DIÁLOGOS QUILICHAGUEÑOS (1)
POR LIC.JAVIER ENRIQUE DORADO MEDINA
E-MAIL: jaendor70@hotmail.com
Abrumado por el intenso calor que por estos días asola a Santander de Quilichao, una tarde cualquiera me dirigí presuroso al parque Santander a buscar un poquito de sombra, tratando de relajarme un poco y olvidarme de la odiosa rutina en que a veces caemos los humanos. Estando metido en mis pensamientos, a lo lejos escuché mencionar mi nombre con una fuerte voz masculina y entonces observé que mi gran amigo Mancilla, cuan largo y estirado es, con su inconfundible maletín de vendedor, venía hacia mí, armado de un pequeño abanico, con el cual trataba de ahuyentar el fatigante calor. De inmediato, me saludó cordialmente y acompañándome en la banca disponible, conversamos de todo un poco, como en los viejos tiempos:
MANCILLA: ¿Odioso este calor, cierto amigo periodista? Pensar que hace un mes, nos estábamos quejando del invierno, el cual azotó cruelmente a media Colombia. Como la gente dice: “estamos en la gloria”…
PERIODISTA: No tanto así amigo Mancilla. No me gusta esa expresión tan optimista. Nunca debemos ser tan confiados y tratándose de agua, peor. Esto me lo dijo un amigo ambientalista, precisamente de la CRC, quien dicho sea de paso, ahora están en el ojo del huracán y del gobierno, quien las piensa reestructurar, porque fueron invadidas por la politiquería y no hicieron nada para prevenir las inundaciones.
MANCILLA: Estoy totalmente de acuerdo con el gobierno. Y como usted se las sabe todas, ¿qué opina de lo que graciosamente se llamaba “la ciudad de hierro” y que hoy es una obra, al fin terminada, llamada Centro Comercial La Estación?
PERIODISTA: Pues en su momento, la gente tenía razón en llamarla así, la cual era una gran vergüenza para Santander de Quilichao. Además, hubo mucha demora en terminarla, lo cual lógicamente confundía a la ciudadanía. Ahora, ya es una realidad y ojalá que de esta manera empiece la redención de ese sector, el cual merece un mejor tratamiento, puesto que es el punto de mira de propios y extraños. Creo que el Alcalde y su administración merecen una felicitación.
MANCILLA: Estoy de acuerdo, pues como dice el refrán, “obras son amores y no buenas razones”…
PERIODISTA: Al contrario, amigo Mancilla, toda obra y en especial, las oficiales, son las mejore razones para que un dignatario sea recordado siempre. Esperemos a ver qué pasa en el último año de esta administración. Amanecerá y veremos. Disculpa amigo, pero tengo que atender un asunto urgente. Nos vemos en la próxima. Te deseo buena suerte. Gracias por la compañía. Nos vemos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada