“Tengo una fe enorme en que Dios me dará el campeonato mundial”: Fulgencio Zúñiga
Por Alfonso J. Luna Geller
Fotografías: David Luna
El próximo 17 de diciembre, en Miami, Florida, el colombiano Fulgencio Zúñiga, de 33 años de edad, nacido en Padilla, Cauca, el 23 de julio de 1977, enfrentará al actual campeón mundial semipesado (175 libras) Tavoris Cloud (foto), de 28 años, nacido el 10 de enero 1982 en Tallahassee, Florida, quien hará la segunda defensa de su corona.
Zúñiga tiene un récord profesional de 24 peleas ganadas (21 nocauts), 4 perdidas (2 nocauts), y un empate, mientras que el campeón Cloud, invicto, ostenta 21 peleas ganadas (18 nocauts, 3 decisiones), y no ha perdido ni empatado ninguna.
Este combate ha sido aprobado por la Federación Internacional de Boxeo, y se llevará a cabo bajo control de Don King, el famoso promotor de boxeo, en el American Airlines Arena, en Miami.
En el Municipio de Padilla la gente está rogándole a Dios que ilumine a Fulgencio, le dé fortaleza a este joven y lo consagre campeón mundial, porque además de tener las condiciones necesarias para lograrlo, el pueblo lo necesita como otro ejemplo para la juventud que busca superación y para impulsar la práctica de este deporte, según lo confirmó el Concejal Samuel Moreno, quien además corroboró que se harán las gestiones necesarias para la instalación de un coliseo de boxeo en este municipio en coordinación con Indeportes Cauca.
Quién es Fulgencio Zúñiga
Zúñiga se convirtió en profesional el 11 de febrero de 2001, cuando se enfrentó a Manuel Cabarcas en Barranquilla, al anotar un nocaut técnico en la primera ronda. Desde marzo 2001 a noviembre 2002 se enfrentó a catorce opositores, todos los cuales fueron eliminados en las primeras rondas.
Fulgencio Zúñiga ya como veterano boxeador profesional ostenta cuatro cinturones de reconocimiento mundial:
• Obtuvo su primer cinturón en el año 2002, cuando se coronó campeón latino de la Organización Mundial de Boxeo OMB, en la pelea celebrada en el Casino Atlantis de Bocagrande, en Cartagena, venciendo por nocaut al chocoano Ángel Valencia.
• Llegó el segundo en el año 2005 en combate sostenido contra “El Destructor”, el mejicano David López en el Casino Diamante del Desierto, en Tucson, Arizona, Estados Unidos, a quien derrotó por nocaut técnico, conquistando el título súper mediano (159) OMB Latino y de Asociación Internacional de Boxeo. Fulgencio recuerda esta pelea con especial orgullo pues estando pactada a 12 rounds, llevaba perdidos 11. En el último, en una increíble recuperación logró asestar el nocaut que le daría el título.
• El tercer cinturón le fue concedido en el año 2006 al derrotar al mejicano José Luis Zertuche (El Elotero), en el Orleans Hotel & Casino, Las Vegas, Nevada, Estados Unidos.
• El cuarto lo consagró campeón mundial súper mediano de la IBO - Organización Internacional de Boxeo, después de haber derrotado al boxeador ruso Víctor Oganov, el 1 de septiembre de 2007, en el Emerald Queen Casino, Tacoma, Washington, Estados Unidos.
Sus cuatro derrotas llegaron en combates por el título mundial:
Sus cuatro derrotas llegaron en combates por el título mundial:
• En el 2003, ante el puertorriqueño Daniel Santos, en el Coliseo Rubén Rodríguez, de Bayamón, Puerto Rico, en combate por el título de peso medio ligero de la WBO.
• En el año 2005, ante el norteamericano Kelly Pavlik, en El Aladino, Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, por el título vacante de la NABF.
• La tercera, por decisión, en el 2008, ante el ruso Denis Inkin, en el Color Line Arena, Altona, Hamburgo, Alemania, pelea pactada por el título supermediano vacante de la Organización Mundial de Boxeo OMB.
• La última fue en el 2009 ante el rumano franco-canadiense, Lucian Bute, en el Bell Centre, Montreal, Quebec, Canadá, combate en el que se definió el título súper mediano de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Inicios de su carrera
Luego de hacer sus primeros años de primaria en la escuela de Rionegro, vereda del Municipio de Padilla, Fulgencio Zuñiga, en el año 1991, se despidió de su madre Ester Julia Rengifo, quien vive en el barrio La Ceiba, pues desde siempre quiso ser boxeador y aprovechó la oportunidad de ser escuchado por Orleyson Lenis, un experimentado boxeador, también de Padilla, que se encontraba en la Liga del Valle. “Duré como dos años rogándole que me llevara a practicar el boxeo hasta que un domingo me dijo que me esperaba en Cali. Cuando llegué, me perdí en la ciudad, pero por casualidad me encontré con un tío que manejaba bus urbano, quien me orientó los primeros días y me puso en contacto con mi guía deportivo. Tres años permanecí en esta ciudad donde al final, terminé en la calle” recuerda con nostalgia Fulgencio.
