lunes, 19 de abril de 2010

Mejor Juan Manuel

Por: Marco Antonio Valencia Calle

El asunto no es que Mokus gane. Si gana le puede pasar como a Floro Tunabalá ex gobernador del Cauca. Un indígena que llegó al poder no por él, sino por el voto de opinión en contra de su opositor. Y una vez en el poder la oligarquía movió las maquinarias y nadie le obedecía sus órdenes, se generó la operación tortuga en todo el sistema burocrático y nadie lo reconocía como mandatario, la prensa lo ignoró por meses, no tenía respaldo del sistema económico ni político nacional, y fue una tragedia para el departamento. Y la verdad, es que este país está diseñado y organizado para que gobierne Santos y su gente sin problemas y sin mover un dedo; pero si llega Mockus le puede pasar lo de Floro.

Porque el asunto no consiste en votar por Mokus y ya, para después dejar al pobre tipo solito bailando con la más fea con sus propuestas de educación y cultura, que es realmente lo que necesita este país para salir de su crisis moral. Votar por Mokus de manera consciente, y no por moda o por simple y llana oposición de facineroso - significa- “un compromiso ciudadano” que obligará a trabajar a todos y cada uno desde la individualidad. Votar por un tipo como Mockus implica estar dispuestos a realizar acciones personales que de verdad dan pereza, porque obliga cambios en las costumbres de vivir y de asumir trabajo intelectual y espiritual, y a eso no estamos acostumbrados. Y si lo eligen y no lo acompañan luego en sus locuras de cambio será peor: se van a sentir frustrados el doble y a terminar arrepentido de no haber votado por Santos, que tiene una maquinaria de primera línea para gobernar como siempre, que es como gusta.

Por ejemplo, ¿cuántos de nosotros estamos dispuestos a cambiar las costumbres malsanas de este país? ¿cuántos estamos dispuesto a no arrojar basura en la calle, a respetar las señales de tránsito, a denunciar la corrupción y los malos comportamientos de los vecinos, a regalar horas de trabajo social, a respetar a los niños y mujeres sobre todas las cosas, a pagar más impuestos, a jugarle limpio al Estado y… a perdonar el enemigo…? Si claro, a perdonar a esos que con sus envidias y chismes nos han hecho tanto daño ¿sí? ¿Estamos dispuestos a perdonar a quienes han matado un familiar cuyo único defecto consistía en pensar distinto? Habrá que verlo. Para mí, que el entusiasmo por Mokus se queda en el periodo de elecciones, la publicidad de la florcita amarilla, el voto al candidato enfermito y después lo dejan solo para pasarse al bando de los criticones y de los arrepentidos por haber votado por malo conocido que extraño en sus procederes…

Ojo que votar con Mockus significa un compromiso ciudadano muy alto. Significa estar dispuestos a asumir cambios profundos, estructurales y de largo aliento –Claro, este pronóstico es válido si es que el tipo cumple con lo que dice y con lo que sueñan sus electores-. Y me pregunto ¿Están todos sus electores dispuestos a trabajar de verdad por un país mejor poniendo sacrificios y privaciones personales? ¿No sería mejor Santos que gobernará con sus amigos quitándonos ese problema de manejar el Estado a todos?

Porque si gana Mockus necesitamos que él, y gente que piense como él, gobiernen siquiera por cincuenta años como mínimo para arreglar lo que los políticos tradicionales han degenerado por doscientos años de vida republicana. A Chávez en Venezuela por llevar una revolución social y de cambios estructurales lo tildan de loco y facho y los que han perdido privilegios lo odian a muerte. Los cambios exigen sacrificios.

Arreglar muchos aspectos de este país puede comenzar con Mokus, pero mínimo se necesita re-educar unas tres generaciones para cambiar la mentalidad de bárbaros, indiferentes, con tantas historias de fracasados y vergüenzas políticas. En cambio con Juan Manuel, ya sabemos que podemos vivir los mismos con las mismas y todo bien, como dice el Pibe.

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