lunes, 21 de noviembre de 2011

DE TODO UN POCO

Reinel Gutiérrez

Muchos jefes políticos son ‘indestronables’, y son a estos que les dicen campana, porque para todo suenan. Han sido presidentes de la junta comunal del barrio, concejales, diputados, alcaldes, senadores, etc. y siguen en la brega. Son como dioses en cada región, y se convierten en adorables...

Para muestra, hay varios botones en el país, de aquellos que no quieren dejar el trono, pese a la edad... unos de ellos son un roble, porque no les da ni gripa.

El nuevo gobernador del Cesar no es tan nuevo, es bastante viejo, porque el Dr. José Guerra Tulena tiene 80 años, y se apresta asumir la gobernación en enero. Será un hombre de mil batallas, que le hace honor a su apellido, Guerra, o es un egoísta que no cede el turno a la nueva gente... No quiere ir al asilo, más bien desea mandar. Como se trata de todo un poco entonces va esto:

Alégrese, llegó diciembre. Con este condicionamiento, las gentes se preparan al fin de año... Los mensajes son golpes certeros a los sentimientos, a la vanidad y al orgullo... Alégrese, llegó diciembre, no interesa que no haya dinero, trabajo ni salud... Llegó diciembre, alégrese no importa que no haya ropa nueva, dulces, vinos ni regalos... Mentalmente es bueno estar alegre, y no triste, así los precios de todos los artículos y servicios aumenten en el mes de enero... Es la época en que todo se altera, y la ansiedad se apodera de todos... Quienes más sufren son los que no pueden comprar todo lo que dice la radio, la prensa, el internet y la televisión.

Feliz Navidad se les desea a todos, pudientes y no pudientes. A los que tienen abundancia y a los que viven en la miseria... a los que les llega el Niño jugando entre flores, y a los que nunca lo ven. Y para terminar, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, anunció que va a retirar la medida de pico y placa para los vehículos particulares. Si esto sucede en Bogotá que es una urbe grande, entonces con más razón en una ciudades pequeñas como Popayán. Comparando la situación, no se justificaría que aquí se siga aplicando dicha norma, a excepción de que el gobierno no tenga los instrumentos necesarios para controlar la movilidad payanesa.

Bien se sabe que el patojo tiene tranquilo su amor propio, manejando su carro ante los ojos de los demás, y tener que guardarlo e irse a pie es un dolor en el alma, digno de ser tratado por sicoterapeutas.

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