jueves, 18 de noviembre de 2010


EL TRANSPORTE EN EL VIEJO MUNDO

leportailferroviaire.free.fr/transline/mixite.htmLieja.unadelasmásmodernasdeeuropa

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
Leodequevedom@gmail.com

Una de las preocupaciones cuando uno piensa viajar fuera de la patria es poderse mover con cierta rapidez dentro de las ciudades que visita y de país a país. En Europa no hay problema por trasladarse de un país a otro porque la Unión Europea borró las fronteras con la firma de su Convenio para usar el euro como sola moneda. La visa schengen facilita a los nacionales y a los turistas viajar sin tener que estar mostrando valijas y pasaportes en cada esquina.

Hablar de transporte es hablar de vías, de pasajes o tiquetes, de autopistas, de trenes, de aviones, cruceros, de facilidades o dificultades para viajar o transitar por países y ciudades. Ya pasaron las épocas casi de fábula de Noé, las travesías de Marco Polo, de Colón y Magallanes y – aún, de la proeza de Lindberg -. El mundo se ha intercomunicado merced a la tecnología y la competencia por brindar mejor servicio y a bajos costos. Y se han construido redes aéreas y terrestres que acortan las distancias y hacen posible que viajar sea un auténtico disfrute.

Viajar ya no es un tormento por la incomodidad de los vehículos ni por la incertidumbre de la duración del viaje, ni se necesitan 80 días para darle vuelta al mundo. Distancias que antes parecían insuperables se superan hoy en airbus o boeings muy cómodos y veloces o en trenes de altísima velocidad y confortables. Buses de turismo permiten recorrer 900 y más kilómetros por autopistas amplias de doble calzada en ocho horas, con descansos periódicos en lugares llenos de historia y de avances tecnológicos producto de grandes eventos e inversiones necesarias para ferias internacionales, congresos y campeonatos deportivos, como ocurre en Luxemburgo, Málaga o Sevilla.

Desde las “gares” o estaciones de trenes y buses, como la de Atocha en Madrid o la Termini en Roma o la du Nord en París o la Central de Ámsterdam, los trenes, metros y buses salen a la hora exacta y llegan a la hora exacta, predeterminada. No hay trancones ni congestiones ni accidentes que retarden o hagan tortuoso o peligroso el viaje. Allí hay una perfecta ingeniería vial que estudia, traza y controla y previene. En las ciudades el metro o los buses tienen horarios y tienen paradas únicamente en lugares fijos, en donde los usuarios esperan con certeza su paso. Hay tarifas rebajadas para personas de más de 65 años en viajes internacionales y no se cobra a estudiantes ni a los “seniors” del propio país en Bélgica.

Salir de Colombia, ver y palpar con el cuerpo y los sentidos lo que es viajar en toda Europa, es una experiencia memorable y digna de ser contada. No es un cuento de hadas ni hablar más de la cuenta. Sí hay puntos de comparación con lo que sucede aquí, dentro de casa. El transporte es una actividad que refleja fácilmente la cultura de una nación. Porque hay proporción entre la riqueza natural, los paisajes, los monumentos históricos y la facilidad y comodidad para ponerlos al alcance de propios y extraños por medio del turismo y el comercio organizado.

Colombia es hermosa y abundante en riqueza minera, hídrica, en mares, en flora y fauna, en folclor y comidas, en lagunas y paisajes naturales en sus llanos y valles, junto a sus selvas, en variedad de climas, en arte, en pueblos viejos y en ciudades modernas con gente alegre y cordial. Falta infraestructura vial adecuada, sentido turístico, organización ciudadana, tarifas justas y rentables y al alcance de niños, jóvenes, adultos y consideración para estudiantes y tercera edad.

Coletillas: ¿Por qué en Colombia no se emplean trenes rápidos? ¿Por qué no hay buenas vías? ¿Por qué se cobra un pasaje de ida y vuelta como dos trayectos de ida? ¿Por qué se cobra en pagos por internet tarifa administrativa si se ahorra la compañía aérea el pago de empleados en oficina?

10-11-10 - 11:32 a.m.

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