Reinel Gutiérrez
En las calles de las ciudades hay una competencia de la cual no se percata el público. Es aquella que protagonizan los mendigos, algunos con necesidades reales y otros como negocio lucrativo.
Un ser humano que le falte una mano, conmueve a las personas para que le den una ayuda, pero este a su vez tiene un competidor fuerte, si el de enfrente le faltan las dos piernas. Y si en el escenario aparece el que no tiene pies y además es ciego, la lucha es más dura.
Todos los anteriores no tienen nada que hacer con el sordomudo, paralítico, y con pies y manos deformes.
Alguna lucha hará la señora con "elefantiasis", el hombre de la llaga, o el que tiene cables conectados para recibir y evacuar alimentos. Esa competencia es parte de la brega por la existencia que tienen los seres humanos, unos afortunados y otros no.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada