Por: Luís A. Barrera M.
La inauguración del Centro Comercial “La Estación” en Santander de Quilichao supone ir más allá de la rehabilitación urbana, aproximándose a una perspectiva más amplia, donde los aspectos sociales, económicos, culturales y urbanísticos de esta población nortecaucana se integran en un proyecto acogedor y moderno, en el tiempo, en el espacio, y transversal, en los contenidos, los actores y los instrumentos.
Atraídos por la expectativa de mayor crecimiento, nuevos establecimientos comerciales, sedes universitarias y educativas, mejores instalaciones gastronómicas, funcionales edificios para las dependencias oficiales, ampliación vial y mayores ofertas bancarias e industriales –por citar algunos– este plausible proyecto de equipamento de la ciudad, ya forma parte de una serie obras de infraestructura municipal impulsada por el gobierno local que orienta el Alcalde Juan José Fernández Mera.
La transformación urbanística que se viene dando en Quilichao es digna de destacarse lo que la hace que sus ejecuciones la marquen definitivamente como la nueva ciudad referente de vanguardia en la región, y probablemente en el país, porque no se trata de “cambiar la cara” al sector beneficiado, sino que este nuevo centro comercial contribuye de alguna manera a que este territorio de oportunidades deje de ser un pueblo grande y se convierta, pese a sus problemas sociales, en un interesante polo de desarrollo económico y social con altas potencialidades para las inversiones privadas.
Uno nunca va por sus calles pensando en ¡que banca tan bonita! o en el por qué del diseño de una lámpara, sin embargo ambas cosas son fundamentales en la medida en que se conjugan y complementan con el espacio público, esta relación se explica mejor en el caso de Santander de Quilichao que cada vez gana mejores espacios públicos que invitan a regresar allí, esto se debe, según el propio mandatario de los quilichagueños, a que en Santander el espacio público es efímero "porque para yo permanecer en un espacio, yo me tengo que identificar con el espacio".
Y en honor a la verdad en esta ciudad encontramos unos espacios públicos que poco a poco han sido personalizados para el disfrute comunitario y que demuestran sin aspavientos que el predominante en la ciudad es ganancia en el orden, el buen gusto arquitectónico y cultural, así como en el paisaje urbanístico, el cual deben sus habitantes esmerarse por conservar.
Este esfuerzo del gobierno local es una clara muestra de cómo se pueden desarrollar proyectos integrales y que señalan como uno de los principales objetivos de la política urbanística al compatibilizar la necesidad de crecimiento de la dinámica comercial y tecnológico con el desarrollo propio de la ciudad.
Esta obra cuando esté terminada en su totalidad será un aporte indiscutible cuando se quiere por voluntad política dotar a los propios y extraños de una mayor calidad de vida, como de igual manera lo es el nuevo matadero municipal, la bocatoma del río Mondomo, el futuro colegio Fernández Guerra y los nuevos proyectos populares de vivienda, como consecuencia a las expectativas del crecimiento de la ciudad, del respeto al medio ambiente y de gestionar correctamente los residuos, controlar la utilización de los recursos naturales, incorporar las necesidades urbanísticas, comerciales e industriales de este municipio de grandes contrastes, pero de dirigentes y gobernantes visionarios.

Me alegra sabare que en mi pueblito del alma se están haciendo este tipo de obras. Un saludo desde Valencia - España y felicitaciones al Alcalde por este aporte a la ciudad y la región Nortecaucana que tanto extraño.
ResponderSuprimirOjalá los Vándalos y terroristas lo cuiden.Es una obra digna de copiar.
ResponderSuprimirEsta obra de alguna manera que cambia la cara a Santander y como usted muy bien lo afirma va dejando de ser un pueblo grande para proyectarse como ciudad.
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