Por Jairo Cala Otero
1.«Contigo, los momentos aburridos pasan desapersividos»: Fragmento tomado de la carta de un joven estudiante, para una jovencita por él cortejada. No sobra advertir que en la mayoría de los colegios contemporáneos, poca importancia se le presta a la ortografía. Seguramente, el joven imberbe no se aburre compartiendo su vida con su cortejada, pero la manera como escribió el vocablo desapercibidos indica que, al parecer, a ese jovenzuelo todo le pasa así, desapercibido. ¡Hasta la ortografía! Lo cual resulta muy aburridor para quien lea una carta con horrores ortográficos.
2. «CD., VIP»: Los locutores colombianos se han empeñado en pronunciar en inglés las letras iniciales que, para abreviar algunas expresiones, suelen emplearse comercialmente. Los dos casos citados son típicos en las emisoras de radio. Dicen: Cidi y vi-ai-pi, que significan, respectivamente: Disco compacto y Persona muy importante (por su traducción del inglés). Se trata de extranjerismos que, por fuerza de su uso, mucha gente termina creyéndolos castizos. Como somos hispanohablantes, esas formas no deben tener intromisión en nuestro lenguaje cotidiano. Lo correcto es decir: Disco compacto o Ce-dé (con acento prosódico en la segunda sílaba); y Personas con preferencia, personas importantes.
3. «Pedro ofreció disculpas; Juan pidió excusas»: Es común la equivocación de muchas personas al usar estas dos expresiones. En los ejemplos, lo que se indica es que Pedro, que debió pedir disculpas por algún error, termina presentándolas o dándolas. Y Juan, que debió ofrecer excusas por alguna falta cometida, termina pidiendo que el ofendido le ofrezca excusas a él, que es el ofensor. Más claro: cuando alguien incurre en alguna equivocación debe pedir disculpas (equivalente a pedir perdón) a la persona molesta u ofendida. Y cuando alguien, por la misma razón desea reconocer la falta, debe ofrecer o presentar excusas. «Pedro pidió disculpas»; «Juan ofreció excusas», son las formas precisas.
4. «Recibió un tiro cerca del ojo»: Es común que, particularmente en las noticias judiciales, se utilicen expresiones como esta. Se habla de un ojo, pero sin precisar cuál. Como el lector podría estar desviándose por los vericuetos del morbo, es preciso advertir que no nos referimos al ojete, sino a los dos órganos de la visión ubicados en la cara. La oración debería decir, por ejemplo: «Sufrió un tiro cerca del ojo derecho (o izquierdo)»; o «Un proyectil penetró cerca de su ojo izquierdo». Valga agregar otro ejemplo de este tipo de imprecisiones: «Sufrió fracturas en su pierna». Dicho así, se indica que la persona lesionada tiene apenas una extremidad inferior. Ello no es imposible, pero en ese caso habrá que aclararlo. Pero si se sabe que se trata de una persona con las dos piernas, es mejor decir cuál de ellas resultó fracturada: «Sufrió fracturas en su pierna derecha». La oración es más precisa, y ubica directamente al lector u oyente en el panorama que se describe.
5. «Amanecer con Dios dominical»: Este es el nombre de un programa de carácter espiritual, que todos los domingos se transmite por una emisora colombiana. Sugestivo y de buena intención. Lo incluimos aquí, con el debido respeto, naturalmente, porque acusa una falla de sintaxis. Al no existir coordinación de palabras, es decir, al haber desorden, la oración sugiere que Dios tiene el carácter de «dominical»; o de que Dios tiene un apellido y ese apellido es «dominical». Como la compañía de Dios se obtiene todos los días de la semana, la expresión será mejor si dice: «Amanecer dominical con Dios». Así la oración nos indica que el amanecer al que se hace alusión es el del domingo (día en que se realiza el programa); y que ese amanecer es con Dios. Quiera Él que la sugerencia no «despierte» incomodidad en quienes amanecen «volteados» gramaticalmente.
6. «…tiene manejo magistral de el balón»: Contrario a lo que muchos creen, no solo las mujeres embarazadas tienen contracciones, cuando están a punto de parir (así como leen, que es el término castizo). En gramática castellana también hay contracciones. Una de ellas es la que se produce por la unión de la preposición de con el artículo determinado masculino el. De ello resulta la contracción del, que es la que deben emplear los comentaristas deportivos, por ejemplo, cuando se refieran a los futbolistas que tienen «manejo magistral del balón». De tal forma, serán abundantes los goles al arco del equipo contrario, y menos los que se le hagan al espíritu puro del castellano.
7. «Hagámolo de una»: Dos errores ofrece esta breve sentencia. Primero, el verbo hacer está mal empleado. Ha de usarse en número plural y con el dativo de tercera persona lo: hagámoslo. Sin eliminar la ese (S). Segundo, queda amputada la oración, pues el complemento de una no indica claramente cómo se ejecutará aquello que se va a hacer. Resulta mejor: «Hagámoslo de una vez», pues dice que la acción se va a ejecutar al instante; con presteza o diligencia. La observación corresponde a las formas degenerativas del lenguaje, muy en boga hoy entre muchos colombianos.
8. «Fue presentada la noche inmediatamente anterior»: Con esta construcción gramatical quiso decirse que una presentación equis había ocurrido anoche, respecto del día en que el hablante se expresaba. Pero cayó en error. El giro «inmediatamente anterior» cabe solamente para hacer referencia a un suceso registrado en fecha anterior a otra a la que se alude. Ejemplo: «Fulano fue nombrado el viernes, como embajador en España. La noche inmediatamente anterior había recibido una llamada para alertarlo sobre el buen suceso». Aquí se dice que el nombrado embajador recibió la llamada el jueves. Es decir, la víspera, o fecha anterior al viernes. La oración que nos ocupa debió decir: «Fue presentada anoche». Punto.
*****
Las relaciones humanas en ambientes hostiles
Conferencia-taller con reflexiones puntuales sobre las escenas hostiles que a diario suceden en distintos ámbitos de la vida humana. Recomendaciones para lograr mejores conductas como seres inteligentes. Formas sencillas de propiciar entendimiento y acercamiento con los semejantes.
Exploración general sobre la influencia de las palabras en las relaciones humanas, y las desavenencias que suelen suscitarse por erróneas actitudes y conductas en la comunicación con los semejantes.
Contactos para contratación: mundodepalabras@gmail.com
<.><.><.>


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada