Por: Luís A. Barrera M.
Las mujeres y la música nunca deben tener fecha. Es por ello que Sofía Helenita Vargas Marulanda al morir deja un profundo vacío entre quienes le admiraron y siguen extasiándose con su voz ronca y de oro.
Aunque nunca lo negó nacida en Puerto Tejada, hace 83 años siempre vivió y cantó para y desde su amada Cali, la ciudad que fue testigo de las grandes noches de bohemia que solía amenizar con su estilo arrabalero que la catapultó como una de las más destacadas cantantes populares por varias décadas.
Amiga de políticos y renombrados dirigentes, Helenita Vargas se granjeó el afecto y la admiración de quienes hoy lamentan su adiós a causa de unos quebrantos de salud que la llevaron a la tumba con sus centenares de canciones que se quedan para siempre en el corazón de sus seguidores.
Forjó su carrera musical a punta de una gran dosis de calidad humana y su amor a su familia y allegados, que siempre la valoraron con una de las mejores interpretes de rancheras quien con su amplio repertorio, un particular registro vocal y su imponente presencia escénica se constituyó en la más alta referencia para artista popular alguna en Colombia.
“La Ronca de Oro”, como la bautizó el extinto periodista colombo-cubano José Pardo Llada, se fue en paz y tranquila, sabiendo que sus canciones interpretaban el sentimiento de las mujeres despechadas y porque en todo su periplo musical percibió el amor de las gentes que coreaban con ella sus temas en medio de aguardenteras presentaciones.
Helenita Vargas recorrió un camino de convicción y honestidad profesional que merece como despedida póstuma el que miles de personas aguarden en las inmediaciones de su última morada terrenal, portando flores, para despedirla entonando las pegajosas melodías de la fue un ícono incuestionable de la música popular.
La canción colombiana está de luto otra vez y su muerte es un dolor para el alma de quienes degustaban de su amistad pues lo que más feliz la hacía a Helenita era cantar en tertulias a sus amigos cercanos. Y seguramente ella hubiera querido cantarles también en este final. De modo que así queremos recordarla y así los invitamos a hacerlo a quienes la ronca nos hizo alzar el codo en muchas ocasiones.
Esta dama de la canción nos demostró que en cada letra, cada composición hay una historia, cada acorde ranchero tiene nombre de mujer, cada título evocador, cada letra un mensaje con sabor a despecho, a nostalgia de tango, a recuerdos afectivos del pasado, amores y desamores, de amantes y placeres, brasas que perduran por los años, de momentos breves y detalles, de apacibles campos y de ruidosas ciudades, palabras viejas, la vida continua, otra como ella entre muchas otras voces reconocidas en el mundo entero y que tal vez alguna vez en la vida se la han dedicado a aquellas personas que se quieren con una gran pasión, cariños en que sólo los caprichos del destino darán la sentencia final.
Paz en su tumba.
lualbamo@hotmail.com


Una gran voz una señora en toda la extension de la palabra.qepd.
ResponderSuprimirte vamoso a extrañar helenita, pero nos queda tu musica hermosa.
ResponderSuprimirMAL HOMBRE, fue la canción que más dedicamos la mujeres a estos sinverguenzas.
ResponderSuprimirMagnifica semblanza, ahora Helenita, Chabela y Lucha Reyes hacen un buen trio celestial.
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