LA POETISA LAUREADA MARGA LÓPEZ DÍAZ EN VIVO
Marga López en recital en el Museo Rayo. 2011
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
Cuando Marga López Díaz recita sus poemas entra en trance, se transforma. Con razón sus amigos y quienes la conocen por primera vez la llamamos maga, hechicera de la palabra. Los rasgos escritos en un papel o en el plasma del PC, cobran vida y echan a volar desde la boca, la veste y los brazos de esta mujer. Desde que pisa el escenario ya no es la misma que risueña y sabia abrazaba y corría minutos antes entre la muchachada y fans que quisieran aprisionarla y no dejarla ir.
En su casona solariega de La Ceja, junto a montañas, plantaciones de hortensias, vacadas y un cielo azul, pasa sus días soñando y escribiendo. La oyen sus pasillos largos, el patio empedrado, la vieja y jubilada máquina de coser, sus libros incunables que apenas abren sus ojos para verla llegar con sus amistades que la visitan.
Su oficio se reduce a reunirse con mujeres del campo o la ciudad, jóvenes rurales, niños de escuelas y grupos de asociaciones para trabajar con la palabra. Su cabeza está llena de mitos ancestrales, mujeres famosas, historias impensadas, comentarios jugosos y exclamaciones raras. Todo relacionado con el arte, la pintura, la poesía, con Shakespeare, Cervantes, los trágicos griegos, con Van Gogh, Alejandría, Hipatia, Kurosawa, Borges. Es Marga López una caja de sorpresas que se abre como un bandoneón y embruja a quien la escucha.
La hemos oído en Roldanillo, en los Encuentros de Mujeres Poetas Colombianas del Museo Rayo, en Medellín, en Cali donde La Fundación Plenilunio la coronó con el laurel y los mirtos en 2007 en la Sociedad de Mejoras Públicas, en Buenaventura a donde va invitada por la Fundación Carvajal todos los años a recrear comunidades negras por manglares y esteros. Allí deja su estela de ensoñaciones, tareas por cumplir y seguidores. El aura que la rodea, la magia que lleva escondida dentro de sus pliegues y las imágenes que proyectan sus palabras rondan la espera a su llegada.
Ha sido el Museo Rayo, el centro de sus predilecciones. Acude allí en Semana Santa a alimentar con su verbo a juventudes y poetas en ciernes en los talleres y en el mes de julio todas las miradas se dirigen a la puerta a verla llegar para el recital especial a que la llama el presentador oficial Juan José Madrid.
Este año nos regaló varios poemas revestida de un manto blanco en una noche que acababa de oír la voz y la guitarra de la cantautora Martha Elena Hoyos. Recitó sobre la tarima dos poemas de temas bíblicos: Abel y Jonás. El primero es doloroso porque nos trae a ante la vista al primer sacrificado por la violencia fratricida. El segundo es la historia de un hombre que se brinda a expiar la vida disoluta de su pueblo ante la furia de su dios en un viaje en altamar.
Allí las palabras de los poemas se despojaron de su implacable seriedad y leve rasgo y se convirtieron en lamento de lana, desgarre lento y letanía o en sentencia y remanso de mar y providente.
ABEL
Y Abel fue pastor de ovejas
http://www.youtube.com/watch?v=JfBm_exfeAw Abel
http://www.youtube.com/watch?v=rstkfUbnTb0 Jonás
Ver más:
http://www.youtube.com/watch?v=ESMvEoJpjm4&feature=related Evangelista Quintana
Génesis 4,2
Abel subía
hasta la cima del otero
a ofrecer la primera oveja
grata al Señor.
El animal sabía del sacrificio
y llevado en brazos
le miraba en la lumbre
confiado.
Todo su ser de oveja
se acomedía
al corazón de la rama.
Ya uno solo
aromaban el cielo de romero
y la sangre ovejuna
ascendía
en aurora de adviento
transfigurada.
Abel bajaba de la colina
mudo
y preservaba su alegría
en el calor ausente
de la oveja niña.
En el agrado de su pastoreo
las noches eran
un rebaño de nacimientos.
Humilde
bendecía sus manos de lana
las hilaba
las abría de gozo
ensimismado
en el obrar manso
de su día ovejero.
Una tarde
su hermano le invitó
al campo labrantío.
Abel no vio
la sombra de la envidia
ni del odio
a su espalda.
Tenía ojos de oveja
y confiaba.
No entendió el sacrificio de la ira.
Solo al caer
el balbucir balido
tendió los brazos en amor perplejo.
Y miró compasivo
en su aurora de oveja
una ascensión de brillos hilanderos
como un ofrecimiento
de su inocencia.
http://www.youtube.com/watch?v=JfBm_exfeAw Abel
http://www.youtube.com/watch?v=rstkfUbnTb0 Jonás
Ver más:
http://www.youtube.com/watch?v=ESMvEoJpjm4&feature=related Evangelista Quintana


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