JOHANN BACH ESTUVO EN CALI
EN EL XV FESTIVAL DE ARTE
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
El XV Festival Internacional de Arte de Cali presentó este viernes 4 un concierto de gala con la Orquesta Filarmónica de Cali, dirigida por el venezolano Eduardo Marturet y con el solista israelí Itamar Zorman, joven revelación mundial en el violín.
La Sala Beethoven del Instituto Departamental de Bellas Artes estaba colmada. La orquesta lucía con su lujosa planta de cuerdas, vientos y percusión de 67 integrantes. El maestro Marturet ingresó con presencia mayestática, provocó el silencio y casi no movió las manos para que sonaran violines, cornos, trompetas, violas, clarinetes y los oboes. La Orquesta con el espíritu imperial de la rusa romántica sonó magnífica con la introducción de las Danzas polovetsianas de la ópera El Príncipe Igor de Alexander Borodin. Fue el comienzo de la gran fiesta que vendría.
En seguida el virtuoso Itamar Zorman, nacido Tel Aviv en 1985, apareció en escena y el director con la varita mágica en su mano empezó a conjurar a Johann Brahms que puso en el escenario su Concierto para violín y Orquesta, Opus 77. Casi de inmediato el solista entró con inspiración a elevar por la Sala su figura con maestría consumada. El director elevaba sus manos hierático hacia las alturas, recogía los ecos que producían ya los violines o los violoncelos, ya los oboes para que siguieran el camino que trazaba el solista desde su instrumento mágico. Por más de media hora la Sala no respiraba casi para admirar la gracia y perfección de los sonidos que salían finos o graves del diminuto violín que una vez también ejecutó el genio infernal de Paganini.
Al final el público se puso de pie y ovacionó e hizo devolver al violinista. Él, con galanura obsequió dos sonatas de Juan Sebastián Bach. Itamar Zorman voló desde su patria hasta Colombia y Cali y por primera vez solo para dejar oír los tonos de su arte y virtuosismo. Fue un privilegio para ciudad tenerlo al lado de tal Director y tal Orquesta en exclusiva.
Para finalizar la Gala, la Sala se llenó de la magia del compositor checo Antonin Dvorak. Interpretó la Sinfonía No. 9 en Mi menor, Opus 95, “Nuevo Mundo”. Parecía que sus sonidos nacieran donde se originó la Tierra. Como un taumaturgo, el Director de blanco y ralo cabello, estilizado y solemne, traía con su batuta o dirigía los movimientos de las criaturas que iban apareciendo por las aguas, los aires, con las alas o los olores de las flores. Majestuoso y a veces casi orando, su cuerpo y sus manos tomaban de la rienda como a unos mansos corceles y otras dominaba los vientos o batía sus brazos en redondo para acompañar el baile del Universo y las Américas. Un Nuevo Mundo, hecho música.
Afortunada Cali, la ciudad capital del Valle del Cauca, que posee este Festival de Arte y puede brindar la calidad de estos artistas. Bien vale la pena que el presupuesto del departamento y la ciudad se inviertan en sostener esta Orquesta Filarmónica capaz de interpretar estas obras inmortales que se oyen en Coven Garden, Carnegie Hall, en París, Praga, Madrid, Moscú o Shanghai. La ciudad y Colombia se enorgullecen con estos espacios que están tan cerca del mundo y de nosotros. Valen la pena los esfuerzos para que el Arte florezca, para que la música se oiga y salga de las partituras que nos dejaron los autores clásicos. Que autores y directores colombianos y extranjeros vengan a darnos el placer de oír estas piezas magistrales.
05-11-11 12:59 p.m.
http://www.youtube.com/watch?v=cnrIithXNHo
http://www.youtube.com/watch?v=oGgr4JOSzWM
http://www.youtube.com/watch?v=4KawkwwOX1o
El violin de Itamar Zorman es un Pietro Guarnieri y nunca fue ejecutado por paganini. El que perteneció a Paganini es un Giuseppe Guarnieri (del Gesu) y esta exhibido en un museo de genova Italia. A parte de su violin Guarnierius del Gesu, paganini tuvo cinco violines stradivarius y dos amati, pero su favorito era el guarnierius del gesu.
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