sábado, 8 de octubre de 2011

El Alcalde del Puerto será Lenin Eugenio

Por: Luís Barrera

En la política el arrepentimiento no existe. Uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento.

Las cartas están echadas, los próximos comicios electorales son cruciales para el futuro de nuestros pueblos y ha llegado la hora de saber elegir y votar por quien más le convenga al interés general de la comunidad, lejos de toda animadversión o aspaviento personal sobre quienes aspiran a gobernarnos y dirigir el destino de los comunidades locales.

En el caso de Puerto Tejada, mi perverso olfato y convencimiento político partidista me lleva a concluir que el próximo Alcalde será el joven abogado Lenin Eugenio Gómez Muñoz, avalado por el Partido Liberal y respaldado por otras fuerzas de la compleja gama política del que sigue siendo el meridiano político del Cauca.

Cuando la dirigencia regional desde Popayán quiere medir la temperatura política del Cauca, no vacila en afirmar “vamos para el Puerto a ver cómo están las cosas”, pues al fin y al cabo, como lo señaló en oportuna ocasión el ex presidente Ernesto Samper Pizano, “de las cosas más difíciles que hay en Colombia son: manejar carro en Bogotá y hacer política en Puerto Tejada, ¿ustedes cómo hacen…?”

De los seis candidatos inscritos, tres aparecen en reñida competencia con opciones posibles en el sonajero y en las encuestas como verdaderas alternativas de gobierno que le den un timonazo audaz en la dirección correcta a Puerto Tejada para recuperar el liderazgo perdido y la confianza al pueblo que muchos seguimos amando pese a las dificultades comunes de las ciudades con profundos problemas sociales.

El licenciado y ex alcalde Tobías Balanta Murillo, es quizá el más “canchero” y veterano con amplia experiencia administrativa, es el que sabe dónde “ponen las garzas”, pero lo cubre la nube espantosa de la administración actual que pese a los esfuerzos en obras y acciones, no supo transmitir popularidad y resultó ser como una bicicleta estática: da la sensación que se mueve, pero sigue en el mismo lugar. A Balanta Murillo, lo asocian como aliado continuista y en el fondo los Portejadeños están exigiendo un cambio en las relaciones interpersonales del mandatario con sus gobernados y mayor templanza a la hora de resolver los viejos problemas de siempre.

El reconocido comerciante y ex concejal Gustavo Alberto Hincapié Palomeque, es un dirigente con alto calado social y generosamente humano de una calidez extremadamente noble y sencilla, con méritos suficientes para ser elegido pero en política no basta con ser “buena gente”, hay que ser más aguerrido y tener argumentos suficientes para decirle a sus coterráneos qué va hacer con una población que requiere grandes transformaciones a corto y largo plazo, invirtiendo en sus gentes e impulsando obras que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.

Y como en política lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno, finalmente insiste con perseverancia y muchas ganas, Lenin Eugenio Gómez Muñoz, en representación del Liberalismo, demostrando que la política no es ninguna ciencia exacta, sino un arte, el de ganarse el afecto del pueblo, proponiendo iniciativas más con sentido común e imaginación realista que con ideas excepcionales. Porque los cambios que necesitamos en Puerto Tejada exigen grandes dosis de invención, de renovación de nosotros mismos, de audacia, si es que queremos realmente un cambio.

En el Puerto, tenemos la insana tendencia a culpar a otros de nuestros infortunios sin considerar la parte de culpa que nos corresponde a cada uno de nosotros. Los principales obstáculos que tenemos que vencer están en primer lugar, dentro de nosotros mismos.

Debemos de convencernos que cuando otro gana una posición sobre nosotros o se impone sobre nuestros deseos, políticamente hablando es porque el otro se preparó mejor que nosotros. Y eso mismo sucede con las ciudades, hay unas que progresan más que otras.

En la historia de las ideas políticas, en las experiencias políticas de la humanidad hay cosas que nos pueden agradar o desagradar, pero de cualquier manera, si queremos alcanzar una meta, es casi obligatorio, que, aunque no nos gusten, tenemos que conocerlas para entender los medios y los instrumentos que nuestro contrario utiliza.

Los jóvenes son el presente, ésa es la primera piedra de la construcción del edificio que queremos ver mañana en Puerto Tejada, el presente no excluye al futuro, lo inicia, está implícito, pues en el presente es que se planea, se ponen las bases y se empieza a construir el futuro.

La historia Nortecaucana ha demostrado que LA GENTE es la que hace el cambio, jóvenes, viejos, hombres, mujeres, pero quienes tienen mayor responsabilidad son las elites educadas de la sociedad y como es lógico, las ideas nuevas salen de los jóvenes, particularmente los jóvenes profesionales, los que privilegiadamente se han educado, los cultos, los que saben, proponen nuevas ideas... Esos tienen la responsabilidad cuando se les da la oportunidad de gobernar un pueblo, de orientar al resto de la sociedad, pero deben prepararse y adquirir experiencia de acuerdo a sus habilidades naturales.

Esta vez Lenin Eugenio va de la mano de un verdadero fenómeno de la política Nortecaucana, el ex alcalde de Puerto Tejada y Caloto, Rubén Darío Gómez Bermúdez, quien ha sido el motor indiscutible de la llegada de tres de los últimos 4 mandatarios locales, a quienes algunos odian y cuestionan, pero otros muchos aún le siguen y quieren por su estilo exuberante y efectivo de convencer al electorado, por esa particularidad innata heredada de su padre el ex congresista Miguel Antonio Gómez Carabalí, el último parlamentario que tuvo Puerto Tejada y que nadie, curiosamente, ha igualado en su trayectoria política desde hace ya más de dos décadas.

Por eso, comparto con el maestro Valencia Calle, que si en el Cauca hubiera más políticos que supieran de poesía, y más poetas que entendieran de política, la región sería un lugar un poco mejor para vivir en ella.

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