Por Alfonso J. Luna Geller
Ahora ruedan por las oficinas públicas de Santander de Quilichao una serie de derechos de petición firmados por el concejal Diego Fernando López averiguando sobre la contratación que se ha realizado con este medio de comunicación desde el año 2008, con la pretensión de destapar alguna irregularidad que pueda afectar a la Administración Pública.
Supongo, por los hechos que ésa campaña ha venido adelantando en los últimos días en contra de Proclama, que el mencionado personaje delira con algún “descubrimiento” que pueda compensar la falta de propuestas objetivas que se ha criticado. Obviamente se presume que se trata, entonces, de explorar, a última hora, la posibilidad de alguna disculpa para justificar el incoherente “cambio” que pregonan.
El señor López se posesionó como concejal simultáneamente con la actual Administración, pero en su ejercicio parece que ni siquiera se dio cuenta de que él era una autoridad administrativa, que tenía la obligación permanente de “… exigir los informes escritos o citar a los secretarios de la alcaldía, directores de departamentos administrativos o entidades descentralizadas municipales, al contralor o al personero, así como a cualquier funcionario municipal, excepto el alcalde, para que en sesión ordinaria haga declaraciones orales sobre asuntos relacionados con la marcha del municipio...” además de, entre otras cosas, “… reglamentar la autorización al alcalde para contratar, señalando los casos en que requiere autorización previa del Concejo...”, ni de las otras funciones que le impone la normatividad constitucional y legal, ejerciéndolas con la debida oportunidad. Deduzco que no lo sabía, pues sólo faltando un poco más de un mes para las elecciones del próximo 30 de octubre, en las que aspira a su reelección, se le ocurre solicitar unos datos que perfectamente debería conocer, porque él mismo hace parte de la Administración Municipal, con funciones de control. ¿Qué pasó, entonces, en el Municipio en los últimos años? ¿No supo? ¿Incompetencia en el control? ¿Oportunismo politiquero con el que pretende engañar incautos, a costa de esta casa periodística?
En estas circunstancias les ruego a los funcionarios encargados entregar la información solicitada que, por favor, procedan con urgencia, y de igual manera, exigirle al concejal López que haga públicos los resultados de su retardada pesquisa, porque el manto de duda que pretende crear con fines electoreros inmediatos, en represalia por nuestro trabajo, no lo podemos aceptar. Este mismo espacio queda disponible para la tarea que se impuso, de tal forma que todo el público lector y la comunidad quilichagueña conozcan lo más rápido posible el desenlace de su averiguación.
Para no extendernos en la larga historia del periódico Proclama, porque venimos contratando con el Municipio desde hace por lo menos 30 años, le sugiero a López que se documente lo mejor que pueda porque igual, cuando Ricardo Cifuentes -su actual jefe de campaña- fue alcalde municipal entre el 2001 y el 2003, este periódico tuvo durante todo su período la pauta publicitaria asignada también legalmente, pero no fue motivo de controversia ni se le cubrió con dudas por la limpieza y transparencia de nuestro trabajo, circunstancias que el ingeniero Grijalba -otra vez candidato a la alcaldía- también conoce pues trabajó en esa administración. Más atrás, le puedo demostrar que Proclama contrató durante todo su período, con la administración de Víctor Claros, primer alcalde por elección popular a finales de la década de los 80 y luego con Arnaldo Idrobo y Luciano Echeverry (que en paz descansen) igual que con las administraciones de Aldemar Ríos y de Wilians Ortiz, luego con Carlos Julio Bonilla y con Juan José Fernández Mera, y ninguno pude certificar nada diferente al cumplimiento exacto de lo contratado (los que viven todos están en este entorno y fácilmente se les puede consultar). ¿Usted cree, concejal López, que alguna vez este medio de comunicación ha tenido alguna observación por la ejecución indebida de su contratación? Muy cerca de usted tiene quien lo oriente en lo referente a nuestra pulcritud comercial; con gerentes y exgrentes de las entidades descentralizadas que también han pautado en Proclama desde hace muchos años, con quien crea que es el más idóneo para que pueda aclarar su mente; inclusive, con nosotros mismos si desea revisar libros que con gusto estarán abiertos a su escrutinio. Es más, usted tuvo que haberse dado cuenta de que, de manera inaudita, hace unos días, el exalcalde Ricardo Cifuentes, actual jefe de campaña del ingeniero Grijalba, ya nos había ofrecido la pauta publicitaria correspondiente al período 2012-2015. ¿Nada le indica a usted, señor López, esta actitud?
Resumiendo, creo que esta nueva andanada contra Proclama es un concierto bien sincronizado, pues concuerda con lo ya expresado y no rectificado por el candidato Grijalba en su intención de imponer una censura a este medio de comunicación y que oportunamente se dio a conocer, lo cual, a su vez, produjo una airada respuesta del doctor Cifuentes y después, los discursos públicos de Humberto Peláez. Esto sin describir la colección de correos y mensajes acumulados con que pretenden silenciarnos, y que oportunamente llegarán a las autoridades correspondientes. ¿Improvisación en las actitudes de los dirigentes de la campaña? Sospecho, de verdad, que están “unidos”.

Vamos a ver si todo ésto ayuda a nuestro capitán -"Oh mi capitán"- a enrumbar su proclama por horizontes menos turbios...
ResponderSuprimirSIN COMENTARIOS, UN EDITORIAL PARA HABLAR DE UNA PERSONA. NO DEFINITIVAMENTE QUE PASA CON EL BUEN PERIODISMO, DONDE QUEDO LA IMPARCIALIDAD, LA OPINIÓN, LA CRITICA, LA INVESTIGACIÓN. IGUAL QUE HACE UNOS AÑOS ATRÁS SEÑOR LUNA QUE LE DEDICO UNA PAGINA COMPLETA A DENIGRAR POR COMPLETO DEL SEÑOR "PECTORAL". DONDE QUEDO LA RESPONSABILIDAD PERIODÍSTICA. PARA REFLEXIONAR...ESTE ES UNA LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD INFORMATIVA.
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