Reinel Gutiérrez
Muchos ciudadanos, aunque salieron el domingo 30 de octubre, no votaron por cantidad de razones, y en otra oportunidad mas, se demuestra que es mayoría la abstención.
No votaron cientos de fieles creyentes que le dieron más prelación al importante culto del domingo, que a la promesería de los mesías terrenales. Unos porque creen en el más allá, y otros que se les hizo tarde para orar y votar también.
Cantidad de amantes del fútbol se fueron a "pegarle al cuero", porque esa es su costumbre cada ocho días, y cuando pensaron ir a las urnas era demasiado tarde. Algunos lo dejaron para última hora, y llegaron cuando las votaciones se habían cerrado.
La lluvia tiene la culpa también de que hombres y mujeres no se hayan movido de sus casas, y prefirieran quedarse en casa mirando la televisión, o navegando en Internet. Los amantes del ciclismo no le faltaron a la cita dominical por las carreteras, y entonces varios no se acercaron al cubículo.
¿Y qué podemos decir de los drogadictos, que abundan por todas partes? Fueron los primeros en encender su cigarrillo o aspirar la sustancia preferida, lo cual les obnubiló la mente, y allí quedaron unos cuantos votos perdidos, que habían podido servirle a los perdedores. La verdad es que muchas señoras, responsables con su hogar, le prestan atención primero al almuerzo y el aseo de la casa y no les alcanza el tiempo para ir a votar. Este es un fenómeno que se repite, y el cual solo podría ser superado cuando se implante el voto obligatorio. ¿Y los guerrilleros, si salen del monte a votar?
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada