La justicia transicional es una respuesta a las violaciones sistemáticas o generalizadas a los derechos humanos. Su objetivo es reconocer a las víctimas y promover iniciativas de paz, reconciliación y democracia.
La justicia transicional no es una forma especial de justicia, sino una justicia adaptada a sociedades que se transforman a sí mismas después de un período de violación generalizada de los derechos humanos. En algunos casos, estas transformaciones suceden de un momento a otro; en otros, pueden tener lugar después de muchas décadas.
En España uno de los más prestigiosos jueces tiene hoy dividida la Madre Patria y las marchas de apoyo al juez Baltasar Garzón Real, imputado en el Tribunal Supremo por tratar de investigar los crímenes del franquismo, han reunido a decenas de miles de personas en una veintena de ciudades españolas que han aprovechado la ocasión para homenajear también a los desaparecidos, fusilados, encarcelados, torturados, exiliados y represaliados durante la Guerra Civil y posterior dictadura. La petición de justicia para todos ellos ha sido unánime.
Ha sido una jornada especialmente emotiva para aquellos que sufrieron en sus carnes o en las de sus padres la dureza de la represión política.
De las tres causas abiertas contra él, está claro que lo que constituye a ojos de sus adversarios un motivo para acusarlo de un delito de lesa majestad es la ruptura del pacto de silencio sobre el pasado de España, sumado al papel de inquisidor de la corrupción en el sistema político.
Hay algo efectivamente denigrante en el intento de manchar la reputación de este prestigioso Juez español que hace algunos años estuvo en tierras caucanas conociendo de cerca la problemática indígena y su cosmovisión, por ahí donde la condena moral es más estigmatizante: el crimen de prevaricación, es decir, de deshonestidad material.
Baltazar Garzón, nacido hace 55 años, es un juez que se ha ganado la fama de azote de la corrupción, de enemigo irrevocable de traficantes de todo tipo, hoy está en el ojo del huracán y tiene prácticamente divida a España por atreverse a desempolvar las investigaciones de lo que se llamó el Franquismo, y que fue sin duda alguna una perversa ideología política que fomentó el régimen dictatorial durante la Guerra Civil Española entre los años 1936 y 1939, encabezado por el militar Francisco Franco, prevaleciendo hasta el día de su muerte, en 1975.
Su principal objetivo era atajar el avance del comunismo y en su intento golpeó duramente las estructuras democráticas de España, cometiendo toda clase de abusos y vejámenes contra el sindicalismo, la izquierda y las organizaciones políticas de oposición.
Los numerosos problemas que se derivan de los abusos del pasado son con frecuencia demasiado complejos para ser resueltos con una sola acción. Las medidas judiciales, como los juicios, no son suficientes, ya que si hay miles o cientos de miles de víctimas y perpetradores, por ello el Juez Garzón quien ha querido escudriñar en busca de la verdad de la Era de Franco, hoy de acusador ha pasado a acusado por el Supremo Tribunal de Justicia.


La población Indígena del cauca esta pendiente y precupada por el juicio contra el juez Garzón. Es un amigo y conoce de nuestras luchas históricas y sociales,le admiramos por su valiente lucha a favor de la Justicia, tan escasa en estos tiempos. Colombia también recibio de la mejor manera a los perseguidos del franquismo y existe una clara conciencia acerca de la dictadura facista que padecieron los españoles.
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