lunes, 28 de noviembre de 2011

CALLAN LA MUERTE Y GRITAN LA FIESTA

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Por: Marco Antonio Valencia

* Matan a uno y resoplamos. Un muerto es una luz que enceguece la ira. Un insecto molesto para nuestra viva indiferencia.

* El miedo todo lo consume: las flores y los cielos azules. Incluso la ilusión de ver la sonrisa de un niño viviendo en un país sin guerras.

* Nos perdemos en palabras buscando la paz. Nos perdemos en cenizas, cementerios y utopías. En noches de miedo y amaneceres con promesas.

* Un niño eleva sus manos hacia el cielo, y pide limosna... Sin paz en su corazón y con hambre en sus días no le importa la paz en la tierra.

* Callan la muerte y gritan la fiesta. Desdibujan la realidad. Calla el aleteo de las palomas y se pierde el miedo en noches de carnaval.

* Hay una zozobra en el aire, en la memoria un vuelo de palomas vencidas. En la calle una lágrima viva, enorme, rodando por el país.

* Esquivamos las escenas de miedo. No hacemos nada contra la violencia por miedo. El miedo nos ilumina todo, hasta las esperanzas de la paz.

* Las marchas por la paz son gestos sin apellido. Actos sociales inocuos, mariposas volando sobre flores de papel. La nada en el aire viciado.

* Los manifiestos por la paz son pensamientos sin sombra, días de fiesta que vuelan al infinito buscando una lágrima, pero nadie se conmueve.

* Cuando aparecen los muertos aparecen los lamentos como moscas. Los zumbidos del miedo nos acorralan, nos mojan. El dolor de otros abruma.

* El miedo a la paz no puede ser un encanto eterno. Algún día una mariposa sobre la flor del horizonte nos muestre el brillo hermoso de la paz.

* Indiferentes hemos visto morir a miles por la televisión. Ha sido como ver podar el pasto. A pesar del lamento de los grillos, nada pasó.

* Pueda que algún corazón palpite con el escándalo de la sangre de la guerra fratricida que llevamos, y pueda que no todos seamos indiferentes.

* Alguna voz interior nos dice que al otro lado hay resplandores, mundos en paz. Pero en la orilla de la indiferencia el corazón también late.

* Se miran los cementerios, las flores y las viudas, nos estremecemos, nos lamentamos pero nada. La Nada nos tiene bajo su sombra.

* En una canción todas las esperanzas. En una marcha por la paz todas las apuestas. En el horizonte, el miedo abre sus alas con hilos finitos.

* Todo miedo es impronunciable, muerde, corroe y hasta quema cualquier viento de esperanza. Somos harina de miedo y sal sin esperanzas.

* Quiero un amor que me camine por debajo de la piel, que me saque de las cenizas de la indiferencia y me haga suspirar por la paz. ¿Mucho pedir?

* Nada de sacar banderas por la paz. Hay que sembrar banderas por la esperanza. El amor no se iza ni proclama, se hace, se vive y se siembra.

* Silencio, hay una herida en duelo. Silencio, silencio que hay lágrima presente. Silencio, silencio que esta noche es hondo el dolor de patria

* Fueron días felices sobre la hierba de espejismos inciertos. Ahora que he visto el dolor en la mirada de otros, las palabras se apagan.

Marco Antonio Valencia Calle
Web: www.valenciacalle.blogspot.com
http://twitter.com/valenciacalle

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