Esta semana se inició en Santander de Quilichao el proceso de empalme entre la administración saliente, encabezada por el ingeniero Juan José Fernández Mera y la entrante, que dirigirá el también ingeniero Luis Eduardo Grijalba Muñoz, quien el pasado 30 de octubre resultó elegido como alcalde de los quilichagueños para el período 2012 2015.
Este procedimiento se realizará con base en una serie de guías metodológicas, expedidas por el Departamento Nacional de Planeación, Dirección de Desarrollo Territorial.
El empalme es un proceso que se convierte en la base para una buena gestión, al fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas, generar espacios de diálogo, análisis de la situación, garantiza la entrega de la información real y evita traumatismos posteriores.
El mandatario saliente Fernández Mera y su equipo de gobierno deberán informar a la nueva administración sobre el estado en que se encuentra la entidad territorial y hacer recomendaciones de gestión basadas en su experiencia. Igualmente debe dar a conocer las políticas, programas o proyectos que considera deben continuar una vez finalizado su mandato y que son fundamentales en el mediano y largo plazo, así como rendir cuentas a los diferentes actores (sociedad civil, cuerpos colegiados, organismos de control, etc.).
Por su parte, el mandatario entrante Grijalba Muñoz y su equipo de empalme, al final del proceso deberán conocer en detalle la situación de la entidad territorial y de la Administración en los aspectos de desarrollo y gestión, reflexionar sobre los temas estratégicos y normativos teniendo en cuenta los diferentes grupos poblacionales con un énfasis particular en quienes se encuentran en condición de vulnerabilidad por razones de sexo, edad, etnia, ubicación geográfica, pobreza, pobreza extrema y condiciones de discapacidad o desplazamiento.
Otras de las oportunidades que se logran en el proceso de empalme son:
Identificar programas o proyectos exitosos y convenientes, que son armónicos con su programa de gobierno y cuya continuidad podrían ser útiles a la comunidad.
Tomar como referencia las lecciones aprendidas para la implementación de nuevas políticas, programas o proyectos.
Contar con información específica y actualizada y más elementos para iniciar la formulación del plan de desarrollo.
Identificar posibles indicadores y líneas de base y plantearse nuevas metas a partir de su programa de gobierno.
Orientar la integración del POT y sus acciones previstas con la propuesta de desarrollo para el municipio.
Evaluar los recursos e instrumentos disponibles y la capacidad de la administración territorial.
Generar espacios de diálogo y reflexión que retroalimenten los procesos de gestión pública a partir de la experiencia del mandatario saliente.
Conocer los mandatos legales de su competencia y los procesos administrativos y judiciales que se encuentran vigentes y planificar los compromisos legales que tenga la entidad territorial.
Identificar los aliados estratégicos y los espacios de participación social que pueden complementar la capacidad de la administración local para abordar los problemas y necesidades de la población y del territorio.
Conocer la situación financiera de la entidad territorial: activos, pasivos y patrimonio, e ingresos y gastos.
Por lo anterior el ingeniero Grijalba Muñoz solicitó todos los informes relacionados con la gestión para el desarrollo territorial, como son: la gestión fiscal y financiera, tributaria y contable; la gestión administrativa; que contendría recursos humanos y recursos físicos y tecnológicos; gestión jurídica, contratación y procesos judiciales.
En concordancia con lo anterior el mandatario saliente, Fernández Muñoz, ordenó a sus Secretarios de Despacho, Jefes de Oficina, Gerentes de Entidades Descentralizadas (Quilisalud, Emquilichao, IMDER, Frigorífico) para entregar la información requerida de acuerdo con los plazos de la normatividad legal.

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