Reinel Gutiérrez
En Popayán una generación experimentada en las lides de la información, mira hacia atrás y observa que los logros personales y económicos no son muchos, o no corresponden al esfuerzo hecho durante muchos años.
Pero no es ignorancia o tontería lo que provoca este fenómeno, sino que los periodistas crecieron dentro de la cultura del empleo, que está enmarcada en el esquema del empleado y el empleador.
Tal como desde niño todo ser humano encuentra un panorama social y cree que todo lo que hay en él es justo y normal, esto también se aplica al ámbito laboral. Esperar que todos los periodistas sean empresarios y no obreros, dueños cada uno de una emisora, un periódico o un canal de televisión resulta imposible. Si esto se pudiera aplicar el número de medios sería casi infinito. La naturaleza también fija pautas y una colmena de abejas o un hormiguero tienen su reina. Existen el rey de la selva, y el rey de los gallinazos.
También hay pavo real, y otro pavo para rellenar. Al gigantesco mar tributan los ríos, y todo esto aplicado al sistema económico se traduce en concentración de la riqueza y el poder. En este sentido buen número de trabajadores de los medios, se ven sometidos a depender tal como los albañiles que construyen hermosas mansiones y palacios, pero ellos viven en una modesta casa. Por ello esta ultima generación compuesta por veteranos, no debe autoculparse, porque a pesar de que grandes pontífices del periodismo han dado la pauta a nivel nacional sobresaliendo en imagen y dinero, esta situación será repetitiva a no ser que haya cambio en el manejo de la economía del país. En el futuro seguirán habiendo obreros del periodismo que cargan ladrillo para que otros suban. En esencia, los grandes beneficiados del sistema informativo no son los reporteros y redactores, son inversionistas que tienen el gran negocio del periodismo con el cual se manejan muchos intereses de orden social, económico, político y militar. Pero los trabajadores rasos no solo están en los medios de comunicación, sino también en el derecho, la medicina, la ingeniería, el magisterio. ¿Se imaginan ustedes cada médico con una clínica?
Los periodistas tienen que lograr dignidad, que vaya más allá del manoseo, la aparente amistad, el trato amigable con los gobernantes, las condecoraciones, y el roce social en general. Deben unirse para luchar por un bienestar general, ya sean e jefes o dependientes, y hacer valer el poder que en realidad tienen como voceros de una sociedad y que tienen la facultad de portar unas armas de gran alcance para comunicar.
Hola, Alfonso: Salud.
ResponderSuprimirMe pareció excelente el "toque" de conciencia que hace el
columnista Reinel a los compañeros de los medios. Me hizo pensar
en el empresario Alfonso Luna que nos da cobijo en Proclama.norte
con su casa suntuosa con varias habitaciones, Proclamita y Calambeo.
A todo lujo y sin carro. Lo que le falta de ostentación le sobre de
libertad, de amplitud e miras, de modernidad en la tecnología y de
sencillez en el trato. Nada de bebetas, ni invitaciones comprometedoras,
ni de adhesiones culposas, como se estila en los círculos que nombra
el buen Reinel Gutiérrez.
Ya vamos viendo hasta donde llegan las cadenas, las emisoras, la TV,
que se untan desde la coronilla hasta el rabo y como el mono, bailan
y hacen monerías para complacer a sus dueños, haciendo a un lado
su oficio de informar lo que "ven".
Un abrazo, Alfonso y para Reinel,
Leopoldo de Quevedo