viernes, 23 de septiembre de 2011

“Cabezas de ratón”

Autor: Carlos M Montoya

21 de Septiembre de 2011

Las declaraciones del presidente del Congreso, senador Juan Manuel Corzo, no son nada más que el reflejo de la pequeñez del Partido Conservador y de sus dirigentes.

Las declaraciones del presidente del Congreso, senador Juan Manuel Corzo, no son nada más que el reflejo de la pequeñez del Partido Conservador y de sus dirigentes. Como lánguida será recordada la presidencia de este personaje, que con solo dos propuestas ha logrado ratificar fácilmente ante la opinión pública que la colectividad azul hoy no es opción de nada.

Mientras el país enfrenta temas tan críticos como la corrupción, la crisis del sector salud, la inseguridad, aún temas de tanta trascendencia filosófica como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, la definición del concepto de familia en un estado laico, la cadena perpetua; el ilustre dirigente godo está más preocupado por tratar de revivir la inmunidad parlamentaria o ver cómo “tanquea” con cargo al erario los carros a su servicio.

La pequeñez es un mal que afecta a toda esta colectividad, pero pareciera que entre más encumbrado el dirigente más se acentúa el mal. O qué decir del presidente del conservatismo, senador José Darío Salazar, que no ha sido capaz de sentar posiciones claras y contundentes frente a los avales para las elecciones regionales. No hay una candidatura conservadora con opción clara de ganar en ninguno de los departamentos o ciudades de primera categoría; tal vez el único con alguna importancia sería el candidato de Antioquia y no es precisamente ni el más conservador, ni quien hoy tenga la mayor opción.

¿Tendrá el Directorio Nacional Conservador la estatura moral para asumir la responsabilidad del fracaso en los comicios de octubre? Sin sonrojarse, saldrán a decir que el triunfo fue contundente, que se ganaron 150 o 200 alcaldías en municipios pequeños o de mediana categoría, cuya importancia radica en poder sostener una burocracia pírrica o el manejo de un presupuesto, para que estos pequeños dirigentes sigan manteniéndose como cabezas del ratón.

Cuán costoso ha sido y será para el partido de Caro y Ospina, haberse aferrado por tantos años a ser “la fuerza que decide” y haberse atragantado de migajas, con las que el gobernante de turno les pagaba a los godos por haber decidido. ¿Cuáles fueron los verdaderos líderes que surgieron en estos últimos 8 años en el Partido Conservador? ¿Quiénes son los que marcan un ideario, que le permita a la ciudadanía vislumbrar una alternativa de gobierno renovadora, en un país que en la práctica es de derecha, como debería serlo el Partido Conservador? Con lastima habrá que reconocerlo, ¡ninguno! Porque los “jefes” pensaron solo en ellos y en su permanencia, nunca en el partido y en su renovación.

Sólo les importó su pequeño feudo y no la patria.

Poco futuro a nivel nacional tendrá el Partido Conservador en manos de: Andrés Pastrana, José Darío Salazar, Juan Manuel Corzo, Efraín Cepeda, Eduardo Enríquez, Roberto Gerlein, Telésforo Pedraza, Luis Alfredo Ramos, Nohemí Sanín y Juan Camilo Restrepo, que entre otros, son los que más se muestran. El consuelo será ganar espacios de poca monta, sin proponer nada diferente a ser dueños de una burocracia y unos recursos, porque al parecer lo que le gusta a los dirigentes conservadores es seguir siendo “cabezas de ratón”.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada