La Asociación Caucana de Escritores ACE rinde un justo homenaje al abogado y escritor payanés Ricardo León Rodríguez Arce, quien falleció en la ciudad de Bogotá el pasado sábado 10 de septiembre.
Rodríguez Arce nació en Popayán y obtuvo en la Universidad del Cauca su título de abogado. Ocupó distinguidas posiciones en el gobierno, escribió libros de poemas y numerosos artículos para la prensa. Fue conferencista, colaboró con entusiasmo en causas cívicas y conservación de las costumbres ancestrales de Popayán.
Juez, Magistrado y Presidente del Honorable Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán, miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia y de la Sociedad Bolivariana de Colombia, Secretario General y Rector encargado de la Universidad del Cauca. Como tal participó en la creación de la facultad nocturna de Administración y Contaduría Pública.
Se destacó también como miembro de la Junta Permanente Pro Semana Santa, siendo el proponente de la creación de la Procesión del Sábado Santo. Miembro y Presidente de la Orden Ecuestre de los Caballeros del Santo Sepulcro, cargo que desempañaba al momento de su muerte, entre otras destacadas posiciones.
En abril de 2006, por sus 25 años de Regidor en la Semana Santa de Popayán recibió la Cruz del Regidor.
Compuso numerosas y sentidas obras poéticas como “Evocación” que hace parte de su libro “Perfil de una ciudad” y su famosa composición “Tejados” que a continuación transcribimos.
La ACE expresa igualmente sus senti-mientos de condolencia para la familia Rodríguez Arce.
LOS TEJADOS
Tejados grises....pardos tejados!
de greda y cal y canto sostenidos,
de airosa arcilla y tierra apisonada
en los albores de la luz nacidos
Como es de grato mirar vuestros collados,
y vuestros surcos de humildad henchidos,
cuál amable es saber que en vuestro enjambre
vive la gracia eterna de los nidos
Saber que entre vosotros se levanta
la clara admonición de la mañana
la tarde rubia, la nocturna sombra
y la apacible soledad aldeana.
Que aleros sois de una amorosa historia
por cúpulas y torres levantada,
donde la gloria con perfil de piedra
burila en albo bloque su mirada.
Tejados de mi ciudad, recios tejados,
cimas presentes y a la vez lejanas
fraternales espejos de la tarde,
émulos de araucarias y campanas.
torreones de nostálgicos secretos
y transitorias sombras vesperales,
a vuestro abrigo fresco y confidente
palpita el corazón de los rosales
Oh hermanos de la estrella y de la nube,
del palomar mimoso y cantarino,
Oh centinelas mudos del espacio,
portaliras de un cielo peregrino.
Oh tejados! Tejados de mi tierra!
melancólicos muros de esperanza:
vuestro silencio emocionado es vida
para el alma que os lleva a la distancia
Ricardo León Rodríguez Arce

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