Por: Luís A. Barrera M.
El gremio de periodistas y comunicadores sociales ha sido señalado por algunos de los sectores de la opinión pública como uno de los causantes que el “chisme” como práctica cotidiana de los colombianos vuele en todas direcciones y muchas noticias resulten tendenciosas, infundadas y carentes de la verdad.
En ocasiones el morbo de la “chiva”, el no consultar a “fuentes de alta fidelidad” ha hecho que los agentes de la noticia sean asaltados en su buena fe o abusen del oficio por el prurito de ganar lectores, oyentes o televidentes.
Siempre se ha oído decir que “pueblo pequeño, infierno grande…” y la verdad sea dicha, en las poblaciones como las caucanas e incluso en las ciudades con grandes centros urbanos, el chisme, el bochinche, la murmuración o el rumor hieren corazones delicados a diestra y siniestra.
Parece que esta costumbre fuera un hábito cultural encarnado en lo más sublime de la fibra talentosa de los sin oficio, que gozan destruyendo vidas diáfanas y transparentes. Esta especie macondiana crece común y silvestre en nuestro medio, siendo como una plaga de envidiosos que se empeñan en manchar el buen nombre de los vecinos y comunidad con el chisme, que no es más que el lenguaje de gente superficial.
Los chismosos, las bochincheras y los calumniadores son gente perversa que disfrutan haciendo el mal, “rajando y comiendo prójimo”, en el trabajo, en las fuentes de soda, en las bancas del parque, en la plaza de mercado, en las tiendas, en los atrios de los templos parroquiales a la salida de misa y hasta en los velorios y sepelios.
El chisme alcanza su grado máximo de extensión cuando se propala por los medios de comunicación. Pocas personas se salvan de esta agua pantanosa, de estas picaduras que tanto duelen. Cuando se encuentre con alguien que dice: “no le contés a nadie, pero me han dicho... dicen por ahí”... Vienen con piel de cordero pero son víboras, avispas que van a picarle y a envenenar su serena tranquilidad.
Démonos cuenta de que este tipo de personas existe en todas partes. “Rajan de todo mundo, pero no le sostienen a nadie”. Y si usted es un ser de liderazgo con algún ascendiente moral, público o religioso sobre los demás, debido a su cargo, los dardos del bochinche se dirigirán contra su honra todavía más envenenados. Y si es un joven pulcro, exitoso y triunfador le lanzarán picotazos para que su dignidad, que tanto le cuesta mantener, se vaya al traste.
Todo mundo sabe de lo desastroso que puede ser un chisme para una persona, desde arruinar una reputación hasta destruir una vida (no exagero). Las habladurías son más comunes en las pequeñas comunidades donde la gente se conoce más, por ejemplo en un barrio o vereda o en un pueblo, este último es el más peligroso, ya que todo su entorno le miraría diferente, por el resto de tu vida, es simple, si hace una buena acción la gente se lo aplaude, habla bien de usted (claro siempre habrá gente que haga lo contrario pero sin relevancia) pero pronto se les olvidará eso que hizo, sin embargo un chisme sobre algún vicio o resabio suyo, escándalo sexual, adulterio, infidelidad, perversiones (que son los 4 tipos más comunes) ¡nunca se olvidan!.
Una murmuración puede llegar a ser mortal por su forma de “transmisión” la cual algunos médicos han catalogado como la enfermedad de “contagio multiplicado por transferencia” más peligrosa de todos los tiempos. Lo sé, sonó un poco exagerado (al igual que un chisme).
Más allá de lo ‘picante’ que nos puede resultar un rumor, nunca debemos olvidar que esa habladuría tiene una sola finalidad: amargarle la vida a alguien. Y seamos sinceros: muy pocos se salvan de esa ‘peste’. Una persona chismosa, “lleve y traiga” es alguien que no tiene oficio o que descuida sus asuntos personales por curiosear la ‘agenda’ de sus vecinos.

Vale más caer entre las garras de los buitres que en las manos de los chismosos, porque aquéllos sólo causan daño a los difuntos, y estos devoran a los vivos.
ResponderSuprimirSi estamos plagados de chismosos y viejas bochincheras . Por eso lo mejor es no confiar nuestros secretos a ninguno,ni al mejor amigo, para así conseguir que no lo sepan todos.
ResponderSuprimir