domingo, 8 de agosto de 2010

La “Ley de Pareto”

Fabio Arévalo Rosero Md*

"La historia es un cementerio de aristocracias", afirmaba Wilfredo Pareto. La élite auténtica está constituida por los mejores de la sociedad y lo ideal sería que coincidiera la élite funcional (los brillantes) con la élite del poder. Pero no es así, hay quien gobierna sin ser élite (por influencias, familias, arreglos políticos, etc.). Cuando se vuelve excesivo el número de aquellos que gobiernan sin pertenecer a la élite funcional, surgen la decadencia y el colapso. El Presidente entrante en Colombia no pertenece a una élite legítima, pero intenta hacerlo al rodearse de buen equipo de gobierno. El conflicto social, con niveles de miseria e informalidad laboral cercanos al 70 por ciento de la población, es su primer desafío.

El “índice de Pareto” es la medida de la desigualdad de la distribución del ingreso. Se basa, según investigaciones del economista y sociólogo italiano Wilfredo Pareto, en que el 20 por ciento de la población posee el 80 por ciento del poder político y la abundancia económica, mientras que el 80 por ciento restante, se reparte el 20 por ciento de la riqueza con poca influencia política. En Colombia la brecha puede ser mayor y reducirla debe ser asunto prioritario de este gobierno.

El principio de Pareto se ha aplicado con éxito no solo en la política y la economía, también en el comportamiento humano. Es la tarea como ciudadanos, ya que la “Ley de Pareto” es una regla efectiva para alcanzar excelentes resultados y permite lograr 80 por ciento de éxito con sólo dedicar 20 por ciento del tiempo a prioridades. Se debe identificar lo esencial para centrarse en el logro de metas y focalizar obtención del resultado con 80% de eficacia. Richard Koch, menciona en su libro “El principio 80/20, el secreto de lograr más con menos”: “una pequeña porción de lo que hacemos es lo que importa. Si nos concentramos en esto podremos controlar los acontecimientos, en vez de ser controlados por ellos”

Hay que empezar por evitar malgastar tiempo, como reducir momentos dedicados a leer noticias amarillistas, chismes en revistas, el tiempo frente a la TV, charlas inútiles por teléfono, dormir más de la cuenta, etc. La suma del 20 por ciento de tareas esenciales otorgará 80 por ciento de resultado en cada área trabajada, como por ejemplo el desarrollo del intelecto aplicado a la lectura. Dedicando una hora diaria, se leen dos libros mínimo por mes y, en un año, alrededor de 25 libros. Estudios sobre hábito de lectura demuestran que quien lee una hora por día, en tres años se convertiría en experto regional o nacional en la disciplina estudiada y en siete años, en experto internacional. Mientras más tiempo se lean temas puntuales, más acelerado será el proceso para el logro de una experticia.

La Ley de Pareto es una guía, una actitud que nos cambia la manera de pensar. El gobierno tendrá que aplicarla si quiere alcanzar logros en la transformación social del país y evitar nutrir la historia con camposantos de celebridades. El 80 por ciento haremos nuestra parte.

Apostilla: La sabiduría advierte no poner todos los huevos en la misma canasta. El principio 80/20 aconseja escoger con cuidado en que canasta se pondrán los huevos y luego vigilarlos como halcón. Y evaluemos: ¿Qué valores sustentan el deseo de lograr nuestras metas? ¿Qué distracciones nos hacen perder tiempo y que tareas debemos realizar para optimizarlo?

*Consultor World Streets

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