Por: Por: Pablo Medina Uribe, 25 de Noviembre, 2011 4:22 am
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Protestas en Guapi, Cauca.
(Foto tomada de pacificocolombia.org)
En Guapi, Cauca, la muerte de un joven reciclador se transformó en un grito de desesperanza del pueblo. John Fredy Vidal murio después de que policías del municipio le dispararan tras un altercado. Este asesinato desató la angustia y las voces de protesta de los habitantes del municipio, quienes se tomaron el pueblo, pues ya no aguantan más violencia en sus casas, ni soportan la desconfianza que les da las personas que deberían darles calma.
Esta muerte incitó una asonada en el municipio del Pacífico, pues los habitantes se tomaron el miércoles la estación de policía y el jueves se tomaron el aeropuerto y el parque principal para protestar. Habitantes de Guapi también crearon una comisión, liderada por funcionarios públicos del municipio, para buscar ayuda de las autoridades departamentales y nacionales y preguntar hasta cuándo van a tener que vivir en el fuego cruzado de la guerrilla, las bandas criminales y miembros de la Fuerza Pública que han sido cooptados por esos grupos al margen de la ley.
La muerte de Jhon Fredy
El miércoles, a las 10:45 de la mañana, Jhon Fredy Vidal Sánchez fue alcanzado en la parte trasera de su cabeza por una bala mientras escapaba de miembros de la Policía de Guapi. Aunque es común en este pueblo que algunos heridos de gravedad sean trasladados en helicóptero a municipios cercanos con centros de salud mejor dotados, Vidal premaneció en el Hospital de Guapi, de Nivel I. Allí murió debido a las heridas de bala.
Vidal, de diecisiete años, era un recolector de basura que trabajaba en el pueblo usando una zorra. Debido a los recorridos que hacía para recoger la basura del pueblo, era conocido por buena parte del pueblo y considerado una persona trabajadora. Por eso, su muerte no pasó desapercibida. Con su muerte, el conflicto en Guapi llegó demasiado lejos.
En un principio, algunos medios reportaron que esta muerte era el resultado de un combate entre miembros de la Policía de Guapi y miembros de la banda criminal “Los Rastrojos”, que tienen gran presencia en la zona. Hubo reportes de que Vidal murió en el fuego cruzado, así como de que era una de las personas involucradas en los tiroteos, probablemente un miembro de la banda criminal.
Pero muy pronto se supo que la historia era otra, pues Vidal no era un delincuente, sino una víctima de la Policía.
Según algunos testigos que presenciaron el tiroteo, quien disparó contra Vidal fue un Teniente de la Policía de Guapi, llamado Avit Pino. De todas maneras, todavía es poco claro qué sucedió exactamente y por ahora hay dos versiones sobre por qué ocurrió.
Ambas versiones traen un inicio diferente, pero llegan a un final similar: que, después de muchos años de presencia de grupos al margen de la ley y de violencia en el municipio, los habitantes de Guapi no pueden confiar plenamente en quienes dicen protegerlos.
Una de las posibles historias es que Vidal se encontró con una patrulla de la Policía que estaba parqueada en la calle de tal manera que no lo dejaba pasar, así que les pidió a los uniformados que se corrieran para poder seguir su camino.
Sin embargo, según los testigos, esto no agradó a Pino -que, según fuentes en el municipio le dijeron a La Silla Vacía, ha tenido contactos con miembros de “Los Rastrojos” y de "Las Águilas Negras"-, quien procedió a requisar e interrogar a Vidal.
Otra de las posibilidades cuenta que Vidal había peleado con una mujer policía el fin de semana pasado y que el miércoles se volvieron a encontrar. Cuando esta mujer lo reconoció, sus compañeros decidieron requisarlo e interrogarlo.
Guapi ha sido azotado desde hace años por la presencia de las “bandas criminales”, en particular de “Los Rastrojos”, un grupo dedicado al narcotráfico y que habitantes de la zona denuncian que está aliado con otros traficantes y con sectores del Ejército y de la Policía que operan en la zona.
Y, mientras que la guerrilla controla buena parte de la zona rural del municipio, son “Los Rastrojos” quienes tienen el control del casco urbano. Tanto así que algunos habitantes temen que miembros de esta banda criminal tengan chuzados los teléfonos fijos y celulares, por lo que prefieren usarlos el mínimo posible.
Además, como lo recuerda el Secretario de Gobierno del Cauca, Álvaro Grijalva, “Los Rastrojos” han aumentado su poderío en la zona gracias a la minería ilegal en el departamento, aumentando así también la violencia necesaria para proteger su negocio ilícito.
