Por Lic. Javier Enrique Dorado Medina
IMPRESIÓN A: MUÉRASE AHORA Y LO ATENDEMOS DESPUÉS
Siempre se ha criticado a lo largo y ancho del país, la actuación deplorable de algunas EPS (Empresas Prestadoras de Salud), las cuales en honor a su elegante nombre sí son empresas, pero no cumplen a cabalidad con su verdadera función, la cual consiste en “prestar salud”, es decir, ayudar a los afiliados a resolver de inmediato sus situaciones de salud, porque para eso pagan cumplidamente sus cuotas mensuales y no lo contrario, demorando ese servicio, como le aconteció a dos señoras quilichagueñas y que motivó la presente impresión.
En efecto, las dos ciudadanas quilichagueñas, acudieron a SaludCoop, en fechas diferentes, a solicitar urgentemente atención a sus quebrantos de salud. Cuando la primera señora acudió a solicitar servicio médico, un miércoles, le dijeron que sacara cita para el lunes, pues sólo ese día estaba el médico y ante la insistencia de la señora, por la demora, la atendió un enfermero de acuerdo a sus conocimientos, pero sin la efectividad que la paciente requería, quien había sufrido antes algunos mareos y vómitos esporádicos, siendo su condición anterior la de ser hipertensa, para lo cual toma droga en aras de combatir ese estado. En resumen, la mencionada señora requería atención prioritaria y no se la dieron y además se configuró el famoso y triste paseo de la muerte, ya denunciado en otras EPS. En cuanto a la segunda señora sufrió un desmayo el domingo 27 de marzo de 2011, su situación fue más preocupante, pues fue llevada de inmediato a urgencias del Hospital Francisco de Paula Santander, donde le dieron los primeros auxilios y una orden de carácter URGENTE con el internista, ante lo cual cuando acudió un familiar a la mencionada EPS, le dieron la cita para el otro día, martes, por lo cual ella desistió de los pésimos servicios de la empresa y se encomendó a DIOS, quien es el mejor médico del mundo y se fue para la casa, donde sigue atendida por sus familiares. Ante los dos casos presentados, aparece la pregunta del millón: ¿para qué sirven las famosas EPS?
IMPRESIÓN B: UNA ESCALERA POR FAVOR, PARA LOS EMPLEADOS DE LA CEO
Decía García Márquez, nuestro Nobel de Literatura, que Colombia es el típico MACONDO de sus novelas, es decir, el país donde suceden las cosas más extravagantes y chistosas del mundo. Y esta vez los empleados de la Compañía Energética de Occidente (CEO), encargados de leer los contadores de energía, se llevan las palmas macondianas, pues una vez observé a uno de ellos leyendo un contador en pleno centro quilichagueño, CON UNOS BINÓCULOS, imagínense ustedes, ante lo cual los vecinos se asustaron pues pensaban que estaba haciendo labores de espionaje o tal vez era del DAS. Ante la preocupación de ellos, me le acerqué y su respuesta me dejó frío: “lo que pasa es que no tenemos escaleras…”. Ay, Dios mío, ¿en qué país estamos? Por favor, señores directivos de la CEO, ayúdenles a sus empleados lectores de los contadores con escaleras, para que los puedan leer de manera correcta y no con binóculos o adivinando a la distancia.

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