Proclama - Caloto, Cauca, viernes 3 de Marzo de 2011.- En una concurrida manifestación por la paz y la convivencia, en la que cientos de caloteños y habitantes de municipios vecinos expresaron un perentorio rechazo a las acciones terroristas y criminales que realizan rutinariamente bandidos organizados en algunos sectores del norte del Cauca, se convirtió ayer el sepelio de Aída Lucía Victoria Zapata, la inocente joven asesinada el primero de marzo, tras la emboscada ocurrida en esta población a una patrulla de la Policía con el fin desvalijar unos dineros al Banco Agrario y que dejó otras cinco víctimas mortales.
La impresionante marcha cívica, que tras el féretro avanzaba en íntimo silencio hacia el cementerio local, a veces interrumpido por cantos de paz y consignas contra los violentos y la intimidación, fue catalogada por las autoridades locales y líderes comunitarios como una demostración categórica de la voluntad de todo un pueblo inerme que exige y reclama tranquilidad, concordia y reconciliación para poder crecer en familia y progresar en sociedad.
Los oficios religiosos fueron dirigidos por el sacerdote Vicente Caicedo, desde las dos de la tarde, en la iglesia parroquial “La Niña María de Caloto” a la cual no pudieron ingresar todos los asistentes porque se colmó de dolientes. Los demás esperaron para integrarse al desfile cívico-luctuoso en el parque principal de la población. En ellos estuvieron además las autoridades municipales, encabezadas por el Alcalde de Caloto, Edgar Signey Guazá.
Don Pedro Victoria y Clara Zapata Medina, padres de Aida Lucía, encabezaron el desfile seguidos por sus otros hijos, Mercedes, Gilma, Héctor y María Elena, y el esposo de la víctima, Alex Gilberto Criollo Penagos, quien alternaba el acarreo del féretro, con ternuras e indulgencias a la pequeña hija sobreviviente, Gabriela, de sólo 9 años, estudiante del Colegio Sagrada Familia de este municipio. A la manifestación fúnebre también asistieron alumnos de las instituciones educativas de la población quienes expresaron con pancartas el rechazo contundente de la violencia.
La Manifestación del silencio por la Paz recorrió las principales calles del Municipio de Caloto, desde la parroquia La Niña María, en el parque central, hasta el cementerio local, ubicado a la salida norte de la población, sobre la vía que conduce a Corinto. En todas las casas del casco urbano se izaron las banderas de Colombia y del Municipio a media asta, con cintas negras en señal de duelo, además de banderas blancas que simbolizan y exigen la Paz arrancada por la agresión injusta sobre estos pueblos nortecaucanos.




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