Según Grijalva, “en el Cauca el mal ocasionado por la minería ilegal ha sido tan letal como el de la droga. Eso es lo que se está registrando en Guapi, por eso han sido instruidas las autoridades civiles y militares para golpear a quienes hacen parte de tales agrupaciones criminales”.
Miembros de esta banda criminal han torturado y extorsionado a habitantes de la zona durante los últimos años, pero en el municipio existe el sentimiento de que es poco lo que se puede hacer al respecto. Pocos se atreven a denunciar, pues se cree que la Policía está aliada con ellos. La situación es de desconfianza total.
Debido a esto, hace un mes y medio un grupo de jóvenes -cuyo nombre aún no se conoce, pero que son liderados por un alias “Tapamijo”- que, ante la falta de protección de las autoridades en la región, decidió armarse y tomar la justicia en sus propias manos. Desde entonces han combatido a “Los Rastrojos”, ocasionando algunos tiroteos entre miembros de ambos grupos en los últimos días.
Es decir, que la violencia está en todas partes en Guapi y, por esto, para sus habitantes no es fácil confiar en los demás y menos en la Fuerza Pública, pues sienten que están aliados con las bandas criminales.
Por eso, ambos recuentos de lo sucedido terminan igual: Vidal decidió escapar de los policías que lo interrogaban, probablemente porque tenía miedo de que lo confundieran, o lo hicieran pasar, por un miembro de una “bacrim”.
Los policías comenzaron a perseguirlo e, intentando detenerlo, dispararon. Según Nancy Ocoró, una abogada que vio lo que pasó, Vidal recibió cinco balazos de los miembros de la Policía que lo perseguían.
Esto desató la ira de los habitantes de Guapi quienes, al enterarse de la muerte de Vidal, se abalanzaron contra la estación de Policía del municipio e intentaron quemarla en protesta por la falta de seguridad de la que sufre el municipio. Además, según Ocoró, “la gente les lanzó hasta la misma basura que había recogido el joven”.
Guapi se levanta
El miércoles, líderes de la comunidad convocaron a un paro cívico y se declararon en asamblea permanente. Las entidades públicas del municipio, incluida la Alcaldía, el Concejo y la Personería, así como otras organizaciones como el clero y el gremio de educadores, decidieron acogerse al paro, por lo que hacia las tres de la tarde varias instituciones municipales, tiendas y colegios cerraron sus puertas.
Los pobladores en asamblea permanente buscaban llamar la atención de las autoridades departamentales y nacionales, por lo que inicialmente buscaron una manera de pedir la llegada al municipio de comisiones lideradas por el Ministro del Interior Germán Vargas Lleras, o por el Vicepresidente Angelino Garzón.
Para lograr llamar la atención de alguien que pudiera socorrerlos, se creó una comisón, liderada por el alcalde actual Florentino Obregón, el alcalde electo Yarley Ocoró, algunos concejales, representantes de la Procuraduría, de la Iglesia y profesores.
Sin embargo, por ahora sólo esperan una comisión de la Policía Nacional. Y, aunque en Guapi la esperaban el jueves y encabezada por el Comandante General de la Policía, Óscar Naranjo, esta entidad le confirmó a La Silla Vacía que la comisión que llegará a Guapi lo hará hoy y estará encabezada por el General Rodolfo Palomino, quien actualmente es el Director de Seguridad Ciudadana.
La Policía, además, como precaución, cambió a todos sus miembros que estaban trabajando en Guapi. La Policía Nacional también le dijo a La Silla Vacía que no sabía qué había pasado exactamente alli, por lo que abrió una investigación disciplinaria para averiguar si alguno de sus miembros tuvo algo que ver con el asesinato. También le pidió ayuda al CTI de la Fiscalía para investigar el cuerpo y encontrar más pruebas de lo que sucedió en Guapi con Jhon Fredy.
De todas maneras, las protestas continuaron en Guapi. El jueves por la mañana, un grupo de habitantes se tomó el aeropuerto intentando evitar que un avión con destino a Cali despegara, para así llamar la atención de más medios nacionales y entidades gubernamentales. El avión despegó, aunque los pasajeros que iban a volar en él tuvieron que quedarse en el Cauca.
Ese día por la tarde, un grupo de aproximadamente quinientas personas se tomó el parque principal del municipio, esperando hacer presión para obtener una respuesta a su situación. Y los habitantes que se declararon en asamblea permanente decidieron que continuarían las protestas hasta que haya una solución al problema de violencia en el municipio.
Pero como están las cosas, con las bandas criminales tan metidos en la vida diaria, esa solución todavía se ve lejana y las protestas ocasionadas por la muerte de Jhon Fredy, entonces, parece que van para largo.

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