Pero no dio un paso atrás. Ni siquiera, la trágica noticia que una mañana le llevó Alba Mery, su hermana, sobre la muerte de Fulgencio, su padre, quien había sido asesinado por unos maleantes que pretendieron robarle, pudo hacerle desistir de la idea que su futuro no estaba en el escenario natural de la agricultura en Padilla, sino sobre el cuadrilátero porque así se lo indicaba su consciencia. En medio de la tristeza propia por tan infausta noticia, entrenó mucho más fuerte durante la mañana y en la tarde asistió al sepelio de su padre.
En 1.995 apareció en la vida de Fulgencio Zúñiga un compañero de infancia que, como él, había dejado su tierra en busca de una mejor forma de vida a través del boxeo: José Leonardo Cruz. Vámonos a Bogotá, le sugirió el amigo al tiempo que le indicaba que las Fuerzas Armadas estaba escogiendo el equipo de boxeo que representaría a esa institución en los Juegos Nacionales del año 96 en Barrancabermeja. Se concentró por dos meses en el Batallón Baraya pero resultó decepcionado de todo. El frío, su precaria condición económica y la falta de confianza en sus condiciones, lo obligaron a no permanecer mucho tiempo en la capital de la República. Sin embargo se dijo: “No vuelvo a Padilla si no soy boxeador”.
José Leonardo Cruz, hecho boxeador en la capital del Atlántico, le habló del afecto y calidad humana de los barranquilleros y de los conocimientos del entrenador departamental Jorge García Beltrán; le sugirió viajar a esa ciudad y someterse a la orientación del Profesor, quien era el entrenador aficionado más exitoso en Colombia, fabricante de campeones mundiales y quien en 1988 estuvo en Seúl en el rincón de Eliécer Julio cuando obtuvo medalla de bronce en los Juegos Olímpicos.
Fulgencio recuerda que ya en Barranquilla, llegó al coliseo Humberto Perea y se le presentó a García Beltrán. En adelante, entre 1994 y 1997, le tocó vivir en el coliseo; “mi cama era el cuadrilátero donde de día entrenábamos”, y recuerda que haciendo domicilios desde las ventas adyacentes al escenario pudo sobrevivir.
Fulgencio, un hombre de apariencia ruda pero de corazón noble, ilustra “que lo importante no sólo es llegar sino mantenerse”. En estas condiciones, al fin, lo llamaron para integrar la Selección Colombia, categoría medio-ligero, convirtiéndose en Campeón Nacional en 1997, en el 48º Torneo Nacional de Boxeo, celebrado en la ciudad de Bucaramanga, donde alcanzó la medalla de oro en la división de peso súper mediano. En el mismo año de 1997 participó en los siguientes torneos: XIII Juegos Bolivarianos, Arequipa, Perú; Medalla de oro en la división medio ligero. Campeonato Centroamericano y del Caribe de Boxeo, Tijuana, México; Medalla de Plata.
Durante 1998 y 1999, Fulgencio Zúñiga continuó su carrera en el boxeo amateur al ganar el 49º Torneo Nacional de Boxeo, celebrado en Santa Marta, convirtiéndose así en el campeón nacional de peso ligero. Luego representó a Colombia en los campeonatos siguientes: Sextos Juegos Suramericanos (Juegos Odesur). Cuenca, Ecuador; Medalla de oro. Copa Roberto Balado, La Habana, Cuba; Medalla de Bronce. Sexto Campeonato Sudamericano, Quito, Ecuador y Córdoba Torneo Cardín, La Habana, Cuba.
Esta entrevista con Fulgencio se realizó en “Terranova”, cerca a Jamundí, en el Valle del Cauca, donde está construyendo su casa, junto con su esposa Ana Hilda Ramos, también oriunda de Padilla, quien es hija de don Rigoberto Ramos y Ruby Larrahondo. Para finalizar, Fulgencio nos manifestó que se dispone de inmediato viajar nuevamente a Barranquilla para prepararse con miras al 17 de diciembre, fecha que se ha fijado como meta para coronarse campeón mundial, pensando siempre en Dios, su progenitora Ester Julia y en sus hermanos mayores Alba Mery, Alfonso y Josefina, a quienes, junto con su pueblo padillense les dedicará todos sus esfuerzos y concentración que se verán representados en su quinto cinturón mundial.
