Mucho va de «nos lo» a «nolo»
Por Jairo Cala Otero
Especialista en lengua castellana
Una construcción gramatical que produce dificultad entre mucha gente es la formada por el pronombre personal nos y el artículo determinado lo. El primero forma el dativo y acusativo de primera persona en plural, en masculino y femenino. Y el segundo (lo) es la forma singular en masculino, femenino y neutro.
Dicho así aparece un poco enredado, lo reconozco; y sé que ese es un aspecto por el cual la gramática les causa desazón a muchas personas, y les produce pereza para estudiarla. Prefieren «dejarlo así», y escribir «como sea» antes que averiguar en algún texto cómo son las formas correctas de escribir una determinada oración gramatical.
Como ha sido costumbre en mis artículos voy a quitarle aquí el «rigor académico» con que estas explicaciones suelen ser presentadas por los lingüistas y demás estudiosos de la gramática, a fin de que usted, caro lector, pueda entender claramente lo que traigo a colación.
Sencillamente se trata de lo que arbitrariamente llamaré, para este caso, una «castración fonética», de un lado; y, de otro, una unión irregular de dos vocablos con la pretensión de expresar su significado en uno solo. Todavía no está claro, ¿verdad? Entonces, acudiré a unos cuantos ejemplos; ellos lo ubicarán donde yo quiero que usted esté mentalmente.
Aquel pronombre personal con el artículo neutro (lo), que cité al comienzo, deben pronunciarse y escribirse por separado: «Nos lo», seguidos de un verbo.
• Él nos lo permitió, por eso estamos jugando aquí.
• El profesor nos lo enseñó así.
• Nos lo llevaremos mañana. Ya estuvo mucho tiempo aquí.
• Eso no nos lo dijo el profesor de gramática.
• Trajimos este asiento porque en la fábrica nos lo regalaron.
Seguramente ya captó usted que la ese (s) no puede faltar en el pronombre (nos). Y aunque pronunciemos rápidamente ese fonema -la ese- él debe sonar separadamente del segundo pronombre (lo): Nos lo…
Por eso es un gran error suprimir la ese (s) en el pronombre, con lo cual queda convertido en un adverbio negativo (no). Más grave todavía es que después de esa «castración», como coloquialmente yo la llamo, se le agregue a aquel el neutro lo, con lo cual se forma una sola palabra inexistente en castellano: nolo.
Habrá usted escuchado a locutores, periodistas, oradores, gobernantes, entrevistados y a un largo etcétera de personas, que pronuncian el nada correcto y muy irregular «nolo» cuando lo que quieren decir es: «Nos lo».
Lea usted los siguientes ejemplos y notará rápidamente la diferencia:
• Él nolo permitió; por eso estamos jugando aquí.
• El profesor nolo enseñó así.
• Nolo llevaremos mañana. Ya estuvo mucho tiempo aquí.
• Eso no nolo dijo el profesor de gramática.
• Trajimos este asiento porque en la fábrica nolo regalaron.
Lo curioso es que al escribir separan los dos vocablos. Y al hacerlo así la expresión toma otro rumbo, y, generalmente, terminan negando aquello que quieren afirmar:
• Él no lo permitió; por eso estamos jugando aquí.
• El profesor no lo enseñó así.
• No lo llevaremos mañana. Ya estuvo mucho tiempo aquí.
• Eso no no lo dijo el profesor de gramática.
• Trajimos este asiento porque en la fábrica no lo regalaron.
Se forma otro fenómeno, cuando antes de esos dos vocablos hay una negación. Entonces, al hablar, pareciera que alguien estuviese diciendo algo acerca del abuelo (que en Santander se denomina nono). Veamos por qué:
• «Nono lo trajeron». (Por «No nos lo trajeron»). En verdad esa oración debería llevar coma en «nono», para que fuese un vocativo. Es decir, se le indica al abuelo (nono) que algo fue llevado a la casa. («Nono, lo trajeron»).
• «Nono lo han confeccionado». (Por «No nos lo han confeccionado»). También habría que aplicar coma en «nono», para que fuera otro vocativo. Dice que algo ha sido confeccionado ya; un traje, por ejemplo. («Nono, lo han confeccionado»).
Para concluir: esta forma pronominal nos la tenemos que aprender, para que no nos la repitan como corrección en alguna de esas ocasiones en que la usemos de manera equivocada.
¿Vio usted, amable lector, que con el pronombre la también funciona la fórmula? Claro, porque para referirnos al femenino hay que usar tal artículo determinado (la).
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