Por: Sebastián Alberto Barrera Saavedra
Mas claro no canta un gallo cuando el Señor dijo a Pedro: "Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Ya te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos" (Mateo 16,18-19)!
Pero, en la práctica, estas palabras no parece que estén muy claras. La profusión de iglesias que se da hoy día no deja de asombrar a cualquiera. Nos podríamos preguntar: ¿Cómo se llegó a tal situación?
Si usted es luterano, su iglesia la fundó Martín Lutero, un ex monje católico, en el año 1524. Si usted es anglicano, la fundó Enrique VM en 1534, que se apartó de la Iglesia Católica porque el Papa no le concedió el divorcio de Catalina de Aragón para poder casarse con Ana Bolena. Si usted es presbiteriano, su iglesia la fundó Juan Knox en Escocia en el año de 1560. Si usted pertenece a la Iglesia Episcopaliana, ésta es una rama de la iglesia anglicana, fundada por Samuel Seabury en las colonias de Estados Unidos en 1785.
Si tú usted es metodista, su religión fue organizada por Juan Wesley en Inglaterra en 1739, cuando decidió separarse de los anglicanos. Si usted pertenece a los Testigos de Jehová, Carlos Taze Russell, un ex metodista, inició esta iglesia en Pittsburgh en 1879. Si usted es mormón (Santos de los Últimos Días), José Smith inició este grupo en Palmyra, Nueva York, en 1830. Si usted es bautista, los orígenes de su iglesia se remontan a John Smith en el año 1609 y Si usted es unitario, Teófilo Lindley fundó su iglesia en Londres en 1774.
Si usted es adventista del séptimo día, este movimiento lo inició Guillermo Miller, un granjero americano, anteriormente bautista. Esta iglesia se organizó hacia 1860. Si es de la Ciencia Cristiana, su religión se remonta a 1879 cuando María Baker Eddy decidió que necesitábamos una nueva religión. Si pertenece a la Iglesia Pentecostal, o Asambleas de Dios, fueron fundadas alrededor de 1914 en Hot Springs, Arkansas. Si se congrega a cualquier otro grupo religioso del tipo "Evangélicos", "Iglesias de Dios", "Iglesia Apostólica" o "Iglesia de Cristo", esos grupos se fundaron hace unos cincuenta años.
Pero, Si usted es católico, su Iglesia la fundó Jesucristo el día de Pentecostés en el año 33.
Los católicos nos sentimos unidos a todos los que se honran con el nombre de cristianos (Catecismo de Iglesia Católica 817-819). De alguna manera, todos los cristianos pertenecen a la Iglesia Católica, aunque no están en plena comunión con ella. Por otra parte, todos somos culpables de las divisiones que sufre el Cuerpo Místico de Cristo.
Precisamente porque los cristianos queremos la unidad, debemos cuidarnos de los que quieren separarnos y dividirnos, de lo que parece que siempre buscan un punto de controversia y de litigio. Tal desconcierto y falta de unidad, con tantas agrupaciones y fundadores, no pueden ser la voluntad de Cristo que fundó una única Iglesia para todos los hombres de todos los tiempos y en la que recoge a santos ya pecadores con la única intención de llevarnos a todos a la vida eterna para la que Dios nos creó.
La Biblia nos enseña que Jesucristo fundó una única Iglesia y la puso bajo una autoridad, bien pobrecita humanamente hablando, para que quedase bien claro que era Él quien la iba a sacar adelante a través de los siglos. Un día dijo a Pedro: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" (Mateo 16,18). No dijo: "Sobre este pedregal o montón de piedras edificaré mis iglesias". Cristo no acepta las divisiones. Así oraba al Padre: "... yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste" (Juan 17,23).
Si Cristo es el único Mediador, debe haber una única Iglesia. De entre sus discípulos Jesús escogió a uno, a Pedro, ya él le encomendó el cuidado de su Iglesia diciéndole: "Apacienta mis corderos" (Juan 21,15). Se lo volvió a repetir por si quedaban dudas, "Pastorea mis ovejas" (Juan 21,16). Y, por tercera vez, aún insistió: " Apacienta mis ovejas" (Juan 21, 17). ¿Por qué insistirla tanto en decir a Pedro que cuidase de sus ovejas? Ciertamente que no estaba pensando en tantas y tan diferentes iglesias.
El último mandato del Señor antes de su Ascensión fue éste: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, haced discípulos a todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado, y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin de los tiempos" (Mateo 28,19-20).
Fíjese que dice "... a todas las naciones", o sea, a todos los hombres de todos los tiempos. Precisamente porque los apóstoles lo entendieron así, eligieron sucesores (Hechos 1,25; 11 y Timoteo 4,14). De lo contrario, al morir los apóstoles la evangelización se hubiera parado.
El Mensaje de Vida Eterna de Jesús es uno e igual para todos, tanto que un día dijo a sus discípulos: "El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a: mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió" (Lucas 10,16).
Por eso los primeros cristianos "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones" (Hechos 2,42). Se proclamaba la misma te, había Eucaristía y se oraba en común.
Cristo nos hizo una promesa: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin de los tiempos" (Mateo 28,20). Por tanto, si Cristo comunicó a su Iglesia todo poder, ¿qué me pueden dar los otros que no me dé su Iglesia? Si Cristo encomendó a su Iglesia predicar todo, ¿qué pueden añadir ellos que sea verdad y no lo predique la Iglesia que Él fundó?

20 siglos de "catecismo platónico" dejan secuelas, mi querido amigo. Por eso, hoy más que nunca, tenemos que (re)actualizar el pensamiento de Nietzsche; si no, el mortal repliegue sectario, terminará la tenebrosa tarea del filósofo de Medellin... Para los que hallen un poco ardua la prosa de Nietzsche, la glosa de un Michel Onfray puede despertar el superhombre que duerme, a espaldas nuestras, en cada uno de nosotros...
ResponderSuprimirLa Iglesia para el Apóstol Pablo no es tal o cual comunidad local, es, en toda su amplitud y universalidad, un solo Cuerpo.Cristo «es la Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia.
ResponderSuprimirEntretanto, los que sabemos nos confiscan el país... Delenda es Bizancio!!!!
ResponderSuprimirLa Iglesia que Cristo fundó es la Católica.
ResponderSuprimirEsta es la gran verdad que hay que gritar por todos los medios. Lo del truco de los nombres, el sentir bonito y lo de la Iglesia invisible son trampas que las sectas manejan como «cortinas de humo» para distraer de la verdad irrefutable acerca de la Iglesia Católica como la Iglesia que Cristo fundó. Estamos totalmente seguros de eso por tres razones:
1.- Por la Biblia
2.- Por la Historia
3.- Por la sucesión apostólica
A los enemigos del perfume y los afeites, les recomiendo la lectura de Baudelaire; pues estamos en mora de comenzar a rehabilitar los sentidos genealógicos: la creación es muy rica para que nos fiemos sólo de la vista y del tacto... tras de autistas...
ResponderSuprimirJesús no dijo "sobre mí, edificaré mi iglesia", ni dijo "sobre la confesión de Pedro" edificaré mi Iglesia". Tenemos que ser honestos con la Biblia y no añadir palabras. ¿Por qué Pablo siguió llamando a Pedro CEFAS (ver 1 Co 15, 5 entre otros) si no lo era? Si Mateo quería que entendiéramos que Jesús era la Roca, ¿por qué no lo clarificó? Porque lo claro es que era Pedro.
ResponderSuprimirA la pregunta ¿por qué cambió su nombre a "Pedro", cuando no corresponde con su identidad? Es claro que Jesús es la Piedra invisible y que Pedro es la Roca visible sobre la cual Jesús edificó su Iglesia. Jesús no cambió su nombre por casualidad, lo que nos llevaría a la confusión. Pedro es la Roca y la Iglesia de Jesucristo se va edificando sobre él. Los siguientes textos demuestran el plan de Dios, que consiste en edificar esta Iglesia. Y será visible, porque es la familia de Dios (Ef 3, 14), y las familias no son invisibles. Y esta Iglesia enseñará hasta a los ángeles (Ef 3, 10), y durára por todas las edades (3, 21): Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo (Ef 2, 20). Aquí los Apóstoles forman el fundamento, mientras Jesús es la Piedra del ángulo en que se mantiene unida toda la estructura.Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero (Ap 21, 14).
La ùnica ROCA válida es la de PROMETEO: la que engendra con su desmoronamiento la tierra en la que crecen los árboles que la fertilizarán con el humus generado por la descomposición de las hojas caducas; si no: árboles seremos pero no daremos sombra, como las hojas de tantas vulgatas: /las hojas han caído o de la tierra al árbol/ subieron hoy/ y aùn fingen/ pasión,/ estar,/rubor. Y cruzo/ y no dan sombra/ pues que son./ Vicente Alexaindre... Fanáticos de un sólo libro, como los marxistas, no confundan HISTORIA con FICCION...
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