llamado a esas personas que utilizan lo afro como escape o medio económico, a que respeten a su gente y no sigan jugando y atropellando sus sueños. Hoy exijo humildemente que este tema afro, sea congelado, archivado o desmontado, hasta que exista un verdadero vocero que represente, interprete, este poseído de esa sensibilidad y recoja el sentimiento afro y podamos avanzar y no seguirle haciendo más duelo al pasado.
Qué espectáculo tan grotesco y desagradable el que vivimos en las pasadas elecciones, qué desorden tan berraco, qué carnicería tan brutal, donde más de 200 candidatos en todo el país se enfrentaron en 68 “organizaciones” a disputar 2 curules dizque para representarnos en la Cámara a los afros. ¡No les hemos podido aprender a nuestros hermanos indígenas!
Ojala los que lleguen nos representen de verdad y podamos ver sus frutos, ya que los que han pasado fueron “no un tiro al blanco, sino una ráfaga de indiferencia para los negros”, totalmente pasivos, invisibles, no pasó nada, solo llegaron de relleno y por la nómina.

me parece muy bien, necesitamos de aros genuinos y capases de enfrentar a esos caníbales, buenos para nada.
ResponderSuprimirBravo Aguila, te fajaste...
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