viernes, 24 de septiembre de 2010

Máquina de Muerte

José López Hurtado*

A los criminales nazis Henrich Himmler , Adolf Eichmann y Klaus Barbie, se les atribuye el diseño de la “solución final” de la cuestión judía, como con cinismo vergonzante llamaron al Holocausto, en su locura frenética de imponer la ideología nacionalista que los llevaría a dominar el mundo.

Y la máxima expresión para el exterminio de sus enemigos fueron los campos de concentración de Buchenwald, Belzec, Sobibor , Treblinka y el más sofisticado(¡) y grande de todos, el de Auschwitz-Birkenau.

Gases venenosos, horcas, grilletes, cadenas, mutilaciones, hambre, era el dantesco escenario antes de la muerte, para más de seis millones de judíos, antítesis de la raza aria y suma encarnación del mal.

http://www.latinamericanstudies.org/farc/marulanda-briceno.jpg
Víctor Julio Suárez Rojas o ‘Jorge Briceño’, alias “Mono Jojoy”, se esforzó en convertirse en el más aplicado alumno del credo de muerte de los oficiales nazis en su demente enfrentamiento contra el Estado colombiano, convirtiéndose, además, en el más alto jefe militar de las FARC, no conociendo otra vida que la de la guerra, el asesinato y la expoliación. Su genio criminal inauguró las llamadas “pescas de la muerte”, para canjear a policías, militares y políticos por guerrilleros detenidos. El ex senador Luis Eladio Pérez, el ex ministro Fernando Araujo, el ex diputado Sigifredo López, y más de 800 muertos, sus víctimas en 35 años de vida al servicio del narcoterrorismo guerrillero. El atentado con carro-bomba del Club El Nogal de Bogotá en 2003, que dejó 36 muertos y más de 200 heridos y el secuestro de centenares de personas, entre ellas las de la candidata presidencial Ingrid Betancourt, marcarían la impronta de su genio criminal. Como guache, altanero y egoísta fue retratado en los titulares de los medios europeos. Pero era más que eso, era la encarnación demente de los más bajos instintos que puede alimentar el hombre.

Por eso la importancia de este certero golpe a la cúpula guerrillera antes de los 100 días de gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, que se inaugura con el pie derecho en su ataque a la subversión. Y que lo celebra sin soberbias, ni triunfalismos inútiles, en el entendido que la guerra aún no ha terminado. Sobrevive el frente ideológico (¡), en cabeza de Alfonso Cano, sobre el que según sus declaraciones, será combatido con la misma energía y determinación.

Merece especial mención que el respaldo de la comunidad internacional -E.U, Chile, la Unión Europea, Francia, que nunca aclaró su insistente interés en la liberación del reconocido ideólogo de las FARC, Simón Trinidad-, no se haya hecho esperar.

Faltó al “Mono Jojoy”, para su infortunio, en su guarida de La Macarena, departamento del Meta, las “ratline”o “rutas de escape”, habilitadas después de la Segunda Guerra Mundial para permitir la fuga de los criminales nazis, que quisieron escapar de su pasado de sangre.

*Analista Internacional, Colombia.

1 comentarios:

  1. Hablo tres lenguas y leo tres más sin problemas, por eso digo que ni siquiera los diarios derechistas asumieron como propias las declaraciones de algunas vírgenes espantadas, a las que "el carnicero de las farc" enseño que el medrar a la sombra de la politiquería comportaba riesgos más que ontológicos...

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