miércoles, 28 de septiembre de 2011

Gracias, Marco Antonio (Valencia Calle)

Por Alfonso J. Luna Geller

Ayer martes, estuvo en Santander de Quilichao mi apreciado amigo Marco Antonio Valencia Calle (foto), participando en primera fila de la inauguración de los Terceros Diálogos Interculturales por la Convivencia que se realizan en la sede de la Universidad del Cauca. Participó en el lanzamiento de la colección literaria “Literaturas Aplazadas” en representación del Programa Caucanízate, en coordinación con la Universidad del Cauca. Se presentaron “Danza secreta en la montaña encantada” de Fabio Holguín Marriaga; “Breviario Negro”, tomos I y II, de varios autores, compilados por Francisco Javier Gómez Campillo; “Cantores y otros poemas póstumos”, de Luis Humberto Martínez; “Vidas, narraciones y culturas en el sur del Cauca”, del Grupo de Investigación Poliedro, de la Universidad del Cauca, integrado por Carmen Elena Montealegre, Felipe García Quintero, Francisco Gómez Camillo, Hugo Portela Guarín, Nelson Freddy Osorio, Nelson Hurtado Ordóñez, Oscar Eduardo Potes, Paloma Muñoz y Rafael Rosero Morales. También se presentó la obra “Culturas religiosas e identidades en el Cauca”, de José Rafael Rosero Morales. Fue el abrebocas de la gran fiesta cultural que se desarrollará en ése recinto hasta el próximo viernes, con una variada programación que incluye talleres de plástica y pintura, arte, lúdica y pedagogía para maestros de primera infancia, ponencias sobre cultura en el norte del Cauca, exposiciones pictóricas, narraciones orales, música y declamación, cine rural y conversatorio de rock, entre otras actividades.

Pues resulta que cuando me dirigía a la sede de la Universidad del Cauca, en la esquina del parque Francisco de Paula Santander, para participar de los eventos y abrazar a mi amigo Valencia Calle, se me presentó un inconveniente que me obligó viajar de inmediato a la ciudad de Cali y cambiar, con mucho pesar, el programa en que estaba comprometido. Dejé esperando a Marco Antonio. Llegué a mi casa casi a la media noche.

Cuando me levanto esta mañana, encuentro sobre la mesa del comedor una biblioteca nueva: “Breviario Negro”, tomos I y II, de varios autores, compilados por Francisco Javier Gómez Campillo; “Vidas, narraciones y culturas en el sur del Cauca”, del Grupo de Investigación Poliedro, de la Universidad del Cauca, “Aproximaciones pedagógicas a las culturas caucanas”, también del Grupo de Investigación Poliedro y “Comunicación para el fortalecimiento local”, de mi profesor Nelson Freddy Osorio A. ¿Qué pasó, esto de dónde salió? Pregunté feliz. “Anoche vino Marco Antonio a saludarte y te dejó esos libros que había escogido para ti”, respondió mi esposa. Sinceramente, rodaron por mis mejillas unas lágrimas de alegría, al pensar que de verdad Dios me ha premiado con un gran amigo. No es común ver la infinita gentileza concentrada en un ser como en Marco Antonio.

Iba a escribir un mensaje privado de agradecimiento, pero estaba resultando tan largo que decidí volverlo una columna de opinión. Y de una vez, recordarle a mis amigos que Marco Antonio Valencia Calle es el autor de las novelas Oscuro por Claritas y el Profesor Espantapájaros; es también Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 100 años, estudió Filología Hispánica en Madrid, Español y Literatura en la Universidad del Cauca. Fue Secretario Ejecutivo de la Comisión Bicentenario del Cauca y es miembro fundador de la Asociación Caucana de Escritores. En noviembre del 2009 fue elegido Presidente del Consejo Nacional de Literatura, y Consejero Nacional de Cultura de Colombia. También es Director de la Escuela de Formación Literaria de Timbío y Coordinador del programa Cultural Caucanízate, de la Gobernación del Cauca. Ah, y lo máximo: asiduo colaborador de Proclama del Cauca.

La sorpresa del regalo que me hizo Marco Antonio va a complementar mis lecturas de autores caucanos pues precisamente había terminado de disfrutar su obra “Extrañas Mutaciones”, poesía puesta en escena por el grupo Tunía Teatro, que dirige Phanor Terán, que como dice el autor, son “Poemas que buscan promocionar una cultura de la vida, los valores, la solidaridad y la convivencia pacífica a través del arte; pero sobre todo, es un homenaje a las víctimas del conflicto colombiano”. Igualmente, acababa de leer el libro de mi amigo Felipe Solarte Nates, “Relatos en busca de título”, un resumen de nuestra cotidianeidad juvenil en Santander de Quilichao, escrito con gran frescura y alta calidad literaria.

Gracias, Marco Antonio, en medio de tanta incertidumbre diaria y tanta lucha por sobrevivir con dignidad, tu regalo me llegó al alma y es una muestra de que la paz, la cordialidad y la buena vida, siempre vienen con los buenos amigos. Comienzo a devorar letras desde ya.

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