martes, 30 de agosto de 2011

LOS JÓVENES… CENTINELAS DEL MAÑANA

Por el Padre Edwar Gerardo Andrade Rojas

http://ticotica.files.wordpress.com/
Ya casi para terminar este mes, demos gracias a Dios por la Jornada Mundial de la Juventud, que se llevó a cabo en Madrid (España) del 16 al 21 de Agosto. Un gran evento religioso y cultural cuyo objetivo fue compartir con los jóvenes de hoy el mensaje de Cristo, y crear un ámbito abierto para reflexionar sobre los temas fundamentales de la existencia. Decía San Juan Bosco con respecto a los jóvenes: “NO BASTA AMAR, HAY QUE DEMOSTRAR QUE SE AMA”, y la mejor manera de demostrarles nuestro amor es llevándolos a Dios, es decir, a Aquél que puede darle pleno sentido a su existencia.

En esta “aldea global” en la que se ha convertido nuestro planeta, los jóvenes tienen muchas posibilidades de perder su vida, pero también muchísimas facilidades para “globalizar” la fe, el amor, la solidaridad, la fraternidad, es decir, aquellos valores que harán posible la construcción de una nueva sociedad, marcada por una cultura de la vida, la paz y la convivencia con todos.

Pero en la realidad caucana, apreciamos con dolor a gran cantidad de jóvenes inmersos en una “cultura de muerte”, que se manifiesta en el desprecio a la vida, drogadicción, violencia de todo tipo, en fin, que lleva a muchos de ellos e incluso a los adultos, a perder la esperanza en la posibilidad de un mañana mejor. Se constata así que “si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad se convierte en un enigma indescifrable; no hay camino y, al no haber camino, no hay vida ni verdad” (Documento de Aparecida, 22).

El Papa Benedicto XVI había dicho en el 2007: “los jóvenes no tienen miedo del sacrificio, sino de una vida sin sentido” por lo tanto debemos recordarles hoy más que nunca, que “su vocación consiste en ser amigos de Cristo, sus discípulos, centinelas del mañana” como diría también su Predecesor, el beato Papa Juan Pablo II.

En la Jornada mundial de la Juventud participaron jóvenes de todos los países del mundo. Se desarrolló como una peregrinación de la mano del Sumo Pontífice Benedicto XVI, en busca de un encuentro con Cristo y con la iglesia. Sus objetivos fueron la Evangelización, la comunión eclesial con el Papa y la peregrinación en la fe. Las enseñanzas de este encuentro no pueden quedar en el olvido.

Es hora de que los jóvenes caucanos firmen un “cheque en blanco” para Dios. Hemos de pedirles que “¡No tengan miedo de Cristo!, ya que Él no quita nada y lo da todo” (cf Documento de Aparecida). Más aún, tenemos una certeza: conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona. Por ello, todos nosotros, padres de familia, maestros, dirigentes, etc, profundicemos en las enseñanzas de esta Jornada (visitar www.madrid11.com), que indudablemente ayudará a muchos jóvenes a estar “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Colosenses 2, 7).


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada