Rodrigo Valencia Q
Especial para Proclama del Cauca
R:—La vida es un experimento, hasta que el espíritu consigue conocerse a sí mismo como espíritu.
A: —...Muy de acuerdo, amigo, con eso de la vida como experimento y aquello del espíritu. Plenamente identificado con esas cosas de vivir buscando y vivir encontrando. Hace muchos años empecé a creer que estábamos en este planeta no sólo de paso, sino incluso "vigilados", porque éramos un experimento para tomar conciencia de nosotros mismos, aprender de todo e irnos al otro "lado" con los ojos abiertos. Por momentos me sentí muy vigilado y hasta lo comenté con mi compañera, resultando que ella había llegado a sentir "casi" lo mismo... venimos a aprender, y por ello cada día es importante. Ahora, eso de estar vigilados lo he dejado como sensación o idea, pero sigo creyendo que no sólo aprendemos sino que nos "hacemos"; e incluso es el mismo universo quien se hace a sí mismo a través de nosotros, porque pienso que somos parte de un todo, concatenados, implicados e inmersos como materia y energía en este planeta, y a su vez en el universo, del cual creo que venimos. Venimos como proyección, y es este universo quien se hace, siendo nosotros mismos... Tú lo has definido más que bien; de ahí la urgente necesidad de "saber" vivir, de ahí mi constante necesidad de búsqueda de sentido a través de un "accesorio" muy útil como el "arte". Dios, universo, energía, espíritu, vida, conciencia... son todo para mí lo mismo. Nos contenemos y nos expresamos, nos hacemos y nos buscamos. Tanta palabrería, a veces demasiado inútil, ha sido lo que ha confundido al hombre en su sentido. Tanto concepto y demasiado fanatismo. Mucha ansia por creerse con la verdad absoluta. Mucho ego cometiendo abusos en nombre de aparentes verdades absolutas y déspotas.... Bueno amigo R, ¡no más!... el silencio es más que elocuente. ¿Conocerse...? ¡¡¡Vaya lío!!!
R: —Todo este discurso tuyo, excelente. La búsqueda infinita, la senda que comienza ahora y sigue ahora, descifrando urdimbres y gestando mundos, dentro, fuera, en las inmediaciones, abajo y en las alturas. Prescindir del ego reconociendo al Ego; destemporalizando todo, espiritualizando todo; midiendo todo para desmedir con el silencio, oír las voces para escuchar La Voz. Todo eso es el canto, la aventura, el riesgo, la razón y la sinrazón. Al menos tienes una compañera un par, alguien que comparte el silencio más allá del silencio audible. Otros andamos solos, indagamos en la noche de los tiempos, retrasamos el paso para volver a él, auscultamos las señas y reconocemos estrellas caídas que pueden volver a los cielos. Todo eso nos desvela, todo eso es el espíritu en vías hacia sí mismo para, al final, reconocerse a sí mismo como espíritu; y si el tiempo profano lo permite y la tierra tiene buena greda, dejar crecer la solitaria flor que no tiene nombre y que se emparenta con el Gran Amor. Así los ojos vuelven a nacer, el cuerpo adquiere nuevo hálito, la sombra deja de permear el tiempo. Y si se quiere, Arte; arte para uno mismo, para reflejarse en él, para tener entre manos el trabajo que descifre el corazón de uno mismo en el empeño macro. Síntesis para el fin, nombre para resucitar, escalera para subir y bajar libremente entre el cuerpo y las estrellas. Arte, si se quiere dejar un rastro; arte, si se quiere dejar memoria, antes de calcinarla voluntariamente en los cementerios de la razón, pues estaremos ubicuos en el sinfín de la estrategia que no tiene nombre porque no ha sido descubierta sino por pocos; arte para decir: "Por aquí pasó Alguien; encendió el cometa celeste, abrigó la noche con sus manos, ardió como llama que consume y no se consume". Amigo A, iremos poco a poco por el laberinto; haremos de la oscuridad un camino, y del Sol un lugar en nuestra sangre. Salud.

RVQ,QUE BUENO VERLO DE NUEVO
ResponderSuprimirSi, esa conciencia energia o dios o como se quiera llamar, se realiza a traves de cada uno de los seres que habitamos el universo; solo necesitamos de la voluntad, la perseverancia y de la actitud y del "amor egoente" para llegar a "ser". incluso el arte es una escusa para desenvolvernos.el zapatero, el barrendero, el pordiosero, el abogado, el doctor,cuenta con las mismas herramientas. La diferencia esta en el ego, que nos aisla de ese principio cosmico llamado dios, divina madre, amor, etc. etc..
CORDIAL SALUDO
CESAR SANDOVAL