Pero no dio un paso atrás. Ni siquiera, la trágica noticia que una mañana le llevó Alba Mery, su hermana, sobre la muerte de Fulgencio, su padre, quien había sido asesinado por unos maleantes que pretendieron robarle, pudo hacerle desistir de la idea que su futuro no estaba en el escenario natural de la agricultura en Padilla, sino sobre el cuadrilátero porque así se lo indicaba su consciencia. En medio de la tristeza propia por tan infausta noticia, entrenó mucho más fuerte durante la mañana y en la tarde asistió al sepelio de su padre.
En 1.995 apareció en la vida de Fulgencio Zúñiga un compañero de infancia que, como él, había dejado su tierra en busca de una mejor forma de vida a través del boxeo: José Leonardo Cruz. Vámonos a Bogotá, le sugirió el amigo al tiempo que le indicaba que las Fuerzas Armadas estaba escogiendo el equipo de boxeo que representaría a esa institución en los Juegos Nacionales del año 96 en Barrancabermeja. Se concentró por dos meses en el Batallón Baraya pero resultó decepcionado de todo. El frío, su precaria condición económica y la falta de confianza en sus condiciones, lo obligaron a no permanecer mucho tiempo en la capital de la República. Sin embargo se dijo: “No vuelvo a Padilla si no soy boxeador”.
José Leonardo Cruz, hecho boxeador en la capital del Atlántico, le habló del afecto y calidad humana de los barranquilleros y de los conocimientos del entrenador departamental Jorge García Beltrán; le sugirió viajar a esa ciudad y someterse a la orientación del Profesor, quien era el entrenador aficionado más exitoso en Colombia, fabricante de campeones mundiales y quien en 1988 estuvo en Seúl en el rincón de Eliécer Julio cuando obtuvo medalla de bronce en los Juegos Olímpicos.
Fulgencio recuerda que ya en Barranquilla, llegó al coliseo Humberto Perea y se le presentó a García Beltrán. En adelante, entre 1994 y 1997, le tocó vivir en el coliseo; “mi cama era el cuadrilátero donde de día entrenábamos”, y recuerda que haciendo domicilios desde las ventas adyacentes al escenario pudo sobrevivir.
Fulgencio, un hombre de apariencia ruda pero de corazón noble, ilustra “que lo importante no sólo es llegar sino mantenerse”. En estas condiciones, al fin, lo llamaron para integrar la Selección Colombia, categoría medio-ligero, convirtiéndose en Campeón Nacional en 1997, en el 48º Torneo Nacional de Boxeo, celebrado en la ciudad de Bucaramanga, donde alcanzó la medalla de oro en la división de peso súper mediano. En el mismo año de 1997 participó en los siguientes torneos: XIII Juegos Bolivarianos, Arequipa, Perú; Medalla de oro en la división medio ligero. Campeonato Centroamericano y del Caribe de Boxeo, Tijuana, México; Medalla de Plata.
Durante 1998 y 1999, Fulgencio Zúñiga continuó su carrera en el boxeo amateur al ganar el 49º Torneo Nacional de Boxeo, celebrado en Santa Marta, convirtiéndose así en el campeón nacional de peso ligero. Luego representó a Colombia en los campeonatos siguientes: Sextos Juegos Suramericanos (Juegos Odesur). Cuenca, Ecuador; Medalla de oro. Copa Roberto Balado, La Habana, Cuba; Medalla de Bronce. Sexto Campeonato Sudamericano, Quito, Ecuador y Córdoba Torneo Cardín, La Habana, Cuba.
Esta entrevista con Fulgencio se realizó en “Terranova”, cerca a Jamundí, en el Valle del Cauca, donde está construyendo su casa, junto con su esposa Ana Hilda Ramos, también oriunda de Padilla, quien es hija de don Rigoberto Ramos y Ruby Larrahondo. Para finalizar, Fulgencio nos manifestó que se dispone de inmediato viajar nuevamente a Barranquilla para prepararse con miras al 17 de diciembre, fecha que se ha fijado como meta para coronarse campeón mundial, pensando siempre en Dios, su progenitora Ester Julia y en sus hermanos mayores Alba Mery, Alfonso y Josefina, a quienes, junto con su pueblo padillense les dedicará todos sus esfuerzos y concentración que se verán representados en su quinto cinturón mundial.




Suerete paisano. Mantenerse es importante. diciplina, tenacidad, creatividad. invierta el dinero. Porfavor eduque bien a su familia.
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